Episode Transcript
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Speaker 1 (00:01):
Esto es Radioambulante, soy Daniel Alarcón. Ok, la historia de
hoy es sobre ser fan. Todos lo somos, de algo
o de alguien, pero dudo que alguno de nosotros sea
tan fanático como Alexis Figueroa. Antes de seguir, hay dos
cosas que deben saber sobre Alexis. Primero, es un puertorriqueño
que vive en Chicago. Segundo, si quieren aprender algunas malas
(00:22):
palabras puertorriqueñas en Spanglish, pues este es precisamente el episodio
para hacerlo. Porque Alexis se las sabe todas. Y las
usa todo el tiempo. Por eso, si hay niños escuchando,
se recomienda discreción. Esta historia la publicamos originalmente hace unos años,
exactamente en el 2018, pero mucha más gente nos escucha desde
entonces y por eso queremos compartirla con ustedes. Es una
(00:43):
de nuestras favoritas. Desde Chicago, el periodista y productor radial
Luis Trelles nos trae la historia.
Speaker 2 (00:49):
Aquí Luis. Son las cinco de la mañana y yo
estoy en la esquina de una calle desierta, cerca del
lago que domina la geografía de esta ciudad. Aunque es
noviembre del 2017 y el invierno aún no ha comenzado oficialmente,
hace menos de 20 grados Fahrenheit, es decir, como menos 6 grados Celsius.
Soy caribeño. Odio este frío con toda la fuerza de
(01:12):
mi ser. Estoy a punto de abortar la misión y
volver a entrar al edificio donde me estoy quedando cuando
una minivan de tamaño familiar, de esas que usan las
madres suburbanas para carretear a sus hijos, para al lado mío.
Alexis había venido a buscarme. Siempre que me ve, me
(01:32):
saluda de la misma manera.¿ Qué pasa, cabra? Y no
solo a mí. Alexis le dice cabra a todo el mundo.
No conozco a nadie más que utilice esa palabra para
referirse a otras personas. Pero Alexis es especial. Me estaba
montando en su carro para seguirlo en su viaje. Y
(01:54):
es que Alexis había hecho todo un plan muy elaborado
para conseguir el autógrafo de uno de sus ídolos de adolescencia.
Axl Rose. El líder de Guns N' Roses, la banda
gringa de rock pesado. El plan era este. Alexis iba
(02:16):
a estacionar cerca de una salida de la autopista y
lo debió esperar hasta que se apareciera el autobús de
la banda. porque sabía que estaban viajando de San Luis
a Chicago para tocar en un concierto.
Speaker 3 (02:25):
Nada de esto era absurdo para Alexis. Al contrario, estaba preparado.
Incluso tenía un cómplice, Ryan Loveless, un chico de origen
colombiano de 24 años que también quería un autógrafo.
Speaker 2 (02:53):
Y juntos hacían todo tipo de cálculos para adivinar a
qué hora entraría el autobús a la ciudad.
Speaker 3 (02:59):
Y qué hora es ahora mismo? Son las 5 y 50.¿ Y
entre medio qué hacemos? Nos comemos un mojón mirando los pajaritos,
hablando historias de terror, hablando lo que se pueda. Porque
a esta hora no hay ni gente para mirar y criticar.
No hay nada con este frío.
Speaker 2 (03:14):
Y eso fue exactamente lo que hicimos.¿ Por qué no
va a estar pasando en San Francisco? En cualquier momento
Speaker 3 (03:21):
Estamos esperando ver la guagua. En cualquier momento. Esperar. Se
están talando. La espera desespera.
Speaker 2 (03:32):
Por horas.
Speaker 3 (03:33):
Cabrones que lleguen, puñetas.
Speaker 2 (03:35):
Tengo hambre. Pero el autobús nunca apareció. Dos horas más tarde,
los chicos tuvieron que poner su plan B en marcha.
Ryan había conseguido el nombre del productor de Guns N' Roses.
Así que su plan era llamar a todos los hoteles
más lujosos de la ciudad para ver si averiguaba en
cuál de todos se estaba quedando la banda. Y golpe
(03:56):
de suerte. Al primer hotel al que llamó le dijeron
que sí, que el productor se estaba quedando allí.
Speaker 3 (04:01):
Y vamos ahora a esperarlos ahí para tan pronto se
parquee la guagua, caerle. O sea, estar ahí esperando ya
listo
Speaker 2 (04:09):
Nos fuimos para el Hotel Península, un hotel clásico de Chicago.
Pero cuando llegamos...
Speaker 3 (04:15):
Ya están ahí.
