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Speaker 2 (00:03):
Relatos del lado oscuro.
Speaker 3 (00:30):
Muchas tengan todos ustedes, ya estamos
Speaker 2 (00:33):
aquí. Después de haber escuchado... espero que les haya gustado mucho.
Es un relato clásico de campo de batalla. Y es que,
a lo largo de los años, los campos de batalla
se han convertido también en escenarios paranormales. Desde épocas muy antiguas,
(00:56):
ha habido narraciones sobre sucesos inexplicables en los campos de batalla,
que de alguna forma tienen una reminiscencia paranormal. Algunos de
ellos ocurren tiempo después de los sucesos bélicos, otros de
hecho ocurren durante los enfrentamientos. Algunos otros se vuelven a
(01:18):
repetir periódicamente a lo largo de los años, hasta que
se van difuminando tranquila y pausadamente. Las historias de campos
de batalla hoy en día siguen vigentes, de las múltiples
guerras que han asolado a la humanidad, pero particularmente algunos
de los relatos que a mí en lo personal más
me han llamado la atención provienen de la etapa de
(01:38):
la Primera Guerra Mundial. La Primera Guerra Mundial fue un
enfrentamiento bélico ocurrido entre 1914 y 1918, hace más de 100 años. Hoy
en día no queda ningún sobreviviente de aquello. Prácticamente, la
memoria sobre lo que ocurrió en los campos de batalla
(01:59):
se va difuminando en el tiempo, pero fueron escenarios muy crueles.
La gran guerra, como también se le llamó, la madre
de todas las guerras, la guerra que acabaría con todas
las guerras, en realidad fue una guerra más y punto.
Una guerra que se libró entre Inglaterra, aliada con Francia,
(02:20):
y Estados Unidos en contra de Alemania, que tenía a
sus aliados Japón en la parte del Pacífico. y que
tenía también vínculos con otras naciones europeas. El hecho es
que la guerra resultó ser un escenario de prueba de
los modernos mecanismos de guerra, armas nuevas, tácticas nuevas de guerra,
(02:45):
formas de exterminio diferentes. La Primera Guerra Mundial incluyó la
utilización masiva de artillería pesada, Incluyó también el uso de
gases venenosos como parte de las armas, los bombardeos aéreos
y claro, la guerra de trincheras. Esto generó los famosos
(03:11):
campos de Verdun, el Somme y muchos otros más en Ypres,
dado que los enfrentamientos cara a cara ya no funcionaban
como era antes, en donde las caballerías de un ejército
se enfrentaban a la caballería del otro ejército, y a espadazos, balazos, patadas,
mordidas y como pudiera, libraban la batalla, en la Primera
(03:32):
Guerra Mundial, la presencia de las modernas ametralladoras hizo que
la caballería fuera prácticamente inservible. Lo mismo ocurrió con otros
elementos tradicionales de combate, así es que el combate se
redujo a formar largas trincheras y a esconderse ahí a
esperar al enemigo, o bien a esperar que el enemigo
(03:55):
se descuidara y atacarlo pero ambas partes habían fabricado estas
trincheras una trinchera esencialmente es una zanja en la que
cabe una persona perfectamente parada pero sigue siendo una zanja
está en la tierra hay lodo cuando llueve se forma
una gran cantidad de lodo hay ratas no había baños
(04:16):
así es que los combatientes comían defecaban y morían en
el mismo lugar la artillería pesada miles de cañones Disparaban
constantemente contra las trincheras con el objetivo de exterminar a
los soldados enemigos. Estos, a su vez, intentaban salir de
la trinchera para conquistar la trinchera del enemigo, cruzando un
(04:40):
pedazo de tierra que dividía ambas trincheras, conocido como No
Man's Land o la Tierra de Nadie. Este sitio solía
ser vigilado constantemente. y se encontraba bajo el fuego directo
de las ametralladoras enemigas, así es que las constantes intentonas
(05:00):
de salir de las trincheras para conquistar la trinchera enemiga,
resultaban frecuentemente en una carnicería espantosa, muchos caían de hecho
apenas sacar la cabeza de la trinchera, y sus cuerpos
quedaban ahí, otros caían unos metros adelante, otros más lograban
avanzar unos 20 o 30 metros y eran fulminados, pero sus cadáveres
(05:21):
quedaban ahí, No había manera de ir y recuperarlos o
de traerlos para sepultarlos, simplemente se quedaban ahí expuestos, pudriéndose
al calor del día, con la lluvia, las ratas. Algunos
otros cuerpos caían dentro de la trinchera, pero no había
dónde echarlos. Aquellos otros que habían muerto durante la explosión
(05:41):
de una bala de cañón o de un obús, quedaban
ahí mismos semisepultados. El terreno de las trincheras, el lugar
en donde estaban las trincheras, Solía tener cadáveres a los
pies de los que todavía estaban combatiendo. Vivir ahí, comer ahí,
era una verdadera pesadilla para todos ellos. En medio de
(06:02):
todos estos terribles escenarios, se intentaban ganar las batallas, se
intentaban librar estas batallas. Los efectos fueron terribles. Los soldados
sufrieron enfermedades de lo más variado. Desde enfermedades propias de
la exposición a los químicos que se usaban como gas venenoso,
(06:23):
enfermedades derivadas de la presencia de plagas como las ratas, chinches, piojos, pulgas.
