All Episodes

December 22, 2025 16 mins
La mayoría de las personas no se conocen a sí mismas.
Y cuando no te conoces… no eliges: reaccionas. En este episodio hablamos de una verdad incómoda que casi nadie quiere mirar de frente: no eres una personalidad fija, eres un sistema. Un conjunto de módulos mentales que se activan según el miedo, el estrés, el cansancio, la presión social o el contexto. Aquí no encontrarás frases motivacionales vacías ni psicología de sofá.
Hablamos de neurociencia, biología, empatía, compasión, violencia, tribalismo y responsabilidad personal.
De por qué personas normales pueden hacer cosas terribles…
y por qué otras se juegan la vida por alguien a quien no conocen. Entender cómo funciona tu mente no es justificarte.
Es dejar de vivir en piloto automático.
Es pasar de reaccionar a elegir. Si alguna vez has pensado:
  • “¿Por qué hice eso?”
  • “No me reconozco cuando pierdo el control”
  • “Siento demasiado y me quemo”
  • “El mundo está loco”
Este episodio es para ti. 🎧 Escúchalo con calma.
⚠️ Puede incomodarte.
🧠 Pero también puede devolverte el control.

Si este episodio te ha removido, en mis libros encontrarás ideas prácticas para llevar esto a tu vida diaria: 
👉 Descúbrelos aquí: https://www.amazon.es/stores/author/B08FDYCYN4 

Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/ideas-para-vivir-mejor--5343176/support.
Mark as Played
Transcript

Episode Transcript

Available transcripts are automatically generated. Complete accuracy is not guaranteed.
Speaker 2 (00:02):
La mayoría de las personas no se conocen a sí mismas.
No saben quiénes son. No saben cómo funcionan. Y por
eso viven en piloto automático. Por eso se levantan, reaccionan, repiten,
se enfadan, se justifican, duermen y vuelta a empezar al
día siguiente. Es como si, en lugar de pensar, reaccionaran.

(00:25):
Como si no eligieran, como si repitieran, como si vivieran funcionando.
Y claro, como no se conocen, se juzgan mal. Y
como se juzgan mal, también juzgan mal a los demás,
que es el principal problema. Cuando la gente dice, yo
soy así, o es que la gente es esto, o
es que el mundo está mal, o es que los
políticos son. No, no. Cuando no te conoces, eres peligroso

(00:49):
para ti y para los demás. No porque seas malo,
no porque seas un psicópata, sino porque no sabes de
lo que eres capaz ni para bien ni para mal.¿
Qué hace, por ejemplo, que una persona mate a otra?¿
Qué hace que una persona se meta en un río
helado para salvar a una persona que no conoce de nada?¿

(01:10):
Qué hace que un padre o una madre tenga que
decidir a cuál de sus hijos salva cuando hay un
incendio y una casa está ardiendo? Todo esto no es
cine ni Netflix. Estos son situaciones reales que se han
dado en la vida real, que pasan, que han pasado
y que seguirán pasando. Claro, la respuesta fácil, la que

(01:32):
tranquiliza a mucha gente, es que hay gente buena y
hay gente mala. Pero esto es infantil. Es cómodo, sí,
pero es mentira. La verdad es mucho más incómoda. Dentro
de ti, de mí, de nosotros, no hay una sola mente.
Dentro de ti no hay una sola personalidad. Dentro de
ti no hay un yo fijo. Tú no eres una cosa,

(01:56):
tú no eres así o asá, tú eres un sistema,
y yo y todos, un sistema lleno de programas mentales
que se van activando según la situación en la que
te encuentres, según el estrés que tengas, según el miedo
que tengas, según el contexto, según el cansancio, según el hambre,
según la presión, exactamente igual que tu móvil. Tú no

(02:18):
usas la cámara de tu móvil todo el día, no
usas el GPS de tu móvil todo el día. Cada
aplicación se abre cuando toca. Pues nuestra mente funciona exactamente igual.
Hay partes de nosotros que están diseñadas para sobrevivir, otras
partes que están diseñadas para proteger, otras para atacar, otras
para huir, otras para amar, etc. Lo dice la biología,

(02:41):
lo dice la neurociencia, lo dice la evolución. Nuestro cuerpo
está dividido en órganos y cada uno tiene su función.
No hay ningún órgano que lo haga todo. Pues nuestra
mente igual. El problema no es tener esas partes en
nuestra mente. El problema es que no las conocemos. Y
lo que no conocemos nos termina controlando. Por eso explotamos,

