Episode Transcript
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Speaker 2 (00:07):
En noviembre de 1982, en Wyoming, un publicista neoyorquino de 35 años
decide cambiar su vida. Deja Nueva York y se retira
a una cabaña en el valle de Janssen-Oule, en busca
de un nuevo comienzo, más simple y silencioso. Pero solo
(00:30):
unas semanas después, su vehículo aparece abandonado, en una rampa
de la interestatal I-80, con el motor encendido, sus pertenencias
y un par de huellas que avanzan por la nieve
hacia la nada. Poco más tarde se encuentra un grupo
de palos dispuestos como fuego junto a unos calcetines y
(00:54):
restos personales, pero no se ve rastro de él. Meses después,
su madre recibe una serie de mensajes en su buzón
de voz, de una amiga de Don. La voz parecía
angustiada y además parecía ser la de su hijo.¿ Alguien
(01:15):
más había usado su voz, su vida o su dolor?
Esta es la historia de Don Kent, una desaparición que
desafía lo evidente. Una madre que nunca aceptó la versión
oficial y un misterio que resiste explicaciones claras. Bienvenidos a
(01:39):
un nuevo episodio de este podcast. Aquí cada caso es
más que un crimen, es una historia marcada por el misterio,
el silencio y verdades que esperan ser contadas. Si te
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ayudas a seguir dando voz a quienes ya no pueden hacerlo.
(02:04):
Mi nombre es May García y estáis escuchando Dosier Criminal.
Durante la mayor parte de su vida, Kem fue lo
que algunos definirían como una persona normal, educado, meticuloso, reflexivo
y con una mente aguda y un carácter discreto. En
(02:25):
la década de 1970 vivía y trabajaba en la ciudad de
Nueva York, en el mundo de la publicidad. Un entorno que,
aunque excitante para algunos, puede ser también despiadado y profundamente
artificial para otros. Trabajaba como redactor y creativo en campañas. Sí,
(02:47):
pero su verdadera pasión estaba en la historia. Y sobre
todo en la figura de Abraham Lincoln. No era una
obsesión reciente. Desde joven se había sentido atraído por la
vida del presidente. Y con el tiempo, ese interés se
transformó en una vocación pendiente. Quería escribir un libro. uno serio,
(03:09):
documentado y que abordara aspectos simbólicos y filosóficos de Lincoln,
más allá de la política. Sin embargo, su vida no
siempre caminó con esa claridad. A finales de los años 70,
Don sufrió un accidente de tráfico importante. No se conocen
públicamente todos los detalles, pero sí se sabe que fue
(03:32):
lo suficientemente grave como para dejarle secuelas físicas. Estuvo cerca
de un año fuera de su entorno habitual. Fue un
punto de inflexión. Durante ese periodo de recuperación, Don se
retiró parcialmente del circuito social. Comenzó a leer profundamente sobre religión,
(03:52):
esoterismo y filosofía oriental. Algunos amigos dicen que hablaba con
más frecuencia de la muerte. Otros que estaba más callado.
pero no parecía deprimido, pero sí diferente. También cambió físicamente,
perdió peso, se vestía de forma más austera, ya no
(04:16):
parecía el hombre que unos años antes se vestía con
trajes hechos a medida. Estaba cambiando, lentamente, pero sin retorno.
Para su madre, Mary, todo esto tenía una explicación. En
sus palabras decía que Don estaba despertando. No lo veía
(04:39):
como una crisis mental, sino como una evolución. Según ella,
él ya no encajaba en un mundo de anuncios, relojes
de oro y rutinas vacías. Quería una vida más sencilla,
pero tenía un propósito más elevado. Durante este tiempo empezó
(04:59):
a escribir extensamente en sus diarios. Tomaba notas para su
libro sobre Lingon, pero también reflexionaba sobre el alma, el
sentido de la historia y sobre su necesidad de aislarse.
En una de sus anotaciones decía,« La verdad no está
donde gritan todos, está donde no hay ruido». Fue entonces
(05:23):
cuando surgió el plan de mudarse al oeste. Quería instalarse
en una pequeña cabaña, en Wyoming, cerca de Jason O'Leary.
Un lugar solitario, montañoso y frío. Quería tiempo, silencio y distancia.
