All Episodes

December 25, 2025 19 mins
“Enero de 1974. Silió, un pequeño pueblo de Cantabria, nunca volvió a ser el mismo. Crisanta, una chica de 16 años, desapareció tras salir a hacer un recado. Lo que parecía un día normal terminó convirtiéndose en un crimen que marcaría para siempre a su familia y a todo el pueblo. En este podcast recorremos la historia completa: la desaparición, la investigación, la confesión, el juicio y la memoria que quedó en Silió. Una historia de envidia, secretos y consecuencias irreversibles, contada con respeto y detalle, como si te la contara un amigo.”
Mark as Played
Transcript

Episode Transcript

Available transcripts are automatically generated. Complete accuracy is not guaranteed.
Speaker 2 (00:07):
En enero de 1974, en Sirio, una chica salió de casa
para hacer un recado. No era tarde, no era peligroso
y no había ningún motivo para pensar que no iba
a volver. En un pueblo así, ese tipo de cosas
no pasaban. Pero esa noche no regresó. Durante varios días,

(00:34):
nadie supo explicar dónde estaba ni qué le había ocurrido.
El pueblo siguió funcionando, pero algo se rompió. Las preguntas
empezaron a repetirse, las respuestas no llegaban, y cuanto más
tiempo pasaba, más claro quedaba que aquello no iba a
terminar bien. Cuando finalmente se descubrió lo que había pasado,

(00:59):
el impacto fue total, no sólo por la violencia del crimen,
sino por quien estaba implicado y por lo cerca que
todo había ocurrido. No había un extraño, no había un desconocido.
El horror estaba dentro. Este caso no se recuerda solo
por lo que ocurrió, sino por lo que vino después.

(01:22):
La confesión, el juicio, la condena y los silencios que
quedaron en el pueblo durante décadas. Hoy vamos a recorrer
esta historia paso a paso, separando lo que está probado
de lo que se ha contado después. Y entendiendo cómo
un crimen así pudo suceder sin que nadie lo viera venir.

(01:47):
Bienvenidos a un nuevo episodio de Dosier Criminal. Aquí cada
caso es más que un crimen. Es una historia marcada
por el misterio, el silencio y verdades que esperan ser contadas.
Si te gusta este contenido, suscríbete y deja tu like.
Así me ayudas a seguir dando voz a quienes ya
no pueden hablar. Mi nombre es May García y estáis

(02:13):
escuchando Dosier Criminal. Silio, en aquel momento, era un pueblo
muy pequeño de Cantabria, de los sitios donde prácticamente todo
el mundo se conoce, donde sabes quién sale y quién
entra y a qué hora más o menos. Vuelve cada
uno a su casa No era un sitio donde una

(02:36):
persona pudiera desaparecer sin que llamara la atención. La protagonista
de esta historia es Crisanta Gómez Gutiérrez. Tenía 16 años. Vivía
con sus padres y ayudaba en lo que podía. No
estamos hablando de una chica conflictiva ni de alguien que

(02:57):
se metiera en problemas. Todo lo contrario. Las referencias que
aparecen en las crónicas Y en los testimonios posteriores coinciden
bastante en eso. Era una chica conocida, integrada en la
vida del pueblo, con una rutina marcada. El día de
su desaparición era enero de 1974. Crisanta sale de casa para

(03:23):
hacer un recado sencillo. No hay misterio en eso. No
se va enfadada, no discute con nadie, no dice que
vaya a marcharse a ningún sitio raro. Sale y punto,
como había hecho otras tantas veces. Este recado la llevaba
a casa de una prima, una mujer bastante mayor que ella. Casada,

(03:47):
que vivía también en el pueblo. Pero aquí es importante
explicar que no estamos hablando de ir a otro pueblo,
ni de coger un coche, ni de meterse en un monte.
Era un desplazamiento corto, dentro de un entorno completamente familiar.
Pero las horas pasaban y Crisanta no volvía. Al principio,

(04:15):
como suele pasar en los pueblos, no salta la alarma
de inmediato. Puede haberse entretenido, puede haberse quedado hablando, incluso
puede haber surgido cualquier otra cosa. Pero llegada la noche...
No había noticias. Y ahí ya empieza la preocupación real.