(03:03):
por eso hacemos daño, por eso nos autosaboteamos, por eso
decimos cosas que luego no queremos haber dicho, por eso
miramos atrás y pensamos...¿ Qué he hecho?¿ Qué narices he hecho?
Cuando entiendes esto, dejas de decir,¿ por qué soy así?
Y empiezas a decir, voy a pensar qué parte de

(03:26):
mí se ha activado ahora para que haya hecho esto.
Y ahí empieza el poder personal y ahí empieza la
responsabilidad y también, por supuesto, empieza la libertad. Porque cuando
sabes qué aplicación se ha abierto en tu cabeza, puedes cerrarla.
Y por primera vez en tu vida dejas de reaccionar
y empiezas a elegir. Pero déjame ir por partes. Primera

(03:49):
pieza clave, el módulo que detecta el dolor ajeno. Tenemos
un módulo para eso. No es ser sensible, es pura biología.
Está más que científicamente demostrado que cuando ves a alguien sufrir,
a otra persona, incluso a un animal, tu cerebro activa
las mismas zonas que cuando el dolor es tuyo. Por

(04:11):
eso hay gente que se echa a llorar viendo una
noticia triste, por ejemplo. Por eso hay gente que no
puede trabajar en un hospital o en una cárcel o
en el 112 Servicio de Emergencias de la Comunidad de Madrid.
Por eso hay gente que necesita mirar hacia otro lado.
No es porque sea gente fría. No es porque sean
malas personas. No es porque les falte empatía. Es porque

(04:35):
su sistema nervioso se satura. Se satura. Nos han dicho
desde siempre que tenemos que empatizar más, que tenemos que
sentir más, que tenemos que ponernos en el lugar del otro,
y eso está muy bien, pero nadie nos ha explicado
el precio de eso. Porque si solamente empatizas, terminas quemándote,
terminas agotándote y terminas vacío. Porque absorbes dolor y absorbes

(04:58):
angustia y absorbes miedo. Y el cuerpo pasa factura. Y
entonces pasa algo... perverso prácticamente. La persona más sensible es
la que más fácilmente acaba huyendo de ese tipo de situaciones.
No porque no le importen, sino porque no las puede aguantar.
Porque no puede más. Claro,¿ cuál es la alternativa? Hay

(05:19):
algo distinto a la empatía, que es la compasión. Que
no es lo mismo. La empatía es sentir el dolor
del otro como si fuera tuyo y la compasión es
querer aliviar ese dolor sin cargarlo en tu sistema. La
empatía dice... me duele contigo, la compasión dice, quiero ayudarte

(05:40):
a que te duela menos. Y cuando haces eso, tu
cerebro cambia de modo. Ya no solamente estás activando las
áreas del dolor, estás activando también los centros de recompensa. Placer, motivación, energía, sentido.
Por eso ayudar no te quita, sino que te devuelve.

(06:00):
Por eso hay personas que ayudan toda la vida y
pueden con ello y otras que no pueden con determinadas situaciones.
Empatizan demasiado. No es que unas sean mejores que otras,
no es que unas amen más. Es algo neurológico. Si
absorbes dolor, puedes terminar rompiéndote. En cambio, si actúas desde
la compasión, lo que va a pasar es que te

(06:21):
vas a fortalecer. Ahora vamos a la parte que nadie
quiere escuchar, la parte de la violencia, la violencia intrínseca
que tenemos dentro. Nos han contado una historia muy cómoda,
nos han dicho que los seres humanos somos violentos por
naturaleza y lo cierto es que hacer daño nos cuesta,
nos cuesta mucho más de lo que la gente cree.

(06:43):
Porque cuando hacemos daño a otra persona o a algo,
nuestro cuerpo entra en estrés. Nuestro pulso se acelera, nuestra
respiración se entrecorta, nuestra mente se resiste a eso. Por tanto,
la violencia en el ser humano no parece ser algo automático.
No nos sale gratis. Nuestro sistema nervioso sabe que algo
va mal cuando nos peleamos. Por eso tiemblas, sobre todo

(07:04):
la primera vez. Por eso dudas. Por eso hay gente
que siente náuseas. Por eso hay insomnio después. Pero el
peligro aparece la primera vez que cruzas esa línea. Si
cruzas esa línea de la violencia, la segunda vez cuesta menos.
Y la tercera cuesta aún menos. Y llega un punto