Quería escribir, meditar y, según él mismo escribió, purificarse del
(05:47):
mundo moderno. Pero este plan no se lo comunicó a todos,
solo a las personas cercanas. Y ni siquiera ellas lo
sabían todo. Cuando partió hacia Wyoming en otoño de 1982, no
dejó una hoja de ruta detallada. No había itinerarios firmes.
(06:11):
Solo dejó atrás su apartamento y tomó la carretera con
su coche, con unas cuantas cajas llenas de libros, una grabadora,
documentos personales y material de escritura. Pocos días después, su
coche aparecería detenido a un costado de la interestatal I-80,
(06:32):
en medio de la nada, sin señales de lucha, con
el motor aún caliente. Y sus huellas en la nieve
lo mostraban alejándose hacia el desierto helado. Pero él simplemente
ya no estaba. Fue el 16 de noviembre de 1982 cuando Don
fue visto por última vez. Esa mañana entró en un
(06:58):
pequeño museo de historia, en Wyoming, donde habló brevemente con
los encargados sobre su interés en la guerra civil y
Abraham Lincoln. Les dejó algunos objetos personales, entre ellos una
lámpara y una bolsa con libros, y les dijo que
regresaría en unas horas, pero nunca volvió. Al día siguiente,
(07:23):
un guardabosques que patrullaba un tramo solitario de la interestatal
I-80 encontró un coche detenido en la vía de emergencia.
El motor aún estaba caliente, aunque la puerta del conductor
estaba abierta. Y dentro del coche, objetos desordenados. Ropa, documentos,
(07:43):
una maleta abierta, diarios personales y una radio portátil encendida.
Pero lo más desconcertante fue que en la nieve, junto
al coche, se veían unas huellas perfectamente marcadas, que salían
del vehículo y se dirigían hacia el campo abierto. Las
(08:04):
siguieron durante algo más de tres kilómetros y luego simplemente
se desvanecían. No había señales de que hubiera regresado, ni
de lucha, ni de que alguien más hubiera estado allí.
Cerca de donde terminaban las huellas, la policía encontró un
(08:26):
círculo de ramas cuidadosamente dispuestas como si fueran para encender
un fuego. Y junto a ellas, unos calcetines, una camisa doblada,
unas llaves y una pequeña botella. No había sangre, no
había señales evidentes de haber habido una lucha. Y tampoco
había rastro de don. Durante los días siguientes y debido
(08:51):
a una tormenta de nieve que cubrió el terreno, se
volvieron inútiles buscar las pistas que quedaban. A pesar de
que las autoridades organizaron búsquedas por aire y tierra, no
se halló absolutamente nada más. Las autoridades no sabían si
(09:11):
estaban ante una desaparición voluntaria, un episodio de desorientación o
algo más complejo. Legalmente, Don seguía siendo un adulto desaparecido,
sin signos concretos de violencia. Pero la madre sentía que
todo esto no tenía sentido. Su hijo no era imprudente,
(09:34):
había hecho planes, tenía objetivos… Y le parecía imposible que
hubiera caminado descalzo, en camisa y con temperaturas cercanas a
los 15 grados bajo cero, campo a través, sin un destino
claro y que simplemente desapareciera. Poco a poco la búsqueda
(09:56):
se fue enfriando. No había cuerpo, no había testigos. Solo
una escena extraña, un coche abandonado, unas huellas que no
regresan y una familia que se negaba a aceptar que
eso fuera todo. Pero entonces sucedió algo que cambiaría por
(10:16):
completo el tono del caso. Algo que devolvería la inquietud
a quienes ya creían que el caso estaba cerrado. En 1983, Judy,
una amiga cercana de Don, regresó de su viaje y
descubrió seis mensajes en su contestador automático. En ellos, una
(10:39):
voz que ella reconocía como la de Don, decía con
un tono alterado, necesito hablar contigo, llámame, y dejaba un
número de teléfono. Al devolver la llamada, Un hombre contestó
primero con un sí y luego corrigió con un no
(11:01):
y colgó. Cuando le pidió que le dijera a Don
que la llamara, respondió sí y finalizó la comunicación. No
volvió a recibir ninguna llamada de vuelta. El número de
teléfono fue rastreado y llegaron hasta una mobile home en Casper,
(11:22):
en Wyoming. aproximadamente a 200 kilómetros de distancia del sitio donde
se abandonó el coche de Don. Allí residía un hombre
llamado Mark. Fue interrogado por las autoridades y negó conocer
a Don o haber hecho llamadas desde su teléfono, alegando
(11:42):
un posible error de la compañía telefónica o que alguien
utilizó su teléfono sin permiso. Mary, la madre de Don,
no quedó satisfecha y decidida a obtener respuesta, viajó tres
veces a Casper. En mayo de 1983 hizo una llamada a Dennis.
