Episode Transcript
Available transcripts are automatically generated. Complete accuracy is not guaranteed.
(00:00):
Saludos, soy tu coach Ibelis López, y esto es Bajo el Crisol de la Fe,
un podcast distinto dirigido a reflexiones y propuestas espirituales que nos.
Music.
Alientan en los desafíos y los retos del día a día.
¿Estás lista o listo para conectar con tu parte espiritual, con tu parte de la fe,
(00:21):
con tu parte de enfrentar los retos y desafíos de la vida para seguir buscando
lo que es tu misión, tu visión, tu propósito, conforme a la voluntad de Dios.
Esto es Bajo el Crisol de la Fe.
Music.
(00:42):
Saludos. Bienvenidos a un nuevo episodio de nuestro podcast Bajo el Crisol de
la Fe. Te habla tu coach Ibelis López.
Hoy nos vamos a sumergir en otro tema profundamente espiritual Y es que estaremos
hablando de las alianzas que Dios ha establecido con su pueblo,
desde tiempos antiguos hasta nuestros días.
(01:05):
Y a través de esta travesía, no solamente vamos a explorar las Sagradas Escrituras,
sino que también haremos un paralelo con los desafíos que enfrentamos hoy en día,
buscando inspiración y guía en esas promesas divinas que han sostenido a la
humanidad a lo largo de los siglos.
Las alianzas divinas son fundamentales en la historia de nuestra fe cristiana.
(01:29):
Estas no solamente demuestran el amor incondicional que tiene Dios hacia cada
uno de nosotros, sino que también reflejan su inmenso deseo de estar en una
relación constante con nosotros, con su creación.
E iniciemos nuestro recorrido con la primera de estas alianzas,
encontrada en el libro del Génesis.
(01:51):
Y es cuando Dios promete a Noé tras el diluvio que nunca más destruiría la tierra
con agua y establece el arco iris como señal de esta promesa.
Esto se encuentra en el libro del Génesis, capítulo 9, versículos 13.
¿Y quién no puede relacionarse o identificarse con esa alegría,
(02:16):
con esa esperanza que resurge dentro de nosotros cuando miramos al cielo y vemos el arco iris?
Nos emocionamos muchas veces como si fuéramos niños pequeños.
Y es que en ese momento de establecerse esa alianza y ese símbolo del arco iris,
Dios nos mostró su misericordia.
(02:38):
Y entonces queda establecida esa alianza de gracia y de protección que aún hoy
en día resuena en nuestros corazones, resuena en nuestra alma,
como les mencioné, cada vez que observamos un arco iris.
Y muchas veces nos trae una sonrisa, nos alegra nuestro corazón.
Tomamos fotos, las posteamos en redes sociales, hablando de lo hermoso y lo
(03:01):
maravilloso que es este arco iris.
Pues recordemos también que representa esa alianza de gracia y de protección
que Dios le prometió a Noé y que aún en nuestros días sigue cumpliendo.
Avanzando en la historia, entonces nos encontramos con la alianza de Abraham. Abraham.
Dios llama a Abraham y le promete que va a ser de él una gran nación,
(03:25):
que lo va a bendecir y va a bendecir a todas las familias de la tierra a través de él.
Y esto también lo encontramos en el libro de Génesis, ya en el capítulo 12, versículos del 2 al 3.
Y esta alianza con Abraham no solo marca el inicio del pueblo de Israel,
sino que también es una promesa de bendición que se extiende a toda la humanidad.
(03:49):
Hasta hoy en día tenemos esa promesa.
Hasta hoy en día nosotros que somos esa generación de Abraham podemos sentirnos
cubiertos de esa protección y de ese amor de Dios en esa alianza que hizo con Abraham.
La próxima alianza que hace el Señor es con Moisés.
Y en ese monte Sinaí, donde Dios le entrega los diez mandamientos,
(04:11):
diez mandamientos con los cuales podemos vivir nuestra vida y alcanzar la santidad.
Esto lo encontramos en el libro del Éxodo, capítulo 19, versículo 24.
Y esta alianza establece un código moral y espiritual para que todos nosotros,
la población de aquella época y nosotros hoy en día, podamos vivir en comunidad,
(04:35):
resaltando sobre todo la santidad de Dios y su deseo infinito de que su pueblo, que somos nosotros,
vivamos en justicia y vivamos en paz.