Speaker 2 (04:18):
Eran los autobuses gigantescos de Guns N' Roses. Ya estaban
estacionados frente al hotel. Alexis lo supo desde el momento
que vio los autobuses. Su plan de esperar el bus
de Axl Rose en la autopista había fallado miserablemente. Habíamos
perdido mucho tiempo, y Alexis se temía que los miembros
(04:41):
de la banda ya habían entrado al hotel y que
había perdido su oportunidad de filmarlo. Y lo peor del
caso es que esta no era la primera vez que
le pasaba esto. Alexis llevaba más de una década tratando
de conseguir el autógrafo de Axel. Y esta vez, yo
estaba empeñado en seguirlo hasta que lo lograra. Conozco a
(05:03):
Alexis desde hace muchos años y siempre ha sido igual.
Un tipo gordito que suele vestirse con ropa sport, sudaderas, t-shirts.
No estaría fuera de lugar como un extra en alguno
de esos shows de mafiosos gringos. Y desde que lo conozco,
siempre ha sido un coleccionista. Es algo querido de su papá,
que coleccionaba sellos o estampillas.
Speaker 3 (05:23):
Él tenía una colección de filatería sólida. Y por eso
yo siempre lo ayudaba. Yo sabía mucho de países, de todo,
porque uno ve los sellos y los pone. Estábamos horas
muertas haciendo eso.
Speaker 2 (05:37):
Y así fue como empezó a crear sus propias colecciones.
De cómics, por ejemplo, o de monedas. Iba con su
viejo al banco y cambiaba 20 dólares en moneditas de un centavo,
para luego buscar las que tenía imperfecciones o fallas, y
esas eran las que guardaba, las especiales. La fiebre de
los autógrafos vino después, a los 10 años, cuando su papá
(05:58):
les regaló una caja de zapatos llena de lo que
se conoce en Puerto Rico como cartas de pelota. Fuera
de Estados Unidos y el Caribe quizás esto no se
va a entender, pero para algunos fanáticos del béisbol, La
colección de estas tarjetas que tienen la foto de los
jugadores en la parte de enfrente es una tradición casi sagrada.
Son talismanes que acercan a chicos como Alexis a sus
jugadores favoritos. Algo así como los álbumes de Panini para
(06:20):
los mundiales de fútbol. Y bueno, en esa primera caja
llena de tarjetas de pelota,
Speaker 3 (06:25):
vino una carta del 1968 de Mickey Mantle
Speaker 2 (06:30):
Mickey Mantle, un jugador superestrella de los Yankees de Nueva
York que jugó en las grandes ligas durante los años 50 y 60.
Uno de los grandes.
Speaker 3 (06:39):
El tipo era una bestia peluda.
Speaker 2 (06:45):
Era como encontrar una carta de pelea en sus años
de gloria. Y para colmo era valiosa. En aquella época, los 80,
esa tarjeta valía como 100 dólares. Lo mismo que ellos habían
pagado por esa caja que contenía cientos de tarjetas. Alexis
se enganchó. Quería coleccionar todas las tarjetas que pudiera. Luego
(07:07):
su padre comenzó a llevarlo a los Juegos de Béisbol
de la Liga Invernal puertorqueña, donde los profesionales de Estados
Unidos iban a jugar cuando se terminaba la temporada de
Grandes Ligas.
Speaker 1 (07:16):
En aquella época, los Juegos de Béisbol tenían un ambiente
de fiesta patronal, de provincia. Todos se conocían.
Speaker 2 (07:34):
y las grandes estrellas profesionales compartían con el público, incluso
durante el juego, entre una jugada y otra. El papá
de Alexis lo llevaba al parque de San Juan todos
los días, y él aprovechaba para que le firmaran todas
las tarjetas que podía.
Speaker 3 (07:48):
Además, para los ochentas, por ese tiempo, los peloteros firmaban autógrafos,
pero era como un placer para ellos, se sentían como
que un deber, tenían que ir a firmar, eran bien
buenas gentes todos.
Speaker 2 (07:59):
Cuando llegó a la adolescencia, Alexis ya tenía las firmas
de todos sus hijos los peloteros.
Speaker 3 (08:04):
Después de hacer béisbol 15 años, fue como que hubo un
downtime porque ya tenía a todo el mundo. Y fue como, claro,¿
qué voy a hacer ahora?
Speaker 2 (08:11):
Entonces pasó a las estrellas de cine y de rock.
Speaker 3 (08:14):
En Puerto Rico se firman muchas películas y empecé a
hacer cine. Y hay conciertos, no muchos, pero en ese
tiempo no había muchos conciertos, pero cuando había conciertos de rock, iba.
Speaker 2 (08:24):
Y nunca paró de conseguir autógrafos. Hoy en día tiene
más de 60.000 de artistas, deportistas, políticos, todos famosos, claro. En
su casa de Chicago me mostró cientos de discos y
DVDs que le han firmado. Tiene los autógrafos de cuatro
(08:53):
presidentes de Estados Unidos y de los últimos cinco gobernadores
de Puerto Rico. Le firman libros, fotos, un pedazo de papel,
donde sea que puedan poner la firma. Debo decir que
yo nunca he conseguido un autógrafo en mi vida, pero
Alexis tenía firmas que hasta a mí me gustaría tener.