(07:24):
en el que seguir con la violencia es más fácil
que parar la violencia. No porque te hayas vuelto malo
ni te hayas convertido en un monstruo, sino porque nuestra
mente intenta protegernos de la culpa. Intenta justificar como modo
de anestesia. racionalizar como morfina para sobrevivir y sin darte

(07:49):
cuenta ya no estamos eligiendo estamos defendiendo aquello que hicimos
estamos defendiendo nuestra violencia fíjate que las grandes atrocidades del
mundo no empiezan siendo grandes atrocidades empiezan en pequeño y
se repiten y se repiten hasta que se normalizan y
se justifican y un día miras atrás y ya no
hay vuelta atrás y es una auténtica barbaridad Y ahora

(08:13):
añade otra capa a tu cerebro, el tribalismo. Tu cerebro,
el de todos, divide el mundo en dos categorías básicas,
nosotros y ellos. No porque el cerebro sea un ignorante,
ni un intolerante, ni un racista, sino porque durante miles
de años pertenecer a un grupo era sobrevivir. Tú solo
no durabas mucho, fuera de un clan ibas a morir enseguida.

(08:36):
Así que tu cerebro aprendió rápido. Los míos son seguridad
y los otros son una amenaza potencial. Te repito que
el cerebro no es racista por defecto, ni mucho menos.
El cerebro usa lo que tenga a mano para distinguir
entre los nuestros y los suyos. El idioma, el color
de piel, la camiseta de fútbol, la bandera... El problema
no es que tengamos ese sistema en nuestro cerebro. El

(08:57):
problema es que no sepamos que lo tenemos. Porque lo
que no ves te termina controlando. Es lo que le
pasa a toda esta gente intolerante y racista, por ejemplo.
No se trata de negar nuestra capacidad de violencia, tampoco.
Se trata de conocerla. Porque el que dice yo jamás
haría eso, a lo mejor es el más peligroso. No

(09:19):
porque lo vaya a hacer, sino porque no es consciente,
no está preparado para cuando la situación lo empuje a
hacer eso que ahora niega. Conocerte no es creer que
eres bueno. Conocerte es saber de qué eres capaz cuando
tengas miedo, cuando tengas hambre, cuando tengas presión, cuando tengas

(09:39):
a un grupo aplaudiéndote. Y solo quien se conoce de verdad...
se va a poder parar antes de cruzar determinadas líneas
que no se deberían cruzar nunca. Pero déjame seguir con
otro módulo, el módulo del cuidado. En situaciones normales, en
los seres humanos, el cuidado fluye. Porque hay tiempo, hay recursos,

(10:00):
hay margen. Pero cuando el contexto aprieta, por ejemplo cuando
falta alimento, o cuando estamos delante de un peligro real,
o cuando no hay salida, el cerebro cambia de modo.
No entra el amor romántico en ese tipo de momentos,
entra la supervivencia. Y la supervivencia es algo estratégico. Cuando

(10:22):
los recursos son tan limitados que ponen en juego nuestra supervivencia,
el cerebro va a priorizar. Y va a priorizar tu supervivencia.
No porque no quieras a los otros, no porque dejes
de amar a los que te rodean, sino porque tu
sistema está diseñado para salvar lo que puede de ti.

(10:43):
Y esto no te hace mala persona, esto te hace humano.
Luego hay héroes, por supuesto. Pero en situaciones extremas, el
cerebro normal no piensa en justicia, piensa en continuidad. Juzgar
desde el sofá es gratis. Decidir cuando todo se quema
no es gratis. Y la responsabilidad empieza cuando dejas de

(11:04):
exigir perfección a un sistema cerebral como el que tenemos,
que está diseñado pura y duramente para sobrevivir. Y ahora
déjame hablarte del módulo más inspirador de todos, que es
el módulo rescatador, que también lo tenemos. Ese momento en
el que alguien se levanta del asiento para ayudar cuando

(11:24):
todos los demás se han quedado sentados. Cuando alguien ayuda,
aunque no haya cámaras, por ejemplo, aunque no haya aplausos,
aunque no haya recompensa de ningún tipo. Ese modo de
que hace que alguien lo pierda todo por salvar la
vida a un desconocido al que no va a volver
a ver jamás, por ejemplo.¿ Qué dice la ciencia de