La exposición a los elementos, el frío extremo, generaba desde neumonías,
constantes problemas respiratorios, la falta de higiene, por supuesto, el
hecho de estar tratando de comer algo mientras estaba en
la trinchera, también diezmó a la gente. Los ejércitos en general,
(06:47):
tanto el alemán como el francés, el belga y otros
que participaron, resultaron terriblemente afectados. El índice de bajas fue
significativamente más alto que en cualquier otra guerra, incluyendo la
Segunda Guerra Mundial. La Segunda Guerra Mundial causó 40 millones de muertes,
(07:08):
pero la gran mayoría fueron civiles. Los bombardeos, los problemas
de salud generados por la guerra... Generaron muchísimas muertes, pero
la Primera Guerra Mundial fue una guerra de exterminio de soldados.
Realmente no importaba cuál era el objetivo. Si en esto
se invertían 5 o 6 mil muertes, no importaba. En batallas como
(07:31):
la de Verdun o en el Somme, los números rondaban
los 50 mil o 60 mil soldados muertos en el enfrentamiento. Así
que fue una guerra en la que el valor de
la vida era nulo. A nadie le importaba. La crueldad
con la que se podía acabar con un adversario no
(07:51):
tenía límites. No era extraño que durante un enfrentamiento, cuando
se liberaba el gas venenoso, los soldados que habían liberado
el gas, armados con máscaras, corrieran a la trinchera de
los enemigos para terminar a los que estaban agonizando, pero
no podían desperdiciar balas en ello ni querían generar ruido
(08:12):
para ser detectados. Así es que con frecuencia utilizaban herramientas
rudimentarias como mazos, palas, garrotes con picos, para exterminar a
los que estaban ahí heridos y agonizantes. El uso de
la bayoneta como un elemento de combate también fue muy frecuente.
No era raro que los soldados arrancaran corriendo y ensartaran
(08:34):
al contrario con la bayoneta, que es un cuchillo largo
que se pone en la punta del rifle. Ese es
el escenario que le describo. Durante los siguientes 100 años, se
han seguido encontrando restos humanos al igual que toda clase
de objetos en los antiguos campos de batalla. Allí todavía
hoy en día es común encontrar explosivos que en su
(08:56):
momento fueron lanzados y no explotaron, es común encontrar restos
de soldados a pesar de que han transcurrido 100 años. Todavía
son hallados esqueletos, algunos de ellos con algunos fragmentos de
los uniformes, Piezas de guerra, fragmentos de un fusil, que
están ahí semi-sepultados en estos lugares. Ese es el escenario
(09:20):
en el que ocurre la historia que le voy a contar.
La historia del Ángel de Mons. Es una historia poco
conocida hoy en día, pero en 1914, cuando inicia la guerra...
los soldados británicos son enviados para apoyar al ejército francés
(09:41):
que se encontraba teniendo problemas por la enorme avanzada alemana.
El ejército alemán, numeroso, bien pertrechado, estaba avanzando, arrasando con todo.