¿Hace cuánto, querido oyente, no reflexionas acerca de los diez mandamientos?
¿Hace cuánto no los lees? ¿Hace cuánto no haces una introspección de cada uno
(05:00):
de ellos y lo comparas con cómo estás viviendo tu vida? Y esa sería una muy
buena propuesta para el día de hoy.
A raíz de esos diez mandamientos, ¿cómo estoy yo viviendo mi vida?
¿Qué tan cónsona está mi vida bajo esas promesas y esas alianzas que Dios me ofrece y me da?
¿Estoy en apertura a ellas o estoy caminando de espaldas a Dios?
(05:24):
Siguiendo con las alianzas, llegamos con lo que yo llamo la alianza más hermosa,
la más grande, y es precisamente la nueva alianza, esa que instituyó Jesucristo en la última cena,
cuando nos ofrece su cuerpo y su sangre, prometiendo el perdón de los pecados
y la vida eterna a todos los que en él creamos.
(05:44):
Y esto lo encontramos en el Evangelio de Lucas, capítulo 22, versículo 20.
Esta alianza, esta nueva alianza instituida por Cristo,
es la culminación y la perfección de todas las alianzas anteriores,
porque es la que abre el camino para que nosotros pudiéramos tener una relación
íntima y personal con Dios.
(06:06):
Y si hacemos un paralelo con nuestro mundo actual, vemos ciertamente los desafíos
de la humanidad, y los mismos siguen siendo sumamente significativos.
Vemos las injusticias sociales, vemos las crisis ambientales,
vemos el sinnúmero de conflictos personales y sobre todo espirituales.
Vemos cómo tantas nuevas tendencias nos quieren dirigir en contra de todo lo
(06:31):
que Dios nos ha enseñado, de todo lo que Dios nos ha provisto.
Sin embargo, las promesas contenidas en estas alianzas divinas son las que nos
ofrecen esperanza, son las que nos ofrecen guías, y sobre todo son las que nos
recuerdan que a pesar de las dificultades, nosotros no estamos solos.
Dios continúa trabajando en nuestras vidas. Dios continúa invitándonos a vivir en comunión con Él.
(06:58):
Y sobre todo, Dios continúa haciéndonos la invitación para ser sus agentes de
amor y de misericordia en el mundo actual.
Como menciona el Papa Francisco en su homilía del 2013, la fe no es una luz
que disipa todas nuestras tinieblas, sino más bien una lámpara que guía nuestros
(07:20):
pasos en la noche, y eso basta para caminar.
Esta perspectiva lo que nos anima es a buscar a Dios en medio de nuestras luchas
y desafíos diarios, siempre confiando que es Él quien camina con nosotros,
que es Él quien va iluminando nuestro camino.
Queridos oyentes, las alianzas divinas no son meramente eventos históricos,
(07:44):
son invitaciones a vivir, a entrar en una relación mucho más profunda con Dios.
Nos desafían a reflexionar sobre cómo estamos nosotros respondiendo a esa invitación
que Dios nos hace en nuestras propias vidas.
¿Estamos realmente abiertos a su guía y a su amor?
Señor, ¿cómo podemos verdaderamente ser portadores de su luz y esperanza en
(08:10):
un mundo que tanto lo necesita, en una sociedad que es tan necesaria?
Y aquí yo os animo y los invito a que escudriñemos mucho más en las Escrituras,
a que profundicemos en el conocimiento de estas alianzas y, sobre todo,
a permitir que las mismas puedan transformar nuestras vidas y nuestra relación
(08:30):
no solamente con Dios, sino también con los demás.
Que este conocimiento que vamos adquiriendo no sea solo para nuestra edificación,
sino que también lo podamos compartir y que podamos sobre todo ser testigos
de la fe y ser testigos de ese amor inagotable que Dios tiene hacia cada uno
(08:52):
de nosotros, sus criaturas.
Ese amor incondicional que siempre nos llama, que siempre sale al encuentro,
que siempre está ahí dispuestos a perdonarnos, dispuestos a amarnos.
Queridos míos, gracias por acompañarme en este episodio.
Deseo que la paz y la bendición de Dios estén con cada uno de nosotros siempre.
(09:14):
Esto ha sido todo por hoy. Se despide tu coach Ibelis López.
Anótalo, abrázalo, vívelo. Hasta la próxima.