Speaker 3 (09:11):
Ray Diojet, de las bandas más difíciles de firmar letras
Speaker 2 (09:14):
Alexis se define como un coleccionista extremo. Lo más importante
es conseguir las firmas él mismo, siempre que pueda. Y entonces,
los autógrafos más importantes son los que todavía no ha
podido conseguir. Sobre todo los de los ídolos de su juventud.
Y su ídolo más importante, claro, Axl Rose.
Speaker 3 (09:35):
de Guns N' Roses. Chavos,
Speaker 2 (09:43):
es decir, dinero. Cuando salió en los años 80, Alexi se
lo compró con su propio dinero. Y le dio tanta paleta,
o sea, que lo escuchó tanto, que la cinta se dañó.
Y
Speaker 3 (09:54):
luego me compré otro igual. Porque ese cassette está fuera
de control.
Speaker 2 (10:03):
Y como Alexis comenzó a buscar firmas cuando vivía en
Puerto Rico, una isla a la que Guns N' Roses
nunca iba, conseguir un autógrafo de alguno de los de
esa banda era imposible. Hasta el 2006, cuando Guns N' Roses
tuvo su primer concierto en San Juan. Y obviamente Alexis
estuvo ahí. Era un adulto de 30 años, un profesional que
(10:25):
trabajaba en publicidad, pero nunca había dejado de coleccionar autógrafos.
Y ese concierto era una oportunidad única para conseguir una
de las firmas más deseadas. Y estuvo cerca, tan cerca
que literalmente se chocó con Axel luego del concierto. Alexis
lo estaba esperando, cerca de la puerta tercera del Coliseo.
Era la única persona que estaba allí. Y Axel salió corriendo.
Speaker 3 (10:49):
Salió, papo, corriendo así. No sabía dónde estaba. Me pasó
por el lado así y hasta me chocó con el
hombro así corriendo a lo loco.
Speaker 2 (11:00):
De más está decir que Alexis se quedó sin su autógrafo.
En el 2016, ya en Chicago, tuvo una segunda oportunidad. Otro concierto,
otro tour del grupo legendario. Y otra vez fracasó. Pero
Alexis no es de los que se rinde fácilmente. A
la tercera bala vencida. Ojalá. Yo estaba allí para documentarlo,
(11:23):
pero no había empezado bien. El plan de interceptar el
autobús de Axel había fracasado. y a mí me daba
la sensación de que Alexis nunca iba a conseguir ese autógrafo.
Pero aquí hay que entender una cosa, y es que
hasta el fracaso le divierte a Alexis. Nos habíamos despertado
a las cinco de la mañana, y luego esperamos más
de dos horas por un autobús que nunca llegó. Lo
(11:44):
más probable es que los miembros de la banda ya
estarían durmiendo dentro del hotel. Yo también estaba listo para
volver a la cama, pero Alexis no. Una vez que
llegamos al Hotel Península, Alexis insistió en bajarse de su
minivan para inspeccionar los autobuses parqueados. Aún tenía la esperanza
de que Axel estuviera dentro de uno de ellos.
Speaker 3 (12:04):
Están de venta en la huevo esperando para bajarse. Yo espero,
si no estamos jodidos.
Speaker 2 (12:10):
Y típico. Tan pronto nos bajamos de su minivan, comenzó
a caer una llovizna helada.
Speaker 3 (12:15):
Cómo queda?¿ Tú lo ves difícil? Sí, porque está lloviendo
de nazis.
Speaker 2 (12:22):
Alexis no quería volver al carro. Quería estar cerca de
los autobuses para poder acercarse a los miembros de la
banda cuando se bajaran. Así que decidimos esperar en la
acera frente al hotel, debajo del tordo de un café
que apenas nos recordaba. Y la llovizna se convirtió en
una tormenta.
Speaker 3 (12:42):
Está lloviendo de verdad. Está un huracán, cabrón. María está
cayéndole para acá. Esperar es una mierda. Esperar en la
lluvia es más mierda. Esperar en la lluvia con frío
es más mierda.
Speaker 2 (12:59):
Ya yo no sentía los dedos del pie por lo
congelados que estaban cuando Alexis finalmente tiró la toalla. Era
más o menos las 10 de la mañana. Los autobuses seguían parqueados,
como si nada. Nunca llegamos a saber si los del
grupo se habían quedado dormidos adentro, si habían entrado al
hotel o qué.¿ Qué pasó?¿ Se acabó? No
Speaker 3 (13:18):
sí, no, no, no, no, no, no.