Así es que los ingleses entran en la batalla utilizando
todos los elementos que tienen a su alcance. Es más
o menos el 23 de agosto cuando uno de los regimientos
(10:04):
británicos llega a este lugar se trataba de la fuerza
expedicionaria británica y más particularmente un grupo conocido como los
fusileros privados reales o Private Royal Fusiliers este equipo, este
grupo tendría la misión de llegar a una comunidad ubicada
(10:26):
en Bélgica en Hainaut conocida como Mons desde ahí enfrentarían
al adversario alemán que venía de frente apoyados por el
costado derecho por tropas francesas y resguardados por el lado
izquierdo con una división australiana. El objetivo era enfrentar al enemigo,
(10:46):
detenerlo más allá del río a las afueras de Mons
y retroceder sobre de ellos, es decir, hacerlos retroceder para
tomar la siguiente población. Muy pronto los fusileros británicos estaban
en posición y listos para recibir el ataque. el ataque
ocurriría en algún momento del 26 de agosto de 1914 los alemanes
(11:10):
atacaron con todo lo que tenían inesperado por supuesto el
mando inglés se da cuenta que no tiene todas de
su lado de hecho la artillería alemana está haciendo estragos
a su alrededor y tiene un poder destructivo enorme en
tanto que la artillería inglesa es limitada no contaban con
(11:31):
esto por otro lado Las tropas alemanas se han dividido
en dos bandos, uno de ellos ha atacado frontalmente a
los franceses en el lado derecho, haciéndolos retroceder y prácticamente
destrozando sus posibilidades de defensa. Los ingleses se dan cuenta
de esta situación y saben que enfrentan un problema mayor
(11:54):
si los alemanes avanzan sobre el costado y por el
frente no tendrán muchas alternativas. Por la tarde de ese
mismo día, los bombardeos alemanes continúan con una fuerza inusual.
Los soldados británicos que se han alejado unos 4 kilómetros más
allá del río en Mons, en dirección al territorio donde
(12:14):
se encuentra el frente alemán, observan con cierta recelo la
situación general, pero aquello cambiaría dramáticamente cuando repentinamente inicia el
asalto alemán. El asalto consiste en varias brigadas de caballería prusiana,
el equivalente a las tropas de élite actuales, esta caballería
(12:36):
es ordenada, rápida, fulminante. Previo al ataque de la caballería,
sobreviene un ataque de artillería pesada, que hace que los
ingleses queden prácticamente desbalanceados, no saben para dónde ir, para
dónde no ir, y repentinamente frente a ellos aparece la
caballería alemana. Los británicos, sin embargo, tampoco eran personas de
(13:01):
fácil competencia, Se trataba de un ejército bastante fuerte y
contaban con más de 40.000 hombres. Así es que rápidamente se acomodan,
se pertrechan y responden a la llegada de la caballería,
causando una verdadera carnicería. La carnicería de Mons, como se
le conoce, generó que apenas en un solo enfrentamiento cayeran
(13:23):
unos 7 u 8.000 hombres entre privados, soldados, rasos, cabos, oficiales. Aquello
era una situación terrible. Pero... Los alemanes se habían detenido momentáneamente.
El ataque no había sido fulminante, pero seguía el avance.
Por otro lado, los alemanes en el franco derecho también
(13:44):
estaban avanzando, así es que en cualquier momento cerrarían la
pinza sobre los ingleses que preocupados ordenan la destrucción de
los puentes sobre el río en Mons y la retirada.
Solo que hay un problema. Los soldados ingleses No tienen
suficientes explosivos para destruir todos los puentes. Las tropas inglesas
(14:07):
retroceden hacia Mons. Pero los puentes no pueden ser destruidos.
Solamente dañan uno de los puentes que hay. Los otros
dos continúan perfectamente intactos. Las tropas alemanas quieren aprovechar la
oportunidad y el día 27 de agosto de 1914 se ordena un
ataque masivo. Todas las fuerzas alemanas atacarán simultáneamente. Esto significa
(14:34):
que los ingleses, que están en franca retirada, con menos provisiones,
sin artillería y en un verdadero desorden, no tienen ninguna
otra opción. El regimiento de los fusileros, el Private Royal Fusiliers,
es destacado para que se quede, obstruyendo la llegada de
los alemanes, mientras que el grueso de las tropas inglesas
(14:57):
se aleja en dirección al sur. Este regimiento tiene temor,
saben que están condenados, puesto que su misión es detener
temporalmente a los alemanes, saben que no pueden con ellos,
intentarán bloquear los accesos a Mons, intentarán bloquear el paso
de los puentes, pero en algún momento la artillería y
(15:18):
la fuerza de avance de los alemanes los va a aplastar.
