Una crisis reputacional "de caballo" y el caos legal entre comunidades
En este sexto episodio, analizamos la situación crítica que atraviesa la Dirección General de Tráfico (DGT). No hablamos solo de una normativa técnica, sino de una crisis reputacional de gran envergadura que está obligando a los altos cargos de la administración a una presencia mediática sin precedentes.
Los 3 síntomas de una crisis de marca
Para entender por qué la DGT está en problemas, aplicamos tres indicadores clave que definen una crisis reputacional:
Velocidad de propagación: La rapidez con la que las críticas y dudas sobre la V16 se han extendido.
Salto a medios tradicionales: El tema ha dejado de ser una queja en redes sociales para ocupar portadas en periódicos y minutos en telediarios.
Voces autorizadas (Stakeholders): Expertos y figuras de relevancia están cuestionando públicamente la medida.
Ante este escenario, tanto el Director General de Tráfico como la Subdirectora y los jefes provinciales se han visto obligados a realizar declaraciones constantes en programas de primetime para intentar salvar la imagen de la normativa.
Los "Jorges" y el éxito de la obligatoriedad
En este episodio también abordamos el papel de los fundadores de Help Flash (conocidos popularmente como "los Jorges"). Aunque la baliza no es un invento reciente —existía mucho antes bajo la denominación V2—, ellos han sido los precursores de su puesta en el mercado y, lo más importante para su negocio, de que su uso sea obligatorio en España desde el 1 de enero de 2026. Su presencia en los platós de televisión junto a la administración refuerza la percepción de una campaña de comunicación masiva para revertir el rechazo social.
El rechazo social: Una norma difícil de cumplir
La realidad técnica frente a la realidad legal ha generado una confrontación social brutal.
Complemento sí, sustituto no: Técnicamente, la baliza es una medida perfecta si es complementaria a los triángulos, pero su obligatoriedad como sustituto carece de un desarrollo técnico adecuado.
Ventas estancadas: No se están vendiendo tantas balizas como la DGT y los fabricantes habían previsto. Existe un rechazo ciudadano que suele derivar en el incumplimiento de la norma. Como bien señala el análisis, cuando una normativa no es creíble, la sociedad tiende a ignorarla.