Speaker 2 (13:23):
Me dice que sí, que está cansado, que no quiere
esperar tanto. Fue una retirada táctica. Una vez que volvimos
a entrar a su carro, Alexi me explicó que no
se iba a dar por vencido.
Speaker 3 (13:33):
Y a última instancia, el día del concierto, venimos y
lo esperamos antes de que salga para el concierto, porque
tiene que usar por al frente de nosotros para ir
a la guagua. Es raro que él firme viendo para
el concierto, pero como ha cambiado en los últimos años,
está un poco más Más buena gente
Speaker 2 (13:56):
Quiero dejar algo claro para que conste. Nos habíamos levantado
mucho antes del amanecer y luego esperamos en total unas
seis horas por un autógrafo que Alexis no consiguió. Me
sentía frustrado, lo admito. Me parece una reacción bastante normal.
Pero Alexis no. Hay que entender que él hace esto
muy a menudo. Cuando me dijo que era un coleccionista
(14:16):
extremo no estaba exagerando. Más que un pasatiempo... Su obsesión
con los autógrafos me parecía una forma muy particular de
autoflagelación psicológica. No podía entender por qué un hombre adulto
puede pasar tanto trabajo, tanto tiempo y tanto esfuerzo para
conseguir esta firma. A menos que viera su colección como
una inversión, una manera de hacer dinero. Pero no, esto
(14:39):
no es un negocio para Alexis. Todo lo contrario.
Speaker 3 (14:42):
Sí, sí, yo vendo también la... hay un par de
pesos aquí, pero... No los vendo, siempre me ofrecen comprarme
las cosas los dealers.
Speaker 2 (14:51):
Los dealers, es decir, la gente que se dedica a
conseguir autógrafos de celebridades para revenderlos.
Speaker 3 (14:56):
Yo las fui, me ofrecen chavos ahí al momento para
que se las venda, para yo venderla al triple.
Speaker 2 (15:01):
Yo nunca vendo nada. A Alexis no le gusta ponerle
preso a su colección, pero en más de una ocasión
me mencionó que probablemente tiene más de 200 mil dólares en autógrafos.
200 mil. No lo podía creer. Es mucha plata. Suficiente
para comprar un buen apartamento en Puerto Rico o comenzar
un negocio propio. Pero Alexis no vende sus autógrafos. Y
(15:22):
la gran pregunta, Alexis,¿ por qué?¿ Por qué lo hace?
Speaker 3 (15:28):
Por qué sí? Es que no tiene razón de ser.
Es una estupidez realmente. Te pones a pensar, es completamente
una estupidez. Pero una estupidez que me gusta y me
despeja la mente de la vida diaria, de mi casa,
me saca de los problemas. Si estoy teniendo un mal
día me voy a firmar y aunque no me firmen
la paso bien.
Speaker 2 (15:48):
Quizá es aquí que comencé a entenderlo. Alguna gente hace yoga,
otros se juntan con los amigos a jugar póker, a
otros les gusta probar recetas nuevas a ver qué tal
les sale en su propia cocina. Esa necesidad humana de
aliviar las tensiones diarias, de buscar una válvula de escape,
es algo que todos buscamos. Y lo que a alguien
le parece relajante y placentero, a otro le puede parecer
(16:10):
desagradable y hasta incomprensible. Desde que se mudó a Chicago,
su hobby se ha vuelto aún más importante. No siempre
había sido así. Antes de mudarse, Alexis tenía una galería
de arte exitosa en Puerto Rico, pero en 2012 a su
esposa le ofrecieron un trabajo en Chicago. Ella trabaja en
publicidad y la habían llamado de una agencia importante.
Speaker 3 (16:32):
Y ella me dice, mi sueño siempre, mi meta de
vida era llegar afuera y trabajar afuera, que alguien me
llamara de una agencia grande y me llamaron. Y yo,
de esposo, mi trabajo como esposo es Pues ver, complacer
a tu familia y que todos estén felices.
Speaker 2 (16:54):
Entonces Alexis, su esposa y sus dos hijos pequeños se
mudaron a Chicago. La familia llegó a la ciudad en
enero del 2013, en medio de un invierno muy crudo. Las
noticias reportaban que en el zoológico de la ciudad
Speaker 3 (17:08):
iban a meter al oso polar adentro porque tenía frío.
Eso es para que tú sepas el frío que hacía.
Speaker 2 (17:13):
Y esa fue la bienvenida que les dio la ciudad.
Alexis pasó a ser un padre a tiempo completo y
creo que le gusta, aunque también tiene sus opiniones muy
particulares al respecto.