(11:47):
este modo? Pues que ayudar nos da placer real. Que
el cerebro se activa igual que cuando ganas un premio.
Se activa igual que cuando consigues algo importante. Se activa
igual que cuando cruzas una meta difícil. ¿Cómo? Con dopamina, oxitocina, sentido.
Tu cuerpo dice, esto que has hecho... es correcto. Y

(12:11):
no es que seas muy bueno, es que estás bien
diseñado y eres humano. Estamos diseñados para cooperar, estamos diseñados
para ayudarnos los unos a los otros y para sostenernos
en determinados momentos. Lo cierto es que nunca hemos sido
lobos solitarios como especie, nunca. Sobrevivimos porque compartimos comida, sobrevivimos
porque cuidamos a los heridos y nos cuidan cuando estamos heridos,

(12:34):
protegemos a los débiles, nos sale solo, ¿no? Sobrevivimos también
porque alguien se quedó cuando huir era más fácil. O sea,
el rescatador, el modo rescatador de nuestro cerebro no es
una anomalía, es también una función básica del sistema. Una más,
como todas las que hemos visto antes. Así que ya
lo sabes, eres complejo. de módulos que se activan según

(12:58):
el contexto en el que estés, según el miedo que tengas,
según la presión externa, según el cansancio, según el grupo
con el que estés, según la historia que te estés contando.
Y todo es cerebral. Tu cerebro explica tu comportamiento, pero
no lo decide por ti si tú eres capaz de
estar presente. Es decir, el problema no es tener estos impulsos.

(13:19):
El problema es no saber que los tienes incorporados de serie.
Porque como te decía antes, lo que no ves, manda.
Lo que no entiendes, te arrastra. Y lo que no nombras,
va a decidir por ti. Entonces, tenemos que sacar nuestra
parte adulta. Eres responsable de aquello que entrenas. Porque lo
que practicas se va a fortalecer. Siempre. Si practicas la huida,

(13:45):
te vas a volver un experto en huir. Si practicas
la excusa, te vas a volver brillante en justificarte. Si
practicas la violencia, la agresión, te vas a acostumbrar a
ella y te va a parecer normal. Si practicas el cuidado,
el modo rescatador, pues te va a salir solo. Si
practicas la valentía, pues se va a volver también tu

(14:05):
primera reacción. Pero lo que ignoras no desaparece. Lo que
ignoras te va a gobernar desde la sombra y te
va a hacer decir cosas que no piensas y te
va a hacer repetir historias que jurarías que ya has superado.
Conocerte no es excusarte. no es decir es que yo
soy así es que es mi carácter eso es rendirse

(14:28):
conocerte es tomar el control es darte cuenta de qué
módulo se ha activado en cada momento y decidir si
lo necesitas o no idealmente activar y desactivar a nuestro
antojo pero al menos conocerlo y cuando entiendes esto dejas
de simplificar al ser humano dejas de demonizar las cosas
dejas de idealizar las cosas también y empiezas a comprender

(14:52):
a los demás y a ti mismo y ya no
te preguntas qué diablos le pasa a esta persona sino
que te preguntas qué contexto ha activado qué módulo en
esta persona y a partir de ese punto ya no
vuelves a mirar al ser humano ni siquiera a ti
mismo de la misma forma Bueno, espero que este episodio

(15:14):
te haya inspirado y que te lleves al menos una idea,
una que puedas poner en marcha hoy mismo. Y si
quieres seguir profundizando, pues déjame contarte que tienes los libros
que escribo publicados en Amazon. Son un compendio de las
ideas que explico en este podcast.¿ Para qué? Para que
puedas tenerlas por escrito, para que puedas repasarlas, para que
puedas aplicarlas en tu día a día y para que

(15:36):
puedas dar pasos reales hacia esa vida que deseas. Te
dejo el enlace directo a mis libros en la descripción
del episodio para que les puedas echar un vistazo sin compromiso.
Y ahora sí, me despido. Un día más. Por supuesto,
si crees que este podcast te está ayudando, si crees
que lo que te he contado le puede hacer bien

(15:57):
a alguien, compártelo. Sigue al podcast en Instagram, por supuesto.
Suscríbete al canal y todas esas cosas. Nos vemos, si
Dios quiere, mañana. Un fuerte abrazo.