(12:03):
Él se negó a hablar con ella, se mostró evasivo
y terminó la llamada tras que Mary le dijera con
firmeza que estaba mintiendo. Tres semanas después del último interrogatorio
con la policía, Dennis abandonó Casper y contrató un abogado.
Además de las llamadas telefónicas, surgieron relatos de haber visto
(12:27):
a Don en Casper durante 1983. Uno cerca de una exposición
sobre Abraham Lincoln, el tema central de su proyecto, y
otro en un bar de la localidad. Aunque ninguno está verificado,
sí que coincide con su obsesión por Lincoln y esto
alimenta la sospecha de que aún estaba vivo. La voz
(12:52):
que dejó en los mensajes, el número no listado, la
ubicación de la móvil home, el comportamiento evasivo de Denise
y la negativa a cooperar dejaron un conjunto de incógnitas
que ni la familia ni los investigadores han podido resolver.¿
Era Don quien llamó desde ese número o alguien que
quería simularlo? Durante más de tres años, el caso de
(13:17):
Don permaneció sin resolver. La única certeza era un vehículo abandonado,
huellas en la nieve y ninguna señal directa de violencia.
Pero en octubre de 1985 el caso dio un vuelco inesperado,
con el hallazgo de lo que parecía el final definitivo
(13:37):
y al mismo tiempo una nueva fractura en la narrativa oficial.
Era un día de 1985 cuando tres cazadores, explorando una zona
rural cerca de Casper, dieron con lo que se convertiría
en la pieza clave para el desenlace del caso de Don.
El terreno había sido objeto de múltiples búsquedas en los
(14:01):
meses posteriores a la desaparición. Sin embargo, los restos aparecieron
en un punto que, según los registros de las primeras investigaciones,
ya había sido inspeccionado. El lugar era una extensión abierta
de terreno semiplano, con escasa vegetación, pero la suficiente como
(14:22):
para ocultar algunos detalles. A simple vista no parecía un
sitio escondido, lo que provocó la sorpresa al encontrar restos
humanos en esa zona. Los restos encontrados estaban esqueletizados en
su totalidad, lo que indicaba que el cuerpo llevaba allí
(14:42):
al menos varios años, expuesto a las inclemencias del tiempo.
La identificación fue posible gracias a las características dentales y
algunos objetos personales encontrados en el lugar, como fragmentos de
ropa y el reloj que Don solía usar. No se
(15:03):
hallaron señales de violencia, ni indicios de lucha, lo que
inicialmente apoyó la hipótesis de muerte por causas naturales. La
autopsia realizada por los forenses concluyó que no había signos
de traumatismo ni heridas punzantes. La causa probable de la
muerte se atribuyó a la exposición prolongada a las bajas temperaturas.
(15:28):
Lo que desconcertó a los investigadores fue que el sitio
donde se hallaron los restos coincidía con áreas previamente peinadas
durante la búsqueda original de 1982, meses después de su desaparición.