Speaker 3 (17:22):
Simplemente tienes que hacer lo que puedes y play by ear,
tratar de hacerlo mejor, pero está difícil. Y no te
llega un cheque todas las semanas, papá. Estás jodiéndote trabajando 20
horas corridas con los nenes. Yo mientras se acaba el
día y yo los veo a los dos vivos, hice
mi trabajo bien.
Speaker 2 (17:45):
Y para tratar de encontrar algún sentido de normalidad dentro
de esa nueva realidad, Alexis recurrió a su viejo hábito
de buscar autógrafos.
Speaker 1 (17:56):
Después del corte, Alexis se abre camino en una nueva
ciudad y tiene un encuentro con Guns N' Roses, pero
no de la manera que esperaba. Una pausa y volvemos.
Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Chicago no es San Juan,
(18:17):
no solo por el frío, que es francamente chocante para
cualquier caribeño, sino también porque la oferta cultural para un
coleccionista como Alexis era como llegar a las grandes ligas.
Luis Trelles nos sigue contando.
Speaker 2 (18:29):
No fue fácil, pero con el tiempo Alexis empezó a
ver posibilidades en Chicago que nunca hubiera tenido en Puerto Rico.
Es una gran ciudad. Todo tipo de artistas y deportistas
pasan por allí.
Speaker 3 (18:39):
Aquí todos los días uno puede filmar. Entonces... Pues, hermano,
después de estar todo el día con los nenes, tan
pronto mi esposa llega, hermano, yo necesito un break. Y
entonces me voy a firmar. Empecé a irme a firmar
todos los días otra vez.
Speaker 2 (18:54):
Las oportunidades son tan abundantes que Alexis hace una lista
detallada de todos los conciertos y presentaciones diarias que habrá
en la ciudad. Y me la enseñó. El calendario estaba
lleno por los próximos seis meses. Léeme las fechas y
a quién tienes ahí.
Speaker 3 (19:09):
Dream Theater.
Speaker 2 (19:11):
Una banda de heavy metal progresivo.
Speaker 3 (19:13):
Mañana Bootsy
Speaker 2 (19:14):
Collins. Legendario bajista de funk. Actual de comedia setentera. Cantante
conocido internacionalmente por el kitsch desbordante de sus presentaciones en
(19:35):
Las Vegas. Trompetista de smooth jazz. Y nada, en medio
de todo eso, el plato fuerte, Guns N' Roses. O sea,
Alexis es una máquina de conseguir autógrafo. Una bestia peluda,
como él mismo diría. Nunca para. Para que quede claro,
(19:56):
esa misma tarde, después de haber madrugado y fracasado en
el intento de conseguir la firma Axl Rose, Alexis me
volvió a buscar. Tenía una nueva misión. Conseguir el autógrafo
del legendario bajista de funk, Bootsy Collins. Si conoces la
música de James Brown o Parliament Funkadelic, has escuchado a Bootsy. Entonces,
(20:17):
de camino a conseguir su autógrafo, Alexis me explicó que
para él, Bootsy Collins... Es una leyenda que yo pensaba
que estaba muerta, loco, es increíble. Pero no, está vivo todavía.
Y ese día iba a estar en un evento diseñado
para fans como él, para firmar álbumes y que la
gente se pueda tomar fotos con Bootsy. En inglés se
llama un meet and greet. Cuando llegamos al lugar, había
(20:42):
una fila que le daba la vuelta a la manzana.
Más de 300 personas. casi todos con sus discos debajo del brazo.
Y claro, el que más álbumes tenía era Alexis. Eran
tantos que los otros fans en la fila se acercaron
a él para ver los discos que había traído. Fue
la primera vez que pude ver el mundo de los
coleccionistas en acción. Cómo hablan y se acercan los unos
(21:04):
a los otros, cómo comparan discos y objetos que para
cualquier otra persona no tienen ningún valor. Pero para ellos sí.
Fue bonito en realidad, darme cuenta que Alexis pertenece a
un mundo No está solo. Su obsesión es compartida y comprendida.
(21:29):
Había traído seis álbumes de vinilo, mucho más que los
de los otros en la fila. Y es que con
Alexis un solo autógrafo nunca es suficiente. Siempre quiere más.
Y está dispuesto a hacer casi cualquier cosa con tal
de conseguirlo. En esta ocasión me reclutó para conseguir firmas adicionales,
porque era un evento donde solo se podía firmar un
(21:50):
solo álbum por persona. Y así fue como acabé en
la fila con él, para pedirle una firma a Butzi.
Lo puedo ver, ahora sí que siento la expectativa. Butzi está...
Y como uno esperaría que estuviera Butzi con su...
Speaker 3 (22:08):
Vestido de los setentas todavía. Su sombrero, sus gafitas, sus prendas, algaretes...