Tienen órdenes de que en cierto momento deberán retirarse e
ir al sur, en donde los esperará el resto de
las tropas. todo parecía perdido, ese día 27, cuando de pronto,
frente a Mons, aparece aquel enorme ejército alemán, son miles
(15:42):
y miles de soldados, no solamente son caballería, también viene infantería,
están avanzando por todas partes, al mismo tiempo que los cañones,
desde la gran distancia, están lanzando cargas explosivas, que están
desbaratando la población, mientras tanto, El Royal Fusiliers permanece estoico,
escondido esperando la llegada del adversario. Saben que están perdidos,
(16:06):
no tienen forma de defenderse. Son apenas unos pocos cientos
de hombres contra un ejército de varios miles. Están observando aquello,
cuando de pronto, uno de los tenientes a cargo de
este cuerpo de soldados, le pregunta al de al lado,¿
estás viendo eso? El otro... El cabo Ludlow responde,¿ de
(16:30):
qué habla usted, señor? Mira hacia el frente, arriba.¿ Qué
rayos es eso? Repentinamente varios de los soldados que están
ahí comienzan a levantar la vista mientras observan que algo
está ocurriendo en el cielo. Frente a ellos, en un
día claro, tranquilo, no había nubes en el cielo, no
(16:52):
era temprano, deben de haber sido las siete de la noche,
así es que tampoco había luna. El avance alemán era evidente,
se podía ver a la distancia que venían, pero era
un día normal y de pronto comienzan a ver aquello
en el cielo, primero unas luces muy extrañas que interpretan
como bengalas del ejército alemán, pero las luces son demasiado amplias,
(17:16):
muy grandes, y sigue aquello creciendo, cuando de pronto quienes
están observando notan que se trata de unas figuras que
pudieran parecer humanas pero muy grandes. Se ven arriba en
el cielo, pero poco a poco van bajando hasta llegar
(17:36):
a nivel de suelo y parecen ser, tal como lo
diría el propio cabo Ludlow poco antes de morir, parecían ángeles.
Cualquiera que los hubiera visto hubiera pensado que eran ángeles,
solo que muy grandes. Otro de los ahí presentes que
posteriormente haría una declaración que se registró en los archivos
(17:58):
memoriales australianos, que es una biblioteca con archivos de la
época de la Gran Guerra, registró en su diario que
al estar presente en Mons aquel 27 de agosto de 1914, la
tropa que se encontraba en las trincheras comenzó a gritar
frenéticamente diciendo que estaban viendo ángeles frente a ellos bajando
(18:22):
del cielo. Aquel hombre que revelaba aquello en su diario
decía que él no vio ángeles. Él solamente vio unas
figuras muy extrañas, de un par de metros de altura
o quizá más, moviéndose frente a Mons. Justo enfrente de
los soldados alemanes. Aquello parecía ser una especie de barrera
(18:46):
que detenía a los alemanes. Eso era algo extrañísimo, porque...
Había quienes decían que eran ángeles, uno de ellos incluso
aseguraba que lo que veía tenía la apariencia de un
ángel con alas en la espalda y una espada flamígea
en la mano. Otros no eran tan aventurados al contar
(19:08):
que lo que habían visto eran figuras descomunales, una especie
de soldados antiguos o figuras humanas antiguas. Se han recopilado
por lo menos unos 40 diarios. de la época de la
gran guerra que se encuentran en diversas bibliotecas memoriales, en
donde los soldados registraron lo que vieron ese día, no
(19:29):
lo que oyeron de otros, no lo que les contó
su abuelito, no lo que les contó un conocido de
un conocido que estuvo en la guerra, sino lo que
ellos vivieron y registraron ahí. En ese momento, el teniente
que estaba al mando se percata que las tropas alemanas
que venían al asalto Retroceden. Extrañamente comienzan a retroceder. La
(19:56):
caballería que había avanzado rápidamente en dirección a Mons está
teniendo problemas para controlar los caballos y comienzan a retroceder.