(04:36):
Los padres dan aviso. Se pregunta. Se busca. Se empieza
a reconstruir lo último que se sabe con certeza. Que
salió de casa. Que iba a hacer un recado. Que
fue vista por última vez dirigiéndose a casa de ese familiar.
Y poco más. No hubo testigos de una pelea. No

(04:58):
hubo gritos. Nadie recuerda haber visto algo raro. Y eso,
en un pueblo así, ya es raro de por sí.
Porque cuando algo ocurre, siempre hay alguien que ha visto algo,
aunque sea después. Pasan los días y la búsqueda continúa.

(05:19):
Interviene la Guardia Civil. Se hacen batidas. Se pregunta de
nuevo a los vecinos. Se revisan caminos y zonas cercanas.
Y cada día que pasas sin resultados, el ambiente era
de mucha más preocupación. Aquí hay un punto importante. No

(05:40):
había rastro de una huida voluntaria. Crisanta no se llevó ropa,
ni dinero, ni nada que indique que pensaba marcharse. Tampoco
había motivos desconocidos para hacerlo. Todo apunta a que algo
ocurrió en ese trayecto o justo después de llegar a
su destino. Y poco a poco, la investigación empieza a

(06:04):
centrarse en el círculo más cercano. Pero no por una
sospecha inicial, sino porque objetivamente no había nada más. No
había extraños, no hay coches vistos y no hay denuncias
similares en la zona. Y aquí es cuando la historia
da un giro que nadie esperaba. Con el paso de

(06:28):
los días y al no aparecer ningún rastro de Crisanta,
la investigación empieza a cambiar de enfoque. Ya no se
trata sólo de buscar, sino de entender qué pudo pasar
y dónde. Y ahí la Guardia Civil empieza a reconstruir
con mucho más detalle las últimas horas de la chica.

(06:52):
La última persona que la vio con vida fue la prima,
a la que había ido a hacer un recado. Pero
esto no la convierte automáticamente a esa mujer en sospechosa,
pero sí que la coloca en el centro de la investigación.
Los agentes necesitan saber exactamente a qué hora llegó Crisanta,
cuánto tiempo estuvo allí, si se fue sola o alguien

(07:15):
más la vio marcharse. Y es en esas conversaciones donde
empiezan a aparecer pequeñas contradicciones. No estamos hablando de grandes mentiras,
sino de detalles que no encajaban del todo. Horarios que
cambian ligeramente, versiones que no coinciden con lo que dicen

(07:36):
otros vecinos, explicaciones que se corrigen de un interrogatorio a otro,
pero nada concluyente por sí solo. Pero lo suficiente como
para que la Guardia Civil insista. Además aquí hay un
detalle importante. Nadie más la vio después. Ningún vecino recuerda

(07:58):
haberla visto salir de casa. Y en un pueblo pequeño
eso pesa mucho, porque aunque no haya testigos directos, siempre
hay alguien que se ha cruzado con ella. La presión
comenzó a aumentar. Los interrogatorios se repetían. Se revisó la vivienda.

(08:20):
Se habla también con el entorno más cercano de la prima,
incluida su marido. Todo se hace con cautela, porque no
hay pruebas físicas claras en ese momento. Solo hay indicios
y contradicciones. Y en ese contexto, y tras horas de
preguntas y de tensión acumulada, es cuando la prima termina rompiéndose.

(08:46):
Acaba confesando que Crisanta no se fue de allí, que
lo que ocurrió sucedió dentro de la casa y que
ella fue la responsable de su muerte. Pero la confesión
no se queda solo en el reconocimiento del homicidio. La
mujer explica también qué hizo después, cómo ocultó el cuerpo,

(09:09):
cómo lo descuartizó y cómo emparedó los restos dentro de
la propia vivienda. Cuando esa información sale a la luz,
el caso cambia por completo. Ya no se trata de
una desaparición sin resolver, sino de un crimen confirmado, con
una confesión detallada y con un escenario que nadie en

(09:31):
el pueblo hubiera imaginado. El golpe parasilio fue enorme, porque
no era solo la pérdida de una chica joven, era
asumir que algo así había ocurrido dentro de una casa conocida,
cometido por alguien del entorno más cercano, sin que nadie

(09:53):
sospechara nada hasta que ya fue demasiado tarde. Para entender
este caso hay que alejarse un poco del momento del
crimen y mirar cómo era la relación entre las dos
familias antes de que esto ocurriera. Porque aquí no estamos
ante un arrebato repentino entre desconocidos. Estamos hablando de familia,