Speaker 2 (22:16):
Con su sombrero alto y psicodélico, gafas en forma de
estrellas y botas con plataformas de 3 pulgadas, Butzi parecía que
acababa de salir de Alicia en el País de las Maravillas,
pero en versión funk de los 70. Y nos firmó. Y
debo confesar que es emocionante. Minutos antes, Alexis tuvo que
explicarme quién carajos era Butzi. Cuando por fin lo tuve delante,
(22:40):
no me pude controlar. le dije que era su fan
número uno nunca antes había conseguido un autógrafo de alguien
famoso y estaba listo para ir a celebrar a la
barra más cercana para mi sorpresa Alexis no se sentía
igual que yo cuando le tocó acercarse a Butzi se
(23:01):
tapó la cara lo más que pudo con la capucha
de su chaqueta como si se estuviera tratando de esconder
ni siquiera le habló me sorprendió esa reacción Yo pensaba
que alguien como él buscaba autógrafos porque le gustaba conocer
gente famosa. Pero Alexis se fue tan rápido que tuve
que salir corriendo detrás de él. Y luego hizo algo
(23:25):
que nunca llegaré a comprender. Se fue directamente al final
de la cola y se puso en fila otra vez.
Por eso se había ido tan rápido. No quería que
Woodsy ni los organizadores del evento lo reconocieran. para poder
conseguir más autógrafos. Al día siguiente, Alexis y yo regresamos
(23:53):
al Hotel Península, donde se estaba quedando Axel. Después de
nuestro triunfo con Bootsy, ya le estaba encontrando el gusto
a esta vaina, y también me comenzaba a obsesionar, ya
no con la firma de Axel, sino con la persistencia
de Alexis. Quería entender por qué se sometía al frío
y al rechazo con tanta tenacidad. Y fue mientras esperábamos
fuera del hotel que Alexis me contó la peor parte
(24:14):
de ser un cazautógrafo. Los dealers. La gente que se
dedica a buscar firmas para revenderlas.
Speaker 3 (24:20):
Y se ponen bien nasty y empujan y gritan y
se meten en el medio y dan codazos. Son bien
hardcore y bien nasty. Son como animales. Y esos son
el tipo de gente que los artistas odian y evitan.
Speaker 2 (24:33):
Los dealers terminan ahuyentando a los artistas. Los fans y
coleccionistas como Alexis terminan pagando el
Speaker 3 (24:39):
precio.
Speaker 2 (24:45):
Esto era algo que yo no había visto todavía. Ese
día no había dealers esperando fuera del hotel. Ni siquiera
había otros fans. Solo estaba Alexis con un par de
álbumes de Guns N' Roses debajo del brazo. Y por
primera vez en este proceso largo y tedioso, tuvo un
golpe de suerte. Una SUV negra y brillosa se acercó
a nosotros en la acera. La ventana de tinto oscuro
(25:06):
se abrió. Adentro había un chofer que evidentemente se había
interesado por los álbumes de Alexis, porque los miraba con
mucha insistencia. Alexis me pidió que me quedara atrás y
él se acercó al chofer. Lo grabé hablando desde
Speaker 4 (25:18):
lejos.
Speaker 2 (25:30):
Unos minutos después, el carro se fue, y Alexis me
explicó que era el chofer de Slash. el guitarrista de
la banda, que le había dado información de cuándo y
cómo saldría del hotel esa noche. Era todo lo que
necesitaba para hacer un nuevo plan
(25:54):
Un coleccionista extremo como Alexis depende de estar en el
lugar correcto y en el momento exacto. Así es como
logra toparse con el chofer de un guitarrista famoso, casi
por accidente. Pero más importante es la tenacidad. Es un
compromiso que solo pueden entender los del propio gremio. Pero
ese compromiso,¿ de dónde viene? Me imagino que es distinto
(26:15):
para cada uno. Me quedaba claro que el hábito de
salir a firmar se había hecho más frecuente desde que
Alexis se mudó a Chicago, y que en los últimos
meses Alexis lo hacía con un nuevo fervor. Las firmas
en sí no parecían importarle tanto. Era más bien el
proceso de salir a buscarlas, una tras otra, como si
hubiera algo en esa transacción que le hacía falta. Algo
(26:35):
que se le había perdido y que estaba tratando de encontrar.
Alexis me había dicho que era su manera de bregar
con las presiones del día a día, su válvula de escape.
Pero yo me sospechaba que había algo más. No fue
fácil llegar a esto. Aunque lo conozco desde hace años,
Alexis no es un tipo que se abre fácilmente. Ya
(26:56):
lo han escuchado. Es un tipo con mucha seguridad. Siempre
está buscando un ángulo nuevo, alguna ventaja para conseguir su
próxima firma. pero lo hace con sentido del humor. Se
ríe fácilmente, hasta de sí mismo. Pero yo intuía que
lo de las firmas era una cosa seria. Me tardé
en llegar a la razón de fondo. Creo que le
pregunté por qué lo hace de mil maneras, y cuando
(27:19):
finalmente respondió, digo, cuando finalmente respondió de corazón, fue como
abrir un grifo.