Por extraño que parezca no se da el avance lo
que aprovechan los soldados del Royal Fusiliers para replegarse y
huir literalmente en dirección a Mons. hacia sus tropas que
(20:19):
estaban más abajo en el sur. Dos días después, los
alemanes avanzarían sobre Mons, tomarían la población y continuarían de
frente en búsqueda de los ingleses que para ese momento
se habían pertrechado, habían formado profundas trincheras, había llegado la
artillería pesada, los franceses habían repuesto su flanco y el
(20:42):
enfrentamiento siguiente daría paso a las batallas de Verdun, Somme
y Pré. Si el día de la batalla de Mons,
los alemanes hubieran continuado su avance, habrían arrasado la defensa
inicial y habrían alcanzado a los ingleses con 40 o 50 mil
hombres en franca retirada, diezmándolos. Por alguna razón, los alemanes
(21:06):
no lo hicieron. En relación al tema del llamado Ángel
de Mons, es una historia muy intrigante. Lo que le
he descrito son los testimonios de diversos soldados que estuvieron
presentes y que participaron en aquella batalla. Muchos de ellos
no sobrevivieron a la guerra, pero algunos sí pudieron sobrevivir
(21:29):
y volver a contar su historia. Es una historia que
también generó mucha controversia porque apenas un mes después, el 27
de septiembre de 1914, Arthur Macken, el famoso escritor, publicaba en
un periódico británico un breve relato en donde hablaba de
(21:52):
esta experiencia el relato de Arthur Macken describía un encuentro
sobrenatural en donde había arqueros y San Jorge no era
el ángel de Mons de hecho se llamaba los arqueros
o el arquero este relato según parece él lo retomó
(22:12):
tras escuchar que habían publicado en el periódico una nota
de prensa sobre lo que los soldados habían visto. Utilizando
su imaginación, Arthur Macken publicó este relato. De ahí, muchos
escépticos en su momento dijeron que los soldados en realidad
no habían visto nada, que en realidad no había ocurrido
(22:33):
nada y que esto era un invento de Arthur Macken.
Sin embargo, el relato de Macken aparece un mes después,
tras haber leído la noticia en un diario londinense. Pero
eso no es todo. También se dijo que esto había
sido un mecanismo de publicidad, básicamente una intentona de la
(22:59):
inteligencia británica para levantar la moral de los soldados inventando
una historia sobrenatural. En realidad, tampoco fue así. De hecho,
uno de los encargados de la propaganda y de todas
las noticias bélicas del lado británico, ni siquiera conocía la historia.
(23:22):
Vino a conocerla cuando Arthur Macken publicó el relato aquel
y este hombre, en aquel momento mayor del ejército, se
encargó de distribuirla para todos los demás medios para utilizar
la historia de Macken como algo que ensalzara las virtudes
de los británicos y le diera a la gente la
(23:43):
confianza de que ganarían la guerra. También surgieron muchas otras
historias paralelas en donde soldados de los regimientos británicos que
estuvieron en Mons aseguraban que no habían visto nada. Recuerde
usted que había cerca de 40.000 soldados en esta región y que 7.000 murieron,
pero los demás pudieron ser evacuados y transportarse a la
(24:07):
retaguardia en donde esperaron a los alemanes. Ciertamente, de todos
esos miles de soldados, solamente el Royal Fusiliers se quedó
en Mons para enfrentar a los alemanes, retrasar su avance
y así proteger la retaguardia del grueso del ejército que huía.
Por lo tanto, la gran mayoría no vio nada, no
(24:28):
estuvieron ahí, solamente unos pocos cientos de hombres quienes contaron
su experiencia. El relato del ángel de Mons, por lo tanto,
en primer lugar no era un ángel, sino muchas imágenes
parecidas a ángeles. No eran exactamente Ángeles, varios de los
(24:49):
relatos que se han podido recuperar a través de las
colecciones de los memoriales de la Primera Guerra Mundial, no
relatan ángeles, sino que describen figuras espectrales, luminosas, de gran tamaño,
que se mueven frente a los alemanes y que hacen
que no avancen. Por otro lado, otro de los detalles
(25:11):
que las versiones escépticas barajan acerca del ángel de Mons,
como se le conoce popularmente, es que los alemanes habrían
hecho un enorme revuelo de esto. Es decir, si se
aparecen un montón de ángeles en un campo de batalla
para espantar a los enemigos, los enemigos son los primeros
que lo habrían visto. Sin embargo, no hay muchos relatos
(25:34):
de esto. Pero sí hay una nota interesantísima. En uno
de los memoriales australianos, en donde se recopilaron notas alemanas,
aparece un cable en donde el encargado del avance de
caballería es severamente reprendido por el alto mando por no
(25:54):
haber continuado el ataque y haber detenido el avance. Este
hombre responde enviando otro cable en donde informa que inexplicablemente
los caballos no avanzaron. Y mencionaba una cosa muy simpática
porque decía que era probable que los ejércitos ingleses hubieran
(26:14):
tenido algún arma nueva que provocaba que los caballos no reaccionaran.