(10:16):
de convivencia indirecta y de cosas que se van acumulando
con el tiempo. Crisanta vivía con sus padres. Era de
una familia humilde, trabajadora, y muy integrada en el pueblo.
Según las crónicas de la época y los testimonios recogidos después,
eran personas conocidas, sin conflictos graves con nadie. La chica

(10:41):
ayudaba en casa, colaboraba en lo que podía, nada fuera
de lo normal para una joven de su edad en
un pueblo de Cantabria en los años 70. En cambio, la
prima estaba en una situación distinta. Era bastante mayor que Crisanta,
estaba casada y llevaba una vida más complicada. Aquí empiezan

(11:06):
a aparecer los primeros elementos importantes del contexto. Entre ambas
familias existía una relación económica previa. No era algo extraño
ni oculto. Los padres de Crisanta habían ayudado económicamente a
la prima y a su marido en el pasado. Vinculada

(11:26):
a un negocio que estos últimos habían llevado o intentado
sacar adelante. Esa ayuda acabó generando deudas. Y esas deudas,
con el tiempo, se convirtieron en resentimiento. Esto es un
punto clave, porque no solo hablamos de dinero, sino de
lo que el dinero representa en un entorno tan pequeño. Dependencia, comparación,

(11:52):
sensación de fracaso frente a otros que parecen ir mejor.
Y según recogen varias fuentes, esa situación no se resolvió bien.
Las deudas seguían ahí, la relación se fue tensando y
el ambiente se volvió cada vez más incómodo. A eso

(12:12):
se suma otro factor del que hablan muchos relatos posteriores.
La comparación constante. Cristina era joven, querida en el pueblo
y con buena reputación. La prima, en cambio, arrastraba problemas económicos,
una vida más dura y, según algunas versiones, una sensación

(12:33):
continua de agravio. Varias de las crónicas coinciden en señalar
que el móvil que se estableció fue la envidia, pero
no una envidia superficial, sino una mezcla de frustración, rencor
y sensación de injusticia personal, algo que, según la confesión posterior,

(12:55):
Llevaba tiempo gestándose. Y aquí hay otro punto importante. Crisanta
no era consciente de nada de esto. Al menos no
hay indicios de que lo fuera. Para ella, ir a
casa de su prima a hacer un recado no tenía
ningún riesgo. Era un acto normal, cotidiano, dentro de una

(13:17):
relación familiar aparentemente normal. Cuando la prima confiesa, explica que
el crimen no fue algo planeado durante días, pero que
tampoco fue algo completamente improvisado. Habla de una discusión y
de una tensión acumulada que estalla. Pero después vino el

(13:40):
miedo y el intento desesperado por ocultar lo ocurrido. Y
aquí es cuando aparecen las preguntas.¿ Cómo algo así puede
crecer sin que nadie lo note?¿ O cómo puede alguien
convivir con ese nivel de odio sin que se manifieste
hacia afuera? Una vez desaparecida Crisanta y con la prima

(14:06):
en el centro de las sospechas, la Guardia Civil comenzó
a trabajar con más intensidad. Pero hay que entender que
en el año 1974 no existían los métodos modernos que tenemos hoy.
Nada de ADN, nada de cámaras de seguridad ni de
rastreo digital, sino que todo se basaba en testimonios, observaciones

(14:30):
y pequeños indicios que en un pueblo tan pequeño tenían
un gran peso. Lo primero fue reconstruir el último día
de Crisanta. Se hicieron interrogatorios a vecinos, amigos y familiares
para confirmar horas, movimientos y rutinas. Cada versión se cotejaba

(14:53):
con la anterior, buscando inconsistencias. Y es aquí donde, como vimos,
comenzaron a aparecer esas pequeñas contradicciones en la versión de
la prima. Nada enorme por sí solo, pero sí suficiente
para que los investigadores insistieran en revisar la casa. La

(15:16):
vivienda de la prima fue inspeccionada. Según los informes recogidos
en crónicas posteriores, No había señales de violencia, ni nada
que hiciera pensar que algo había pasado allí. Por eso
fue tan difícil avanzar. Pero lo que finalmente permitió confirmar
el crimen fueron los indicios internos, descubiertos tras los interrogatorios

(15:42):
prolongados y bajo la presión, cuando la confesión de la
prima detalló dónde había ocultado el cuerpo. En la confesión,
la mujer explicó que tras matar a Crisanta por un
conflicto que llevaba tiempo acumulándose, la descuartizó y la ocultó