Speaker 3 (27:26):
Este, nada, nos mudamos en el 2013. Y en el 2016 a
mi papá le diagnosticaron cáncer del páncreas, que es pena
de muerte, básicamente. Estuvo, está, estuvo muy cabrón difícil.
Speaker 2 (27:44):
La noticia fue devastadora.
Speaker 3 (27:47):
Es bien difícil estar acá, a la distancia, sabiendo que
cada día que pasa, se pierde. Y sabiendo que mi
papá tenía fecha de expiración de un año.
Speaker 2 (28:01):
Eso era lo peor de todo, estar lejos de Puerto
Rico y de su familia.
Speaker 3 (28:07):
Me arrepentí de haberme ido. De no estar ahí para él,
para mi mamá, para mis hermanos, para ayudar. Súper fuerte.
Y perder a tu mejor amigo. Es difícil. Es difícil.
Speaker 2 (28:30):
El padre de Alexis murió el 8 de abril de 2017. Alexis
viajó a Puerto Rico para el funeral y después se
dedicó a encontrar un comprador para la colección de tarjetas
de béisbol de su padre. Era una colección valiosa y
Alexis sentía que tenía que venderla para revertir el dinero
con su madre y sus hermanos. Deshacerse de todas esas
tarjetas fue uno de los momentos más difíciles de su vida.
Speaker 3 (28:53):
Pero las vendí. Se me rompió el corazón, pero... Era
algo necesario, como ejercicio de dejar ir y...
Speaker 2 (29:08):
Y todavía está luchando entre despedir a su papá y
tratar de mantenerlo vivo de alguna manera. Salir a firmar
su manera de procesar el duelo.
Speaker 3 (29:19):
Pero sí, esto es algo que yo hago y llevo
siempre a mi papá conmigo. Sí, porque siempre me acuerdo
cuando era chiquito que iba con él, siempre. como si
estuviera él en el carro operando.
Speaker 1 (29:33):
Una pausa y volvemos. Estamos de vuelta. Luis nos cuenta
el resto de la historia.
Speaker 2 (29:52):
La noche del concierto fue la última vez que salí
con Alexis. A las 11 de la noche lo llamé y
me contestó con la misma actitud de
Speaker 5 (30:00):
siempre.
Speaker 2 (30:12):
Y nos fuimos al United Center de Chicago, el coliseo
multitudinario donde Guns N' Roses estaba tocando. Alexis sabía que
la banda saldría para la próxima ciudad esa misma noche
y no parecía muy optimista con la idea de llegar
a verlos.
Speaker 3 (30:25):
Que básicamente la posibilidad de que firmen es negativo. Es
cero por ciento. Pero nada, para que los vea yéndose, ¿no?
Y vea a la coahuita yéndose.
Speaker 2 (30:34):
Tenía razón. Necesitábamos algún tipo de desenlace. Aunque solo fuera
ver al grupo alejarse en su autobús. Cuando llegamos al Coliseo,
Alexis se estacionó en una calle trasera. Es un experto
en encontrar los espacios que el público no ve. las
puertas de atrás y las zonas de carga por donde
(30:54):
entran y salen los artistas. Caminamos hasta llegar a la cerca.
A lo lejos se veían los autobuses de la banda
y los camiones de equipo. Y esta vez no estábamos solos.
En la cerca había cinco fans que acababan de salir
del
Speaker 6 (31:08):
concierto.
Speaker 2 (31:13):
Aunque su voz suena gruesa, este era poco más que
un niño, de unos 16 años nomás. Y me contó que
él y sus amigos habían visto el show cuatro veces
en las últimas cuatro ciudades donde Guns N' Roses había
Speaker 6 (31:25):
tocado.
Speaker 2 (31:32):
Estaban allí por la misma razón que Alexis y yo.
Y entonces apareció el grupo, o al menos algunos miembros. Slash,
el guitarrista y otros músicos más llegaron con sus maletas
de instrumentos. Estaban a unos 15 metros de distancia y Alexis...
Alexis se activó tan pronto lo vio. Se aferraba a
(31:53):
la cerca y le gritaba a Slash que por favor
le regalara un autógrafo,
Speaker 7 (31:58):
solo uno.
Speaker 2 (32:02):
Pero Slash ni se inmutó. Siguió directo al autobús. Las
puertas se abrieron para dejarlo entrar y luego volvieron a cerrarse.
Y desapareció. Feo. Alexis estaba despechado. Yo también. Volvimos al
carro y esta vez estábamos seguros de que ya no
íbamos a conseguir nada. Pero entonces pasó algo inesperado. Las
(32:26):
puertas del autobús se volvieron a abrir y apareció una
silueta a contraluz. Muchísimo pelo rizado y un sombrero de copa.
