En este quinto episodio, entramos de lleno en el análisis de las declaraciones de Jorge Costas, el otro inventor de la baliza V16 y cofundador de Help Flash. En una reciente intervención, Costas ha puesto sobre la mesa un titular de gran impacto: asegura tener constancia de dos casos en los que personas fallecieron al saltar el guardarraíl para ponerse a salvo y precipitarse por un viaducto.
Este dato, que está siendo utilizado para justificar que los conductores permanezcan dentro del vehículo, merece un análisis técnico y ético profundo.
El peligro de legislar basándose en la excepción
Lo primero que debemos preguntarnos como ciudadanos es: ¿Existen atestados policiales que certifiquen estos hechos? No dudamos de la tragedia que supone cualquier pérdida humana, pero convertir dos casos aislados (posiblemente ocurridos en Gijón y Pontevedra) en una regla general para 30 millones de conductores es, técnicamente, una temeridad.
https://www.elcomercio.es/gijon/cae-hombre-viaducto-somonte-20250317121353-nt.html
La realidad de quedarse en el coche: Si comparamos esos dos casos con las decenas de conductores y familias que han sido arrollados mientras permanecían dentro de su vehículo averiado, la balanza se inclina claramente: el habitáculo no es un lugar seguro cuando un camión de 40 toneladas viene por detrás.
Sentido común vs. "Salto al vacío": Cuando hablamos de pasar al otro lado del guardarraíl, no nos referimos a un salto atlético a ciegas. La inmensa mayoría de la gente pasa una pierna, luego la otra, y lo hace mirando. Que existan accidentes por desorientación o falta de visibilidad es posible, pero no justifica prohibir la búsqueda de una zona segura.
La campaña reputacional de la DGT y Help Flash
Parece evidente que estamos ante una campaña de blanqueamiento de la V16. Ante las críticas técnicas recibidas por la eliminación de los triángulos, la administración y la empresa fabricante están impulsando un relato basado en el miedo a salir del coche.
Sin embargo, hay realidades que esta campaña no menciona:
Peatones y trabajadores: Muchos de los atropellos en carretera no son de conductores poniendo triángulos, sino de operarios de mantenimiento, gruistas o personas que salen del coche sin mirar (no para señalizar, sino por puro nerviosismo).
Investigación deficiente: En España no existe una investigación técnica e independiente de los accidentes. Sin atestados que desglosen con rigor cada variable, la cifra de "25 muertos por poner el triángulo" es, cuanto menos, cuestionable.
El abandono de la "España vaciada" y las carreteras ilegales
El discurso de la V16 y los viaductos parece diseñado para las grandes autovías, pero olvida la realidad de las carreteras convencionales:
Sin guardarraíles: En gran parte de nuestra red secundaria no hay protecciones ni viaductos. ¿Qué excusa se usará allí para que la gente no busque refugio fuera de la calzada?
Carreteras "ilegales": Existen miles de kilómetros de titularidad pública que no cumplen con el ancho mínimo, carecen de señalización vertical y horizontal adecuada o tienen obstáculos (espinos, muros) mucho más cerca de lo que permite la norma.
En estas vías, la conectividad de la V16 no sirve de nada porque no hay paneles informativos. El ciudadano queda desprotegido por una administración que prefiere fomentar un negocio antes que arreglar el asfalto.
Recordatorio vital: El protocolo PAS
Independientemente de lo que diga la DGT en su última campaña, la seguridad vial se basa en la conducta PAS (Proteger, Avisar, Socorrer). Y la realidad técnica es tozuda: la V16 no protege, no avisa (a emergencias) y no socorre. Eso lo haces tú.
Aparta el coche lo máximo posible a la derecha.
Ponte el chaleco antes de salir.
Sal por el lado seguro (copiloto).
Busca una zona segura: En el 99% de los casos, estar al otro lado del guardarraíl (mirando antes de pasar, por supuesto) es más seguro que esperar el impacto de un vehículo despistado dentro de tu coche.