All Episodes

November 14, 2025 34 mins
- ¿Qué son los carismas?

- ¿Qué es la "Palabra de Conocimiento" y para que nos da el Espíritu Santo este carisma?

- ¿Cuáles son los criterios principales para discernir esta "Palabra de Conocimiento"?

- ¿Cómo se puede cuidar y cultivar este carisma, y tal vez otros carismas?

* * *

¡HAZTE MIEMBRO del Canal! Únete a este canal para ayudar a que otros reciban evangelización:
https://bit.ly/fraynelsonyoutube

Donaciones por PayPal: https://paypal.me/fraynelsonmedina

¡Apóyanos en Patreon! : https://www.patreon.com/fraynelson

Más predicación en mi canal de Telegram: http://t.me/fraynelson

Blog: http://fraynelson.com/blog

ADEMÁS: Suscríbete gratuitamente a mi boletín diario de evangelización:
http://fraynelson.com/suscripciones.html

Página de los DOMINICOS en Colombia:
http://opcolombia.org

Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/fray-nelson-en-directo--335777/support.
Mark as Played
Transcript

Episode Transcript

Available transcripts are automatically generated. Complete accuracy is not guaranteed.
Speaker 2 (00:01):
Hace poco un amigo me hacía una pregunta sobre un don,
un carisma. Se le suele llamar palabra de conocimiento. Es
un carisma muy bello, como es bello todo lo que
hace el Espíritu Santo. Y yo agradezco mucho esta pregunta.¿

(00:21):
De qué se trata? Pues empecemos por situarnos, es decir,
recordar qué entendemos por los carismas, porque creo que para muchos,
para muchos cristianos, católicos, convencidos, fervorosos, Este mundo de los carismas,
esta realidad de los carismas es algo demasiado distante o

(00:43):
tal vez piensan que únicamente puede darse en el caso
absolutamente excepcional de grandes santos, de personas muy místicas, personas
que van muy pero muy avanzadas en la vida espiritual.
Y en parte eso es cierto, pero ya veremos a

(01:03):
lo largo de las reflexiones en estos siguientes minutos, ya
veremos que son más comunes, más comunes de lo que
pensamos los carismas.¿ De dónde viene la palabra carisma? Carisma
viene del griego. En griego de la Biblia, por ejemplo,

(01:24):
se dice jarisma. Y harisma está relacionado con la palabra haris.
Haris está en la raíz de euharistía. Haris está en
la raíz de la palabra gracia. De manera que un
carisma es una gracia en el sentido de la expresión

(01:47):
de un afecto, de una bondad, de una generosidad. Por
eso suele traducirse la palabra carisma o jarisma, como debe acentuarse,
suele traducirse por regalo. Los carismas son regalos, regalos del
Espíritu Santo. Santo Tomás de Aquino estudia los carismas, estudia

(02:13):
qué son esos regalos especiales. Debe tenerse en cuenta que
el Espíritu Santo es el que nos introduce propiamente en
la obra de la salvación. La obra principal, la más
importante del Espíritu Santo, es hacer realidad en nosotros el
regalo de regalos, que fue precisamente la obra de Cristo,

(02:37):
la obra de nuestra salvación, de nuestra redención. Esa es
la gran obra, ese es el gran regalo que Cristo
ha traído. Y a esa gracia, que es la que
nos permite acercarnos a Dios con los pecados perdonados, con

(02:57):
la conciencia de ser hijos y como miembros de la iglesia,
a esa gracia, que es la más importante de todas,
la llamamos la gracia santificante. Vivir en la gracia, que es,
por supuesto, el camino de todos nosotros los cristianos, significa
fundamentalmente eso, vivir en la gracia santificante, es decir, vivir

(03:23):
en la conciencia santificante. En la gratitud, vivir en la
amistad con este Dios que lo ha dado todo por
nosotros y que de hecho, como dice la Escritura, tanto
amó al mundo que le dio a su Hijo único
para que todo el que cree en Él no perezca.
Esa es la obra principalísima del Espíritu Santo. Nos transforma interiormente,

(03:47):
nos libera de las cadenas del pecado, nos dispone para
la virtud y para los mismos dones que trae el
Espíritu Santo. Nos hace tener conciencia y obrar como verdaderos
hijos de Dios. Nos hace miembros vivos de la iglesia.
Todo eso es lo propio de la gracia santificante. Y

(04:08):
estoy enfatizando mucho esto de la gracia santificante para que
tengamos perspectiva, porque resulta que los carismas, aunque son también gracias,
así en plural, gracias del Espíritu, nunca pueden reemplazar la
gracia santificante, es decir, lo que corresponde a una vida

(04:29):
en auténtica amistad con Dios, una vida en auténtica obediencia
y amor a Dios. Así que, eso que nos quede claro.
La principal obra del Espíritu, la gracia santificante. Pero existen
también otros regalos. Y a esos regalos son a los

(04:51):
que propiamente llamamos carismas.¿ En qué consisten esos regalos? Santo
Tomás de Aquino los llama, son regalos dados de manera gratuita.
Por supuesto que todo en la gracia es gratuito. Entonces
uno se puede quedar un poco sorprendido por ese título
que nos da Santo Tomás cuando dice regalos dados de

(05:15):
manera gratuita. En latín eso se dice gracie, gratis, date.
Regalos o gracias dadas de manera gratuita. Pero es que
aquí podemos decir que en los carismas se da ese
aspecto de gratuidad, ese aspecto de que son regalos dados
de manera gratuita, se da con una doble intensidad. Primero

(05:39):
porque toda obra del Espíritu es regalo, No hay manera
de comprarlo, no hay ninguna transacción que haga que nosotros
merezcamos lo que Dios nos da, ninguna transacción. En ese
sentido ya son gratis, pero es que además son gratis
en otro sentido, y es que están en la infinita

(06:01):
libertad y generosidad de Dios que nosotros recibamos ese tipo
de regalos que tienen una característica, Y es que ayudan
a la belleza, al crecimiento, a la despensa de la iglesia. Pensemos,
por ejemplo, por uno, pensemos en uno de los regalos

(06:23):
más típicos. Hacer milagros, lo que nosotros llamamos hacer milagros,
aunque sabemos que los milagros los hace solamente Dios. Pero
pensemos en santos que, así en el lenguaje popular decimos,
hacían muchos milagros, como un San Antonio de Padua, como
por ejemplo un San Vicente Ferrer. Realmente personas absolutamente asombrosas.

(06:49):
El hecho de que estas personas pudieran hacer milagros, como
por ejemplo curar enfermos, como por ejemplo hablar lenguas extranjeras,
como por ejemplo multiplicar alimentos, lo que le sucedió a
Santa Catalina de Siena, el famoso milagro del vino que
realizó Catalina de Siena, o sea Dios a través de Catalina,

(07:11):
siempre lo entendemos de esa manera. Eso de hacer milagros
es como una gracia doble, en el sentido de que
nadie puede obligar a Dios a que le conceda eso
de hacer milagros. Pero además, dos personas pueden ser muy
virtuosas y estar en gran amistad con Dios y estar

(07:34):
caminando hacia la santidad, y una recibe el don de
hacer milagros y otra no. Y eso no significa que
una sea más santa que la otra. Porque finalmente, y
esto es lo más importante, los carismas son dados básicamente
para el bien de la iglesia. No son dados como

(07:54):
una especie de medalla. No son una prueba de que
la persona es muy santa, sino más bien traen como
una especie de responsabilidad, oígame esto, traen una especie de
responsabilidad para que la persona pues pueda vivir. servir a

(08:14):
la iglesia. Entonces, si una persona tiene el carisma de
la predicación, si una persona tiene el carisma de milagros,
si una persona tiene el carisma de la palabra de conocimiento,
pues lo que está recibiendo es un regalo que no
necesariamente se le da a otras personas. Pero ese milagro,
ese regalo, perdón, ese regalo le trae también una responsabilidad. Entonces, bueno,

(08:40):
eso para que entendamos qué son los carismas en general.
Los carismas son esas obras, esas acciones del Espíritu que
de una manera gratuita comunica a algunos cristianos básicamente para
bien de toda la iglesia y que traen entonces una responsabilidad.