Es decir, no vieron ángeles, pero no pudieron avanzar. Algo
hizo que la caballería retrocediera. La caballería era el primer
elemento de avance. Posterior a esto venía la infantería y
(26:35):
todo ello. Si la caballería no avanzaba, se detuvo el
avance en conjunto. Así es que algo había ahí. La
historia también ha sido muy criticada por el hecho de
que durante años fue contada como una especie de himno
a las virtudes inglesas. Y ciertamente lo aprovecharon. Pero si
(26:56):
lo analizamos un poco desde una perspectiva de corte paranormal,¿
qué podría haber sido aquello?¿ Qué rayos pudieron haber visto
los soldados ingleses ahí que motivó toda esta historia? En
primer lugar, no se podría haber tratado de fantasmas. La
región de Mons no había sido escenario de batallas en
ningún momento. De hecho, este era el primer enfrentamiento que
(27:17):
habría entre británicos y alemanes. Por lo tanto, el campo
de batalla era un campo virgen. No había restos antiguos
de otras batallas. Napoleón no peleó por ahí. No se
dio ningún enfrentamiento mayor, así es que no era lo ideal.
Pensar en eso no habría sido muy buena respuesta. Entonces,¿
qué era? La primera impresión que cualquiera tendría es que
(27:40):
se trataba de algún fenómeno ufológico. Luces en el cielo
que van descendiendo y posteriormente atacan a un adversario generando confusión.
Es una versión de tantas. Tenga en cuenta que el
primer avistamiento de un alienígena no ocurrió en Estados Unidos,
sino en España en 1907. En España en 1907 hay la descripción
de un duende que que es conocido como el duende
(28:07):
del ladrillar, que era una criatura que volaba, pequeña, de
cabeza grande, cuerpo menudo, enfundado en una especie de traje
brillante con gruesas botas. Y eso ocurrió en el norte
de España en 1907. Y esto otro que estamos platicando ocurre
en Francia en 1914, en la frontera de Francia con Bélgica.
(28:29):
Así es que algo hubo ahí.¿ Qué fue exactamente? No
lo sé. Pero es una historia que siempre me ha gustado.
En general, las historias de fantasmas de la Primera Guerra
Mundial son muy impresionantes. Hay otra muy buena. El Ángel
de Mons es una historia paranormal, rarísima y que además
tiene muchas contradicciones después del evento. Por el hecho de
(28:54):
que hubiera un relato de Arthur Macken, por el hecho
de que la prensa utilizó esto como noticia del verano
en Inglaterra para dar la idea de que los soldados
británicos eran invencibles y así superar, hacer que la gente
se enrolara y participara en la guerra la realidad es
que aquello era una carnicería espantosa y los altos mandos
británicos no tenían el menor interés en la supervivencia de
(29:17):
sus soldados a diferencia de otros enfrentamientos en donde los
movimientos de tropas se diseñan para afectar al enemigo y
no para perder más soldados aquí realmente lo que importaba
era matar muchos no importaba cuántos murieran de este lado
Y eso llevó a que batallas como Verdun, el Somme
(29:39):
y Pré fueran carnicerías espantosas. Y es ahí en Verdun,
en donde hay una historia impresionante. Este fue un escenario
de batalla terrible. Verdun fue una carnicería por donde usted
lo quiera ver. No había un milímetro de tierra decente,
donde no hubiera caído una bomba, donde no hubiera un cadáver.
(30:01):
Cuando pasa la guerra después de 1918 y se termina el armisticio,
muchos soldados cautivos de los alemanes transitaron por las pequeñas
poblaciones aledañas que habían sobrevivido a la guerra. Estos soldados
prisioneros eran llevados de las regiones donde se rindieron hacia
(30:21):
campos en donde se les interrogaba, se les desmilitarizaba y
después fueron liberados para volver a Alemania. Lo mismo ocurría
con los ingleses y franceses. Muchos de ellos volvían del
cautiverio al que habían sido sometidos y y transitaban por
ahí en columnas militares, la gente estaba acostumbrada a verlos,
a ver estos muchachos jóvenes, flacos, macilentos, con los uniformes raídos,
(30:45):
pero estaban vivos, era gente que iba de regreso, desmilitarizada,
que volvía a sus países de origen. Después de 1918 y
durante un par de años, siguió habiendo movimiento de tropas,
gente que había quedado atrapada en Francia, era finalmente liberada
y enviada a Alemania, y así simultáneamente ocurría de ingleses
(31:09):
y todo esto. Para 1922, sin embargo, ya no había movimiento
de tropas, ya no había soldados cautivos, ya no había
ningún enfrentamiento en ninguna parte. La región, de hecho, había
sido trabajada ya como región agrícola nuevamente, salvo algunas zonas
particulares del ZOMB, en donde no se pudo volver a
(31:32):
cultivar nada nunca más. En otras regiones los agricultores volvieron
al campo y claro, con verdadero pánico porque había bombas,
había obuses y había muchísimos cadáveres ahí. Así es que
no era raro que la gente fuera al campo, sembrara
(31:53):
sus cosas y regresara trayendo algún esqueleto en la carreta,
alguna bomba, alguna cosa que habían encontrado. En 1922, sin embargo,
ocurrió algo que está registrado, que hubo toda suerte de
testimonios y que incluso hay notas de prensa de la época.