Speaker 3 (16:14):
Suscríbete al canal!
Advertise With Us

Popular Podcasts

Stuff You Should Know
Dateline NBC

Dateline NBC

Current and classic episodes, featuring compelling true-crime mysteries, powerful documentaries and in-depth investigations. Follow now to get the latest episodes of Dateline NBC completely free, or subscribe to Dateline Premium for ad-free listening and exclusive bonus content: DatelinePremium.com

The Burden

The Burden

The Burden is a documentary series that takes listeners into the hidden places where justice is done (and undone). It dives deep into the lives of heroes and villains. And it focuses a spotlight on those who triumph even when the odds are against them. Season 5 - The Burden: Death & Deceit in Alliance On April Fools Day 1999, 26-year-old Yvonne Layne was found murdered in her Alliance, Ohio home. David Thorne, her ex-boyfriend and father of one of her children, was instantly a suspect. Another young man admitted to the murder, and David breathed a sigh of relief, until the confessed murderer fingered David; “He paid me to do it.” David was sentenced to life without parole. Two decades later, Pulitzer winner and podcast host, Maggie Freleng (Bone Valley Season 3: Graves County, Wrongful Conviction, Suave) launched a “live” investigation into David's conviction alongside Jason Baldwin (himself wrongfully convicted as a member of the West Memphis Three). Maggie had come to believe that the entire investigation of David was botched by the tiny local police department, or worse, covered up the real killer. Was Maggie correct? Was David’s claim of innocence credible? In Death and Deceit in Alliance, Maggie recounts the case that launched her career, and ultimately, “broke” her.” The results will shock the listener and reduce Maggie to tears and self-doubt. This is not your typical wrongful conviction story. In fact, it turns the genre on its head. It asks the question: What if our champions are foolish? Season 4 - The Burden: Get the Money and Run “Trying to murder my father, this was the thing that put me on the path.” That’s Joe Loya and that path was bank robbery. Bank, bank, bank, bank, bank. In season 4 of The Burden: Get the Money and Run, we hear from Joe who was once the most prolific bank robber in Southern California, and beyond. He used disguises, body doubles, proxies. He leaped over counters, grabbed the money and ran. Even as the FBI was closing in. It was a showdown between a daring bank robber, and a patient FBI agent. Joe was no ordinary bank robber. He was bright, articulate, charismatic, and driven by a dark rage that he summoned up at will. In seven episodes, Joe tells all: the what, the how… and the why. Including why he tried to murder his father. Season 3 - The Burden: Avenger Miriam Lewin is one of Argentina’s leading journalists today. At 19 years old, she was kidnapped off the streets of Buenos Aires for her political activism and thrown into a concentration camp. Thousands of her fellow inmates were executed, tossed alive from a cargo plane into the ocean. Miriam, along with a handful of others, will survive the camp. Then as a journalist, she will wage a decades long campaign to bring her tormentors to justice. Avenger is about one woman’s triumphant battle against unbelievable odds to survive torture, claim justice for the crimes done against her and others like her, and change the future of her country. Season 2 - The Burden: Empire on Blood Empire on Blood is set in the Bronx, NY, in the early 90s, when two young drug dealers ruled an intersection known as “The Corner on Blood.” The boss, Calvin Buari, lived large. He and a protege swore they would build an empire on blood. Then the relationship frayed and the protege accused Calvin of a double homicide which he claimed he didn’t do. But did he? Award-winning journalist Steve Fishman spent seven years to answer that question. This is the story of one man’s last chance to overturn his life sentence. He may prevail, but someone’s gotta pay. The Burden: Empire on Blood is the director’s cut of the true crime classic which reached #1 on the charts when it was first released half a dozen years ago. Season 1 - The Burden In the 1990s, Detective Louis N. Scarcella was legendary. In a city overrun by violent crime, he cracked the toughest cases and put away the worst criminals. “The Hulk” was his nickname. Then the story changed. Scarcella ran into a group of convicted murderers who all say they are innocent. They turned themselves into jailhouse-lawyers and in prison founded a lway firm. When they realized Scarcella helped put many of them away, they set their sights on taking him down. And with the help of a NY Times reporter they have a chance. For years, Scarcella insisted he did nothing wrong. But that’s all he’d say. Until we tracked Scarcella to a sauna in a Russian bathhouse, where he started to talk..and talk and talk. “The guilty have gone free,” he whispered. And then agreed to take us into the belly of the beast. Welcome to The Burden.

Music, radio and podcasts, all free. Listen online or download the iHeart App.

Connect

© 2026 iHeartMedia, Inc.