(16:04):
emparedándola en la propia vivienda. Y esto fue confirmado posteriormente
por la Guardia Civil al inspeccionar los muros de la casa.
Otro punto importante fue el papel que jugó el marido
de la prima. Los investigadores lo interrogaron, pero nunca se

(16:24):
pudo probar que tuviera una participación directa en el crimen.
Sí que algunos testimonios sugieren que pudo haber sabido algo
o que pudo ayudar a ocultar pruebas. Pero la justicia
no logró confirmar nada, así que quedó fuera del proceso judicial.

(16:46):
Lo que sí dejó clara la investigación es que no
fue un accidente. ni una pelea fortuita que se fue
de las manos. Fue un acto deliberado, aunque con el
contexto de conflicto personal, resentimiento y tensiones familiares acumuladas. El
juicio se celebró en 1975. La acusada era la prima de

(17:10):
Crisanta y la Fiscalía la imputó por homicidio y ocultación
de cadáver. Los detalles que se relatan en la prensa
de la época y en crónicas posteriores coinciden bastante. La
acusada admitió los hechos, pero la defensa intentó matizar algunas cosas,
principalmente buscando rebajar la intencionalidad o justificarla como un arrebato.

(17:39):
La condena inicial que se dictó fue bastante alta. Se
habla de 30 años de prisión, aunque en la práctica tuvo
algunas reducciones. Esto era habitual en la época, Las penas
podían verse rebajadas por buena conducta, trabajo dentro de la prisión,
beneficios de reinserción y otros mecanismos que permitían salir antes

(18:01):
del cumplimiento íntegro de la condena. Según las crónicas, la
mujer cumplió solo una parte de la condena. No hay
un dato exacto consensuado sobre cuántos años en total. Pero
sí hay coincidencias en que no fue la totalidad de
los 30 años. El crimen de Silio no solo fue un

(18:24):
hecho criminal, sino es un ejemplo de cómo la envidia,
los rencores y las tensiones acumuladas pueden llegar a explotar
de manera terrible. Y si queremos sacar alguna conclusión de
lo que hemos escuchado, podemos decir que prestar atención a
los conflictos familiares y personales, aunque parezcan pequeños, es importante.

(18:47):
Que la envidia y el resentimiento, si se dejan crecer,
puede llevar a consecuencias irreversibles. Y por último, el silencio
no siempre protege. A veces hablar y afrontar los problemas
puede evitar tragedias. Hasta aquí el episodio de hoy. Si

(19:08):
te ha gustado, suscríbete y comparte este espacio con quienes
creen que estas historias merecen ser contadas. Gracias por acompañarme
y nos vemos pronto. en el siguiente episodio de Dosier Criminal.
Pero recuerda que mientras falta una respuesta, la historia no
ha terminado.
Advertise With Us

Popular Podcasts

On Purpose with Jay Shetty

On Purpose with Jay Shetty

I’m Jay Shetty host of On Purpose the worlds #1 Mental Health podcast and I’m so grateful you found us. I started this podcast 5 years ago to invite you into conversations and workshops that are designed to help make you happier, healthier and more healed. I believe that when you (yes you) feel seen, heard and understood you’re able to deal with relationship struggles, work challenges and life’s ups and downs with more ease and grace. I interview experts, celebrities, thought leaders and athletes so that we can grow our mindset, build better habits and uncover a side of them we’ve never seen before. New episodes every Monday and Friday. Your support means the world to me and I don’t take it for granted — click the follow button and leave a review to help us spread the love with On Purpose. I can’t wait for you to listen to your first or 500th episode!

Dateline NBC

Dateline NBC

Current and classic episodes, featuring compelling true-crime mysteries, powerful documentaries and in-depth investigations. Follow now to get the latest episodes of Dateline NBC completely free, or subscribe to Dateline Premium for ad-free listening and exclusive bonus content: DatelinePremium.com

Stuff You Should Know

Stuff You Should Know

If you've ever wanted to know about champagne, satanism, the Stonewall Uprising, chaos theory, LSD, El Nino, true crime and Rosa Parks, then look no further. Josh and Chuck have you covered.

Music, radio and podcasts, all free. Listen online or download the iHeart App.

Connect

© 2026 iHeartMedia, Inc.