(32:16):
Durante la noche, repentinamente, se escucharon a la distancia sonidos
parecidos a las explosiones de la guerra. parecía que se
escuchaban nuevamente los bombardeos, aquellos terribles que ocurrieron durante la guerra.
Había pasado algún tiempo, pero la gente por supuesto que
(32:36):
lo tenía muy fresco en la memoria. Así es que
recordaban aquello y muy pronto las personas de las poblaciones
cercanas empezaron a temer que habría un nuevo enfrentamiento. Pero
no había habido ninguna noticia, así es que cuando los
primeros espantados llegaron a reportar lo que estaba ocurriendo con
(32:57):
los gendarmes con el alcalde, pues estos estaban muy sorprendidos.
Los sonidos aquellos continuaron durante un rato, sin que se
vieran los fulgores en el horizonte. Durante los bombardeos de
la guerra, la gente acostumbraba a oír las explosiones y
ver los destellos en el horizonte de las explosiones de
(33:17):
las bombas, pero en esta ocasión solo se escuchaba lejanamente
como si fuera una tormenta y no tanto como una
gran batalla o un enfrentamiento a muerte. Aún así, la
gente quedó sorprendida por aquello. Un par de días después,
los sonidos volverían a escucharse. Por supuesto que ya sabían
(33:38):
que no había ningún enfrentamiento. Se habían enviado noticias, habían
respondido a las noticias diciendo que no había nada, que
era una tormenta seguramente, que habían escuchado relámpagos, que habían
sido fuegos artificiales de alguna fiesta de pueblo. Pero ese
par de días después... Igualmente, muy entrada la noche, volvieron
(33:58):
a escuchar distantes, muy ahogados, muy lejanos, los sonidos de
aquellas explosiones. La gente permaneció despierta cuando de pronto comenzaron
a notar algo más, a escuchar el sonido de alguien
(34:21):
que marcha, de tropas. que están marchando, el sonido les
era familiar, lo habían escuchado muchas veces, y de pronto
en medio de la noche, comienzan a escuchar aquello, pero
al asomarse, lo que vieron, no eran soldados reales, lo
(34:43):
que vieron fueron, tropas espectrales, así fue como se describió,
soldados con apariencia espectral, silenciosos, ausentes, no se les veía
destrozados con los rostros, no,
Speaker 4 (34:59):
no,
Speaker 2 (34:59):
nada de esto, simplemente se les veía ausentes, distantes, no reaccionaban,
no parecían ver que estuvieran en algún lugar, no parecían
realmente caminar en ese sitio, no se les veía la
tradicional indumentaria con armas, se les veía avanzando, ese movimiento lento,
(35:20):
traumático de las tropas, El encuentro con estas visiones duraría
escasos 20 minutos. La gente que en ese momento continuaba despierta
pudo verlos pasar y perderse en la distancia pero sin
llegar a ninguna parte. No hablamos de una marcha prolongada
que hubiera seguido durante kilómetros sino de una marcha que
(35:42):
entraba al pueblo y un poco más allá de las
primeras casas se perdía totalmente. Algún tiempo después este fenómeno
se volvió a repetir y durante los años siguientes hubo
quienes afirmaron que por lo menos unos pocos años seguía
viéndose cada vez más tenue, cada vez más pobre la imagen,
(36:04):
cada vez más transparente, pero se seguía viendo. La marcha
de Verdun, la marcha fantasmal de Verdun como se le
conoce a esta historia, fue registrada únicamente en aquel año
del 22 de en donde dos o tres notas de periódicos
hablaron de los testigos que lo vieron. Como respuesta a esto,
(36:27):
a las afueras de una de estas poblaciones hay una
pequeña ermita y una cruz en memoria de los caídos
en la batalla, pero con una inscripción muy curiosa abajo.