Era Slash, que se estaba bajando del bus. Era todo
lo que hacía falta para que Alexis saliera corriendo
Y yo me fui con él. Acompañado por su guardaespaldas,
(32:49):
Slash se acercó a los chicos que estaban esperándolo y
comenzó a firmarles CDs, camisetas y boletos de concierto a
través de la cerca. Alexis era el último en la
fila y se estaba impacientando. Pero cuando llegó el turno
de Alexis, Slash lo miró de arriba abajo y se detuvo.
(33:11):
Dijo que no confiaba en él y se negó a firmarle.
Su guardaespaldas lo acusó de ser un dealer que iba
a revender el autógrafo en eBay.
Speaker 4 (33:19):
Alexis
Speaker 2 (33:22):
le decía que no. Pero cuando el guardaespaldas le exigió
que le mostrara su boleto del concierto
Alexis no tenía nada que enseñarle porque no había ido
al
Speaker 7 (33:32):
concierto. Para
Speaker 2 (33:36):
Slash, esta fue la gota que colmó la
Speaker 7 (33:38):
copa.
Speaker 2 (33:41):
Y terminó diciéndole que apestaba a dealer de eBay. Fue
un golpe muy bajo para Alexis. Lo estaban acusando de
ser todo lo que él odia en el mundo de
los autógrafos y no sabía cómo responder. Slash estaba a
punto de irse y fue en ese momento que decidí
romper todas las reglas del periodismo y me metí en
la historia. Se supone que yo me iba a dedicar
(34:10):
solo a documentar a Alexis sin influenciar los hechos. Pero
había pasado demasiado tiempo con él en los últimos días
y no quería que se fuera a su casa con
las manos
Speaker 9 (34:19):
vacías.
Speaker 2 (34:25):
Y por eso le dije a Slash que Alexis era
un tipo genuino, quien no revendía
Speaker 9 (34:28):
autógrafos.
Speaker 2 (34:36):
Que simplemente era un fan que quería un autógrafo. Y Slash...
Le firmó. Pero no sin antes decirle que no quería
ver el disco que estaba autografiando en eBay. Y luego
(34:58):
se fue.
Speaker 6 (35:00):
Te lo firmó?
Speaker 7 (35:00):
Sí.
Speaker 6 (35:01):
Está
Speaker 7 (35:01):
firmadito, dedicado. Pero ven lo que te digo.
Speaker 2 (35:14):
Unos minutos después, ya dentro del carro con Alexis, finalmente
pude ver por qué lo hace. El frío, las horas
muertas de espera, el rechazo de tantas celebridades. Es difícil
de explicar. Esa sensación de tener un disco garabateado en
las manos y pensar que has logrado algo grande. Algo
que a Alexis le va a durar el resto de
(35:35):
su vida. Al
Speaker 3 (35:36):
menos algo se firmó, cabrón. No perdimos el full entero.
Speaker 9 (35:41):
No, pero puedo ver la emoción de esta mierda.
Speaker 3 (35:44):
Es un tribeo. Ya se fue la guagua de él
Speaker 2 (35:52):
Esperamos un rato más por Axel pero nunca apareció. Realmente
ya no nos hacía falta. Eran las 3 de la mañana
cuando regresamos a nuestras casas y aunque no habíamos conseguido
el autógrafo que Alexis quería conseguimos algo más. Ese momento
en que Alexis logró convencer a uno de sus ídolos
de adolescencia que le diera un autógrafo. Y eso era suficiente.
Speaker 1 (36:20):
Hace un tiempo, Alexis nos contó que Ryan Loveless, su
amigo colombiano, le consiguió un dólar firmado por Axl Rose.
Luis Trelles es Senior Editor and Embedded de National Public Radio,
vive en San Juan, Puerto Rico. Esta historia fue editada
por Camila Segura y por mí. El diseño y sonido
es de Andrés Aspiri, con música de Remy Lozano y
de Andrés. El resto del equipo de Radio Ambulante incluye
(36:41):
a Paola Leán, Adriana Bernal, Anderis Casasuz, Diego Corzo, Emilia Herbeta,
Camilo Jiménez Santofimio, Germán Montoya, Sara Selva Ortiz, Samantha Proaño,
Natalia Ramírez, Juan Pablo Santos, Bruno Selsa, David Trujillo, Elsa
Liliana Ulloa, Franklin Villavicencio, Luis Fernando Vargas y Mariana Zúñiga.
Carolina Guerrero es la CEO. Radio Ambulante es un podcast
de Radio Ambulante Estudios. Se produce y se mezcla en
(37:03):
el programa Hindenburg Pro. Si te gustó este episodio y
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historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar.