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Speaker 2 (00:00):
RELATOS DEL LADO OSCURO RELATOS DEL LADO OSCURO Cada año,
(00:41):
el 28 de diciembre, en Relatos del Lado Oscuro, nos gusta
tratar algún tema alusivo al tema de los santos inocentes.
Como usted sabe, en la religión católica hay una tradición
de celebrar y recordar a los santos inocentes, es decir,
aquellos que Herodes asesinó en una rabieta mientras perseguía al
(01:07):
recién nacido rey de los judíos. Relato que viene consagrado
en el Evangelio de Mateo y que durante siglos ha
sido tema de conversación. Por ello es que cada 28 de
diciembre tratamos algún tópico relacionado con este tipo de actos.
Esta noche no será la excepción. Como siempre, vámonos atrás
(01:30):
en el tiempo. Ciudad de México, 16 de junio de 1941. Temprano
por la mañana... la estación de policía ha recibido una llamada.
Una persona está reportando una mujer muerta en la colonia Roma.
Es en la parte de atrás de una tienda. La
(01:51):
persona ha reportado que está ahí el cadáver y solicita
la intervención. Cuando los primeros agentes de la policía llegan,
efectivamente encuentran el cuerpo de una mujer de unos 50 años
que presenta ya rigor mortis, es decir, que ha muerto
durante la noche hace algunas horas y Se presume que
ha sido un suicidio porque cerca de ella hay un
(02:13):
frasco vacío de Nembutal, una poderosa droga, un narcótico, que
se utiliza como pastillas para dormir o preoperatorios, pero que
en exceso pueden ocasionar un paro cardíaco. Adicionalmente hay tres
cartas en tres sobres. Cerca de ahí en una mesa están.
La primera es para la pareja sentimental de esta mujer.
(02:36):
La segunda es una carta dirigida a un abogado que
es bastante conocido en la estación de policía. La tercera
es para otro abogado que también es conocido. Entrada la mañana,
llega al lugar un detective también bastante familiar para todos.
Se trata del detective José Acosta. Es un hombre serio, callado.
(03:02):
Cuando entra al departamento, a esta habitación, Lleva una sonrisa extraña.
Aquellos que estuvieron ahí le vieron esbozar esa sonrisa rara.
La sonrisa que solamente exhibe un ganador de una partida.
(03:22):
Esa que significa gané el juego. Y es que la
mujer que está ahí tirada, muerta, es una vieja conocida
del detective Acosta. La historia juntos comenzó unos meses atrás.
Y no sería una historia fácil, sino una muy macabra.
(03:44):
José Acosta intervino por primera vez en algo relacionado con
esta mujer el 9 de abril de 1941. Ese día las autoridades
de la Ciudad de México habían sido llamadas para atender
el caso del hallazgo de unos restos humanos extraños. El lugar...
La calle Salamanca, el número 9 de la colonia Roma en
(04:07):
la Ciudad de México. El propietario de una tienda de abarrotes,
un señor de apellido Paes, había tenido problemas durante los
días previos con el servicio sanitario de su local. Las
aguas negras del baño no se iban, pero además en
el local completo reinaba un olor fétido. muy desagradable que
(04:27):
incomodaba a sus clientes. Por ello, Paez había hecho venir
a unos albañiles para que abrieran la banqueta, abrieran el
piso del local comercial y buscaran dónde estaba el problema.
Y así lo hicieron. Temprano aquel día habían comenzado a
trabajar rompiendo el piso del local hasta encontrar la tubería
(04:47):
con vistas de localizar alguna tapadura o alguna rotura del
tubo que hubiera ocasionado el problema. Y así comenzaron resolverlo.
Sin embargo, lo que ocurrió fue algo que les heló
la sangre. Al momento de romper el piso, encontrar la
tubería y comenzar a excavar, entre el agua que salía,
(05:08):
comenzaron a notar la presencia de numerosas gazas, gazas de curación,
telas de curación ensangrentadas, algodones y algo que parecía materia
orgánica putrefacta y maloliente. El olor era insoportable. Aquello no
correspondía ni mínimamente a con lo que se podría esperar
en una cañería normal. Adicional a esto, conforme iban sacando aquello,
(05:32):
iban encontrando fragmentos de algo que parecía ser carne. Pero
el hallazgo más macabro llegaría unos minutos después, cuando al
vaciar una serie de cubetadas de aquello, encontraron lo que
parecía ser un cráneo humano muy pequeño. Y posteriormente, algunos
fragmentos de lo que podía ser una mano humana también
(05:55):
muy pequeña y unas piernas de un ser humano muy pequeño.
Por eso había llamado a la policía. Cuando las autoridades
llegan y observan aquello, evidentemente se trata de los restos
de una persona, pero muy probablemente de un no nacido,
es decir, un feto que había sido producto de un aborto.
(06:15):
En el lugar, conforme las autoridades preguntan, se enteran que
labora una partera, una mujer que ofrece sus servicios como
ayudante de parto, una ocupación que en aquellos años era
bastante frecuente porque las personas de escasos recursos no podían
pagar los gastos de un hospital, así es que acudían
(06:36):
con parteras. No sería raro, evidentemente, que la partera hubiera
arrojado los restos de alguna criatura que se le hubiera muerto.
Aún así, sería necesario revisar porque se consideraba una... Problema
no tanto como un delito, sino más bien como una
falta administrativa el ejercer la profesión en condiciones inadecuadas. Así
(06:58):
es que comienzan a preguntar por aquí y por allá,
van subiendo en el edificio de apartamentos y la casera
les comenta que efectivamente en uno de los departamentos hay
una mujer que trabaja como partera. Ella asegura jamás haber
entrado al departamento y no saber lo que ahí ocurre,
pero les da acceso. Cuando los agentes de policía, entre
(07:21):
ellos el detective Acosta, ingresan al departamento, el departamento está
en general en orden. Se ve limpio, se ve bien.
La persona que lo renta no está en ese momento.
Así es que continúan explorando. En una de las habitaciones
descubren algo muy raro. Dentro de la habitación encuentran imágenes.
(07:44):
Un cráneo humano viejo. Es un cráneo de adulto, probablemente
comprado en el mercado negro. Corresponde a un cráneo que
fue trabajado, como esos que se usan en las escuelas
de medicina. Eso en sí mismo no es un delito.
Encuentran también otros objetos, algunas velas, pareciera ser un pequeño altar.
Hay algunas imágenes por ahí, pero lo que llama la
(08:06):
atención al detective Acosta son fotografías. Dentro de aquella habitación,
hay muchas fotografías de niños, de niños pequeños. Algunas son
de bebés de muy corta edad. Otras son de niños
un poquito más grandes, un año, año y medio. El
(08:26):
más grande de los que aparece en aquellas fotografías es
un niño de unos dos años. Es extraño.¿ Por qué
tendría tantas fotografías de pequeñines? Si esta mujer es una partera,
si su oficio es Es ayudar a que nazcan bebés.¿
Por qué tiene todas estas fotos? Acosta es un hombre
(08:47):
muy inteligente y un detective que a la larga sería
muy reconocido en la historia de la Ciudad de México.
Y lo primero que se da cuenta es que algunas
de las fotos fueron tomadas en el departamento. Eso le
hiela la sangre.¿ Qué está ocurriendo en ese lugar? Pero
además de esto también se topan con una especie de
(09:07):
estufa de las antiguas que tenía dentro un quemador de leña.
Cuando comienzan a hurgar entre los restos de ceniza, se
topan con algunos fragmentos de hueso que de entrada parecen
ser fragmentos humanos. Posteriormente, por la tarde, ya en la comisaría,
los médicos legistas darían fe de que se trataba de
(09:28):
restos humanos, pero había un problema. Algunos de los restos,
de acuerdo con los legistas, no correspondían con fetos, sino
más bien criaturas que ya habían tenido un desarrollo. Incluso
Algunos de los restos correspondían a una serie de falanges
de una mano, probablemente de una criatura de un año
(09:49):
de edad. Esto preocupaba. También cuando los fragmentos tomados del
sistema de drenaje fueron llevados y analizados, encontraron con bastante
horror que las piernas, las pequeñas piernas que habían sido
encontradas tampoco correspondían con un no nacido, sino más bien
con una criatura de varios meses de edad. Esto ya
(10:10):
significaba homicidio. Y por lo tanto, Acosta comienza a buscar.
Lo primero que encuentra son los datos de un hombre
que frecuentemente acudía al edificio a hacer reparaciones. Un plomero.
Localizan a este hombre y lo arrestan de inmediato. Y
sin dudarlo mucho, este sujeto que era bastante conocido porque
(10:32):
frecuentaba el lugar, comienza a relatar que él acudía al
sitio con regularidad para destapar los sistemas de drenaje. Con
una poca más depresión el tipo reconoce que lo que
frecuentemente sacaba del drenaje no eran trapos, ni gazas, ni algodón,
sino restos humanos y que él se encargaba de colocarlo
(10:54):
en costales y echarlo fuera. Probablemente su trabajo no había
sido tan eficiente y había dejado pasar muchos de estos
restos obstruyendo el drenaje final, la salida hacia la calle
justo en la tienda de Paez. Conforme seguían preguntándole, aquel hombre,
el plomero, reconoció haber sido pagado en exceso por aquella
(11:17):
mujer la que rentaba el departamento. Su nombre era Felicitas Sánchez.
Algunos consideran que su último apellido era Neira, otros que
era Aguillón. El hecho es que este plomero reconoce que
él trabajó para esta mujer, que con frecuencia lo llamaba
para que ayudara a destapar las coladeras, pero también a
(11:39):
deshacerse de algunos restos. Cuando le preguntan por qué lo hace,
él reconoce que lo hace por dos razones. La primera
porque le paga muy bien, le da mucho dinero a
cambio de sus servicios. Y la otra porque sabe que
algunos de los cuerpos no eran abortos, sino niños que
habían sido asesinados en ese lugar. Él sabe que esta
(12:01):
mujer no solamente hace abortos clandestinos, sino que también asesina niños.
Esto comienza a preocupar al detective Acosta Una cosa es
que alguna mujer en una situación delicada acuda a pedir
ayuda y otra es que matara niños. Y luego estaban
todas estas fotografías.¿ Qué significaban estas fotografías?¿ Quiénes eran estos niños?¿
(12:27):
Por qué estaban ahí? Urgía capturar a esta mujer. Así
que la policía se pone las pilas y comienza a
rastrear por dónde puede estar. Saben que es propietaria de
un local. Toman conocimiento de esto. La mujer era dueña
de una tienda que se llamaba La Quebrada. Cerca de ahí,
(12:49):
en la calle Guadalajara, también en la colonia Roma. Así
es que la policía llega al lugar. Evidentemente, felicitas, ya
se enteró que la están buscando y no está en
la tienda y no está en ninguna parte. Los policías
abren aquello y descubren otra serie de restos que les
llaman la atención. Hay desde ropa de criaturas que se
(13:12):
encuentran en la parte de atrás. Aparentemente el lugar también
era ocupado como una especie de consultorio clandestino porque encuentran
desde sustancias propias de la desinfección, algunos artículos que podrían
ser médicos, restos y en una parte atrás encuentran numerosos
fragmentos semiocultos como si hubieran intentado sepultar Cuando hacen venir
(13:38):
trabajadores que abren las alcantarillas, descubren que también hay restos humanos.
Y algunos tampoco corresponden con lo que se podría considerar
producto de un aborto, ya fuera espontáneo o no espontáneo,
como sea. Algunos de esos restos corresponden a criaturas un
poco más grandes. La preocupación comienza a crecer, evidentemente. El
(13:59):
detective Acosta tiene más de 100 fotografías en sus manos.¿ Qué
es esto? Para su buena suerte, Felicitas no ha escapado
de la ciudad. Logran identificar algunas cosas y saber que
esta mujer es originaria de Veracruz. Así es que muy
probablemente quisiera escapar. Montan un cerco y sabiendo algunos otros datos,
(14:24):
por ejemplo, de su pareja sentimental, de Alberto, el Beto,
detectan un posible domicilio y comienza el rastreo. Unos pocos
días después, apenas tres días después del inicio de los hallazgos,
logran capturar a Felicitas cuando está precisamente saliendo de la
ciudad en dirección a Veracruz. Están huyendo ella y su
(14:45):
pareja sentimental. Inmediatamente es enviada a la comisaría. Los medios
de comunicación de aquel entonces, principalmente la prensa escrita, hacen
gala de aquello con todo tipo de nombres. La Ogresa,
la Descuartizadora... La maldita, la asesina, todo aquello. Alguien ha
filtrado la información y ha comenzado a carecer aquello como espuma.
(15:10):
La indignación en la Ciudad de México es tremenda. Esta
mujer asesinaba niños. Pero lo que dice la prensa solamente
es una parte de la historia. Felicitas no es una
mujer fácil de interrogar. Es una persona muy ruda, muy dura.
Es de gesto tosco. La prensa diría que era una
(15:32):
mujer horrible, de ojos horribles, obesa y malvada. En realidad
es una persona común y corriente de unos 50 años. Habría
nacido alrededor de 1890 y en realidad es enfermera de profesión.
Estudió enfermería en Veracruz y si bien cuando llega a
la Ciudad de México trae consigo una historia, estando en
(15:54):
la Ciudad de México trabaja como partera, asistiendo nacimientos de bebés.
Pero conforme comienzan a investigar se dan cuenta que también
se encargaba de asustar a la cigüeña. Es decir, trabajaba
abortos clandestinos. Pero conforme las pesquisas van avanzando, las cosas
se ponen todavía más extrañas. La historia de esta mujer
(16:18):
se vuelve caótica. Cuando interrogan a Alberto, su pareja sentimental,
este no resulta tan difícil de ser interrogado y muy
fácilmente comienza a decir todo lo que sabe. Y todo
lo que sabe significa todo lo que sabe. El sujeto
les cuenta cómo esta mujer mata a las criaturas. La
pregunta es¿ por qué las mata? Y la respuesta es
(16:41):
muy sencilla y se remonta atrás en el tiempo. Esta
mujer había aprendido una cosa muy sencilla, la ley de
la oferta y la demanda. Alguien tiene un producto, alguien
necesita un producto y ella aprendió a estar en medio
de los dos. y servir como enlace. Eso lo remitió
(17:01):
al detective a Veracruz. Años atrás, esta mujer había estado casada.
Había contraído matrimonio alrededor de 1910. Todavía en época porfiriana, aunque
hay quienes aseguran que pudo haber sido en 1906. El hecho
es que contrajo matrimonio estando en Veracruz y al poco
tiempo dio a luz a una parejita de gemelas. Conforme
(17:25):
la policía investigaba más, se enteró que al poco tiempo
de nacidas, esta mujer se encargó de venderlas. Argumentó que
la necesidad la había obligado, que no tenía recursos para
sostenerlas como fuera. El hecho es que les había conseguido
un dueño y las había vendido. Esto le había costado
el matrimonio. Su esposo, que en un principio le pareció
(17:45):
buena la idea, después se arrepintió, terminaron peleados y ella
se va a la Ciudad de México con la idea
de que vender niños es buen negocio. Todavía antes de
que iniciara la Revolución Mexicana, Felicitas había sido detenida en
dos ocasiones por tráfico de menores. Había sido descubierta vendiendo niños.
(18:07):
Es decir que había descubierto la ley de la oferta
y la demanda.¿ Alguien tenía un bebé y no lo quería?¿
Alguien necesitaba un bebé y ella se encargaba de comercializar?
El problema era mucho más grande que solo eso. porque
había dos situaciones. Si el producto no es agradable, si
(18:29):
el producto no es deseado,¿ qué se hace con él?
Alberto narraría parte de esto. Describiría cómo algunos bebés llegaban
a sus manos y ella se encargaba de buscarles mercado.
Pero si pasados algunos pocos días o semanas la criatura
(18:50):
no se iba, ella se encargaba de disponer de la criatura.
la mataba. Esto llamaba la atención inmediatamente a las autoridades
porque muchas de las fotografías revelarían posibles homicidios. Ahora bien,
también había otra cosa. Si una señorita de la alta
sociedad de aquellos años resultaba embarazada y la familia no
(19:15):
podía hacerse cargo del bebé porque qué iban a decir,
cómo sería aquello, los rumores de la sociedad, etcétera, etcétera,
el bebé se entregaba a Felicitas y ella se encargaba
del asunto. Nadie más sabría nada y ella aseguraba que
iría a parar a una buena casa con una buena
familia que lo quisiera mucho y lo necesitara. Pero si
(19:36):
la señorita no quería tener el bebé, ella también se encargaba.
Y no solamente se encargaba de eso, sino que hasta
podía ir a las casas para encargarse del encargo. Sino
hasta que podía ir a las casas para hacer el trabajo.
Conforme Alberto seguía narrando episodios, las autoridades seguían investigando. Los
(20:02):
casos iban creciendo conforme esto pasaba y algunos otros testigos
aportaban más información. Muy pronto, esta mujer se hace de
un buen abogado. Es una mujer muy inteligente, muy fuerte,
muy recia. Cuando está en prisión, tiene que estar separada
del resto de las internas, porque evidentemente al saberse quién es,
(20:23):
la harían pedazos. La prensa también se ha encargado de todo.
Esta mujer además asume posturas muy raras. Cuando la interrogan,
reconoce muchas cosas, pero dentro de lo que dice, ella
lo ve más bien como algo natural, como algo correcto.
Si alguien no quería tener un bebé, ella se encargaba
de ayudarlas. Y si alguien tenía un problema con un niño,
(20:45):
ella se encargaba de ayudarles. Ella lo hacía bien. Pero
las autoridades van investigando más y esto se vuelve terrible
porque lo que describen algunos de sus asociados que fueron
capturados no corresponde a una mujer que cree que está
haciendo el bien. Algunos de los niños los torturaba literalmente.
(21:07):
Según se describía en las declaraciones de estos sujetos, Felicitas
cuando se daba cuenta que un bebé no iba a
ser comprado y nadie se lo quedaría, para no incurrir
en gastos tenía que matarlo. Así es que,¿ por qué
no hacerlo de una manera que le pareciera satisfactoria? La
mujer solía aplicar técnicas que iban desde la asfixia, azotes,
(21:30):
frío extremo, envenenamiento, tortura, desmembramiento, cremación, cualquier cosa horrible que
usted se imagine era capaz de hacerlo. Años después se
descubriría que esta mujer había desarrollado este tipo de actitudes
desde muy temprana edad. Estando en Veracruz, El odio que
su madre sentía por ella se vio reflejado en que
(21:51):
ella practicara todo tipo de atrocidades hacia los animales, ya
fueran propios de los vecinos, mascotas. Era conocida por su sadismo.
Así es que todo esto embonaba muy bien. Estaba en prisión,
el juicio va prosperando hasta que una buena tarde. El
juez de la causa, el que llevaba el caso, recibe
(22:11):
una visita del abogado. El abogado de la defensa le
habla muy claramente. Mi clienta está dispuesta a dar todos
los nombres de todas las personas involucradas que le entregaron
niños para que fueran vendidos. También está dispuesta a hacer
pública una lista con las señoritas de alta sociedad, hijas
(22:32):
de políticos, hijas de funcionarios, hijas de gobernantes a las
que ha atendido y por supuesto a todas las familias
adineradas a las que les ha hecho algún servicio a
cambio de que le reduzcan la condena. Por supuesto. El
juez no tuvo muchas alternativas cuando esto se dio a
conocer y esta mujer amenazó con dar la lista. Probablemente
(22:56):
diversos funcionarios y personajes de la época llamaron. La evidencia,
los restos humanos que habían sido encontrados en la cañería,
en la tienda, en algunas otras partes del departamento, al
igual que las fotografías, desaparecieron. Simplemente desaparecieron. El detective Acosta,
(23:17):
que se ve encargado de recabar cada pista con cuidado,
siguiendo un protocolo a la usanza de aquel entonces, verdaderamente
estaba negro del coraje. Sin embargo, lo único que le
quedaba eran los dos testimonios, el de la pareja sentimental
en turno, el del plomero y por ahí algún testimonio aislado.
Realmente no era suficiente, pero eso no es todo. Cuando
(23:40):
llegó el momento del juicio, repentinamente, El juez que llevaba
la causa renunció. Según aparecía en el caso, esta mujer
no había cometido ningún delito grave al no haber evidencias.
Se le acusó de practicar abortos clandestinos, se le acusó
de mal ejercicio de la profesión y se le acusó
(24:00):
de inhumación clandestina de restos humanos. Los tres delitos no
eran considerados como graves y podía salir bajo fianza. Y
salió bajo fianza. pagó la módica cantidad de 600 pesos, equivalente
a unos 600 mil pesos actuales. No era la gran cantidad
de dinero y estaba libre. La prensa se encargó de decirlo.
(24:25):
Estaba libre. Después de esto, se iría a vivir a
un departamento, igualmente en la Ciudad de México, con su
compañero sentimental, con el Beto, el cual descubriría el cuerpo
aquel 16 de junio de 1941. El detective Acosta al ver el
cadáver reconocer que se trataba de esta mujer, habría sonreído
(24:51):
porque había ganado la partida. Se dio la vuelta, salió
del departamento, tras de sí dejaba un caso, porque en
ese preciso momento el detective Acosta acababa de recibir el
expediente de otro asesino serial mexicano. José Acosta se encargaría
(25:12):
de la captura del Goyo Cárdenas, el siguiente asesino serial mexicano.