La fecha. En 1922. Por supuesto, son historias de guerra, pero
(36:48):
La Primera Guerra Mundial está repleta de estos sucesos. Por
el lado alemán también, por supuesto, hay un montón de historias,
de apariciones y de fenómenos fantasmales. El propio Adolfo Hitler,
el terrible dictador alemán que originó la Segunda Guerra Mundial,
relató una experiencia propia. Adolfo Hitler fue cabo de infantería
(37:10):
durante la Primera Guerra Mundial. No era un hombre muy
destacado en ninguna de las cosas que hacía, pero Fue
soldado y estuvo en el frente de batalla. Relató, e
incluso anotó en uno de sus diarios de juventud, que
estando en el frente tuvo un sueño muy extraño. Un
(37:30):
sueño en el cual su hermano venía a verlo y
le decía, levántate y vete. Hitler relató haber despertado con
la sensación muy clara de haber estado con su hermano hablando,
su hermano estaba muerto de hecho, había muerto ya, pero
(37:52):
tenía esa sensación tan clara que se levantó de donde
estaba y comenzó a caminar en dirección al puesto de
mando para ver si encontraba a alguien, fumar un cigarrillo,
tomar un trago de algo caliente, despejarse un poco porque
el sueño lo había dejado perturbado, a su alrededor había
seis o siete camaradas que estaban ahí medio adormilados, Así
(38:16):
es que él se levanta y camina en dirección al
puesto de mando en el momento en el que un
obús disparado por el ejército inglés cae y mata a
todos sus compañeros que estaban en ese punto de la trinchera.
Adolfo Hitler se salvaría con algunos rasguños y un par
de esquirlas clavadas en la espalda. Es un relato extraño,
(38:37):
sobre todo considerando quién es el personaje central, pero este
tipo de historias fueron bastante recurrentes. Hay toda una colección
de estos relatos que se guardan en el memorial británico,
que es básicamente un archivo que se encuentra en Londres,
en donde hay registros desde las órdenes que fueron enviadas
al frente, los diarios de batalla de los generales y
(39:00):
cosas tan peculiares como los diarios de soldados muertos en
el frente. Muchos de estos documentos fueron proporcionados por los
propios familiares de los caídos, quienes tras la guerra decidieron
regalarlos o entregarlos a estos museos memoriales algunas de estas
son cartas en donde se pueden leer situaciones paranormales como
(39:22):
estas de forma muy recurrente otra de las historias paranormales
que fue bastante recurrente era el hecho de ver soldados
muertos en el frente esto era muy claro muy típico
hay cientos de relatos de soldados que vieron a camaradas
muertos conocidos de ellos caminando en el terreno de batalla
(39:46):
y dando informes. Esto es algo que en el terreno
de lo paranormal tiene sentido. Si un soldado salta de
la trinchera y comienza a correr y lo fulminan 20 balas
de una ametralladora, no hay mucha oportunidad de darse cuenta
que está muerto. Así es que es posible que siga
tratando de cumplir con su misión, con la misión de
(40:07):
llegar a la trinchera enemiga y acabar con el adversario
aún después de muerto. Muchos de los relatos hablaban, por ejemplo,
de estar en la trinchera sentado y de pronto ver
llegar a un conocido, que se sienta junto, silencioso, cabizbajo, distante. Después,
en un parpadeo, ya no está. Y cuando de pronto
(40:29):
el soldado pregunta a alguien más si ha visto a
su conocido, le informan que está muerto, que está tirado
a unos metros adelante con la cabeza hecha a pedazos.
Este tipo de historias estaban ahí relatadas y eso hace
que la experiencia del campo de batalla de la Primera
Guerra Mundial fuera una enorme experiencia paranormal. Y eso sin
contar situaciones todavía más raras como el ovni que derribó
(40:52):
el Barón Rojo, que es otra historia peculiar que hay
en la Primera Guerra Mundial, o los aviones fantasmales en
los campos de aviación británicos, que también es toda una historia,
porque uno de los hombres que vio los aviones fantasmales fue...
el ministro de aviación británico en la segunda guerra mundial
(41:14):
este hombre un buen día va a despegar porque se
está trasladando de un aeródromo a otro y cuando va
a despegar le indican que detengan el despegue su avión
que lo está trasladando no puede despegar porque los controladores
de ese pequeño aeropuerto militar acaban de oír una conversación
y acaban de ver a la distancia un avión un
(41:36):
avión que nunca llegó un avión que no cayó en
ninguna parte y un avión que no existía porque era
un avión muy antiguo. Así es que el propio ministro
de aviación tuvo un encuentro paranormal, pero de eso vamos
a tener oportunidad de platicarlo más adelante, porque ahora mismo
es momento de despedirnos. Muchísimas gracias por su compañía esta noche.
(42:00):
Nos escuchamos muy pronto.