(09:00):
Los carismas no son prueba de santidad personal, los carismas
más bien son un llamado personal a crecer en la
santidad personal. Porque si una persona recibe, por ejemplo, el
carisma que estamos mencionando más, el de hacer milagros, pues
ese es un llamado que Dios le hace para que
esta persona crezca en santidad. No vaya a ser que

(09:24):
con sus manos o con sus milagros esté proclamando una cosa,
pero luego resulta que con su vida está diciendo otra cosa.
Entonces esos son los carismas, esos regalos que suponen una
acción extraordinaria del Espíritu, que enriquecen, que embellecen, que le
dan herramientas y le dan defensa a la iglesia y

(09:46):
que son también un llamado a la santidad. Pasemos a
un segundo punto.¿ Qué quiere decir esto del carisma de
la palabra de conocimiento? Como lo indica su nombre, una
palabra de conocimiento es algo que se percibe, algo que
percibe la persona que tiene este carisma y que le

(10:09):
ayuda a saber algo que humanamente, digamos naturalmente, no hubiera
podido conocer. Hay ejemplos muy eminentes y muy bellos de
lo que es este carisma. Pensemos, por ejemplo, en un
padre Pío. Padre Pío tenía este carisma de palabra de conocimiento.

(10:31):
Había ocasiones en que la gente se iba a confesar
con el Padre Pío y por vergüenza o por descuido
no decían ciertos pecados. Y el Padre Pío, claramente iluminado
por el Espíritu Santo, les recordaba. Le decía, bueno, no
se le olvide tal otro pecado que usted no ha mencionado.

(10:54):
Esa es una palabra de conocimiento. Observemos, conocimiento. Sólo Dios
es el que escruta los corazones. Sólo Dios es el
que nos conoce. A este respecto, invito a todos a
que lean el Salmo 139. Señor, Tú me sondeas y me conoces.
Me conoces cuando me siento, me levanto, de lejos penetras

(11:16):
mis pensamientos. No ha llegado la palabra a mi boca
y ya, Señor, te la sabes toda. Y también leemos
en Jeremías 17, no hay nada más falso y enfermo que
el corazón,¿ quién lo entenderá? Yo el Señor penetro el corazón,
sondeo las entrañas para dar al hombre según su conducta.
Entonces propiamente es Dios y solamente Dios el que puede

(11:40):
tener un conocimiento pleno de lo que nosotros somos, un
conocimiento pleno de lo que nos está sucediendo, un conocimiento
pleno de lo que nos está afectando. Porque claramente si
una persona tiene un pecado que por vergüenza, repito, o
por descuido o por otro motivo no está confesando y

(12:01):
es una cosa seria... pues ese pecado, digamos que queda
como podrido dentro de ese corazón y está haciendo daño,
y le está haciendo daño. Entonces, el objetivo, esta parte
es muy importante, el objetivo de la palabra de conocimiento
siempre es un acto de caridad. Caridad que se expresa

(12:23):
como una luz intensa, como una cercanía maravillosa y como
una liberación que alivia el alma. Una luz intensa porque
la persona al sentirse conocida también aprende a mirarse de
otro modo. La persona que escucha, por ejemplo, yo voy

(12:45):
a hacer oración con un amigo, ese amigo Dios le
concede una palabra de conocimiento, me dice algo a mí,
ese amigo escucha. que tiene palabra de conocimiento y que
me dice esa información, pues me ayuda a mirar mi
propia vida de otro modo, a mirarla un poquito con

(13:06):
la luz de Dios. Por supuesto, al sentir que Dios
me conoce, que Dios está cerca, que Dios comprende lo
que yo he vivido, pues eso me hace sentir a
Dios muy cerca también. Y el propósito último suele ser
la liberación, liberarme de esa herida, liberarme de ese trauma,

(13:29):
liberarme de ese pecado como le pasaba al Padre Pío.
O sea que el objetivo de la palabra de conocimiento
No es otro, sino un acto de misericordia que trae
esos tres elementos. Una luz intensa, una certeza de presencia
y una liberación profunda. Eso trae la buena acción de

(13:54):
una palabra de conocimiento.¿ Cómo viven las personas que reciben
este don?¿ Cómo viven esa palabra de conocimiento? la viven
como una especie de idea, a veces de imagen, a
veces literalmente de palabras, como una frase, que les llega.