Algunos de los oficiales sugirieron que la visibilidad o las
condiciones del terreno en esos momentos podría haber dificultado la
(15:52):
localización del cuerpo y que con el paso del tiempo
quedó más expuesto. Por otro lado, la distancia del lugar
al coche abandonado era coherente con la hipótesis de que Don, desorientado,
intentó alejarse para buscar ayuda, pero le sucumbió a las
condiciones adversas. El terreno accidentado, combinado con una tormenta de
(16:15):
nieve intensa que se registró en esa época, pudo haber
causado en Don una pérdida del rumbo. Este hallazgo marcó
un punto de inflexión en la investigación. Finalmente se podía
dar como fallecido a Don, pero sin embargo, este aparente
cierre también fue el origen de un nuevo capítulo de dudas,
(16:40):
pues la familia y algunos investigadores no lograron encontrar una
conclusión con ciertos elementos persistentes, como las llamadas telefónicas recibidas
meses después. Sin embargo, hay tres preguntas que todavía no
tienen respuesta.¿ Por qué no se encontró el cuerpo en 1982
(17:00):
si estaba en un lugar visible y se había buscado previamente?¿
Quién dejó aquellas llamadas a Judy con un número localizado
en Casper varios meses después?¿ Por qué Mark negó conocer
a Dawn pese a las sospechas y luego dejó la ciudad? Mary,
(17:26):
quien mantuvo hasta su fallecimiento en el año 2014 la convicción
de que Don fue víctima de un homicidio planeado, nunca
aceptó que hubiese simplemente desaparecido y señaló al mencionado Denise
como responsable, aunque nunca hubo imputación formal. Tras el hallazgo
(17:49):
del cuerpo y el cierre inicial del caso, surgieron diversas
voces que cuestionaron la versión oficial y alimentaron un abanico
de teorías, algunas basadas en testimonios directos y otras en
análisis de evidencias indirectas, y finalmente en especulaciones derivadas de
(18:11):
incongruencias sin resolver. Uno de los elementos más discutidos fue
el comportamiento de las huellas encontradas en el terreno. Algunos
investigadores y testigos señalaron que cerca del granero donde se
abandonó el vehículo se observaron huellas que parecían indicar un
patrón no lineal, con signos de retroceso o incluso movimientos circulares.
(18:39):
Esto podía interpretarse como indicios de que Ken pudo haber
sido escoltado o haber tratado de regresar sobre sus propios
pasos varias veces antes de desaparecer. Estas interpretaciones, aunque no
eran concluyentes, sugerían que la desaparición pudo no ser meramente
accidental o fruto de una simple desorientación. Además, las llamadas
(19:05):
telefónicas posteriores a la desaparición que la madre de Ken
y Judy recibieron coincidían con la voz de su hijo
y generaron un gran desconcierto. Esas comunicaciones provenían de un
número vinculado a una moviljón en Casper, una localidad lejos
(19:28):
del área donde apareció el cuerpo. El propietario de esta
mobile home, un hombre llamado Mark, negó cualquier relación con
Ken y salió de la ciudad abruptamente, poco después de
que se conociera la noticia de las llamadas. La coincidencia
entre las llamadas y la localización de la mobile home
(19:51):
planteó preguntas sobre si Ken estaba realmente vivo en ese
momento o si alguien más estaba utilizando su identidad. Los
testimonios de conocidos y familiares mencionaron que Kemp tenía una
personalidad reservada. Pero también había indicios de preocupación porque estaba
(20:15):
metido en asuntos de investigación personal relacionados con el expresidente
Abraham Lincoln y sus teorías conspirativas. Se había especulado que
esta faceta pudo haberlo colocado en situación de riesgo. La
comunidad de Internet, especialmente en foros dedicados a casos sin resolver,
(20:37):
han desarrollado varias teorías, que van desde la posibilidad de
que Kemp haya fingido su desaparición para comenzar una nueva
vida bajo otra identidad, hasta escenarios más oscuros de conspiración
o incluso crimen organizado. Por ejemplo, algunos usuarios sostienen que
(20:58):
que el hecho de que el maletín con sus pertenencias
personales fueran olvidadas en un museo podría haber facilitado a
terceros el acceso a esa información personal para realizar llamadas
fraudulentas o manipular la percepción pública sobre el caso. En resumen,
(21:20):
el mosaico de testimonios, evidencias y especulaciones ha mantenido vivo
el debate sobre la verdadera naturaleza de la desaparición y
muerte de Don. La coexistencia de datos verificados con incongruencias
no aclaradas ha sido la chispa que ha mantenido a investigadores,
aficionados y profesionales atentos con la esperanza de que algún
(21:44):
día se pueda arrojar luz definitiva sobre este enigma. Hasta
aquí el episodio de hoy. Si te ha gustado, suscríbete
y comparte este espacio con quienes creen que estas historias
merecen ser contadas. Gracias por acompañarme y nos vemos en
(22:04):
el siguiente episodio de Dosier Criminal. Pero recuerda que mientras
falta una respuesta, la historia no ha terminado.