En cuanto a Felicita Sánchez, recibiría todo tipo de sobrenombres.
Se le conocería como la ogresa de la colonia Roma,
la trituradora de angelitos, la espantacigüeñas y otra serie de
motes que le fue dando la prensa. El caso fue
(25:35):
muy extraño. Ciertamente esta mujer era una asesina serial. Presentaba
una psicopatología propia de un asesino serial. Disfrutaba atormentando. Cuando
no tenía otra razón para hacerlo, solía torturar a los pequeños,
dejándolos sin comer durante algún tiempo, dándoles comidas en estado
de descomposición que les afectaran y los enfermaran. Es decir que,
(25:59):
además de que tuviese, por llamarle de alguna forma, que
deshacerse de los niños, lo hacía de formas brutales. por
lo menos es lo que aseguraban los testigos. Lo irónico
del asunto es que la ogresa moriría, en teoría por
una sobredosis de Nembutal. Las tres cartas que dejó sobre
(26:19):
la mesa eran cartas muy puntuales. En una daba instrucciones
de cómo disponer de unos ciertos dineros y de ciertas propiedades,
en otra pedía que su abogado hiciera otra cosa y
en la tercera pedía a su compañero sentimental que hiciera
algo muy específico. Ninguna de las cartas representaba una última
voluntad en el sentido romántico, no se arrepentía de nada,
(26:41):
eran cartas técnicas. Hay reportes que dicen que en realidad
las cartas no fueron escritas por ellas, sino que fueron
redactadas por uno de sus abogados, por la forma de hacerlo,
tan distante, tan fría. Otros consideran que realmente ni siquiera
es su caligrafía. Es más, cuando el cadáver es recuperado simplemente,
(27:04):
se manda a la morgue y se desecha. Autopsia, en
realidad no hubo tal. Se asumió que había consumido una
gran cantidad de nenbutal y posteriormente se llenó una acta
de defunción en la que se redactaba que había sido
por haber consumido este narcótico lo que le había causado
la muerte. Hay quienes aseguran que la ogresa de la
(27:28):
colonia Roma fue asesinada y que Probablemente alguno de tantos
funcionarios cuya hija o hijo habían requerido de los servicios
de la obresa se habían encargado de aquello. Como fuera,
el caso quedaba cerrado. No había evidencia para acusar a
nadie más. El plomero saldría libre de toda culpa, el
(27:52):
amante también, y el expediente quedaría simplemente guardado empolvándose. La tragedia. Bueno,¿
quiénes eran los niños que mató?¿ Y cuántos más están
en alguna parte? Es decir, esta mujer recibía a un
pequeñito con la consigna de que lo vendiera. Evidentemente, también
(28:13):
los vendía. Algunos cobraba por recibirlos y después cobraba por entregarlos.
Era un buen negocio.¿ Quiénes eran estos niños?¿ Dónde quedaron?¿
Qué nombres tenían? Realmente es lo dramático. A nadie le importó.
Las víctimas del expediente de la ogresa de la colonia
Roma son totalmente anónimas. Es difícil saber cuántos niños fueron asesinados,
(28:39):
pero se estima que hubo unos 100 niños asesinados. En cuanto
a cuántos fueron vendidos y comprados, no se tiene un dato.
Si algo tenía esta mujer, Felicitas Sánchez, es que era
muy resistente a todo y no solía hablar mucho. Estando
en prisión, argumentó una especie de delirio, se tiraba al piso, lloraba,
(29:01):
no comía, fingía estar en huelga de hambre, actuaba como
si fuera una niña, de tal manera que no fuera interrogada,
no admitió gran cosa. Por lo tanto, quedaron en el
anonimato no solo las víctimas mortales de este caso, sino
todos aquellos que existen o ya no existen, pero que
(29:24):
estuvieron en una familia que no era de ellos. En
México es ilegal esto, se considera trata de personas. Es decir,
tú no puedes vender un hijo. Si no lo puedes cuidar,
tienes que hacer algo con el gobierno que se encarga
de él. Pero no puedes vendérselo a una partera misteriosa.¿
(29:45):
Cuántas personas, todavía algunos de ellos con vida, habrán sido
víctimas de la trituradora de angelitos? Muy buenas noches y
que descansen en paz.