(14:14):
Es decir, algo que en un momento dado como que
no estaba y de repente está en mi mente. Haz
de cuenta como cuando uno se acuerda de alguien. Decimos
de la nada. Es, digamos, desde el punto de vista subjetivo,
desde el punto de vista intelectual, la experiencia es muy
semejante a eso. Como cuando tú estabas simplemente llevando tu

(14:39):
día común y corriente y de repente te acuerdas de
algo o te acuerdas de alguien. Solo que aquí no
se trata de un recuerdo, sino es como si Dios
regalara esa imagen, regalara esas palabras, regalara esa información. Siempre,
en esto quiero ser muy enfático, siempre con un propósito bueno,

(14:59):
con un propósito de caridad, con un propósito de misericordia
y de liberación. Siempre el propósito va a ser ese.
Así se vive, así se experimenta ese carisma. Y entonces
la persona... pues le comenta al otro, quizás alguien por
el que se está orando, quizás alguien que se está confesando,

(15:19):
le comenta, mira, yo estoy viendo esto, yo tengo esta sensación,
de un modo, por supuesto, respetuoso, caritativo, le comparte lo
que está viendo, lo que está sintiendo, lo que está pensando,
y la otra persona confirmará. O disconfirmará. Porque es posible

(15:42):
que también diga, pues yo no veo eso,¿ qué relación
tiene conmigo? Entonces esto nos lleva a un segundo punto.
Y ese segundo punto es el discernimiento. El libro del
Deuteronomio relaciona este tipo de información, lo relaciona con el
don de la profecía. En cierto sentido, la palabra de conocimiento...

(16:08):
El carisma de palabra de conocimiento es como una pequeña profecía.
como una profecía para una persona en una circunstancia específica.
Así como los profetas en la Biblia tenían la capacidad
de leer lo que estaba sucediendo en el pueblo de Dios,
y a partir de esa lectura eran capaces de decir,

(16:31):
esto va para tal parte, aquí va a suceder tal cosa,
porque tenían como una participación de la mirada divina, Algo
así sucede con la palabra de conocimiento. Entonces debemos relacionar
la palabra de conocimiento con otro carisma que es carisma
de profecía. Solo que usualmente el carisma de profecía tiene
que ver mucho más con comunidades, tiene que ver mucho

(16:54):
más con la realidad de la iglesia, tiene que ver
más con así grupos más amplios. Mientras que la palabra
de conocimiento suele estar relacionada más con situaciones puntuales y
con personas específicas. Pero hay una conexión entre la palabra
de conocimiento y la profecía en la medida en que

(17:16):
ambas experiencias provienen del Espíritu Santo, pues obviamente cuando son auténticas,
provienen del Espíritu Santo y en ambos casos se trata
de un conocer. de un acercarse a la mirada de Dios,
acercarse a la perspectiva de Dios. Eso es el vínculo
que hay.¿ Y por qué estoy comentando esto? Porque el

(17:38):
libro del Deuteronomio, cuando habla de la profecía, nos dice
que hay dos criterios fundamentales para el discernimiento. El primer
criterio es que la auténtica profecía, nosotros lo aplicamos aquí
a la auténtica palabra de conocimiento, siempre está dentro de

(17:59):
la fe humana. Así se expresaba el libro del Deuteronomio.
Nosotros lo aplicamos al nuevo pueblo de Dios, que es
la iglesia. De tal manera que una palabra de conocimiento
siempre va a ser una palabra que va en la

(18:19):
dirección de confirmar en la fe y de acercar a
la persona a la enseñanza moral de la iglesia. Por ejemplo,
Si una palabra de conocimiento va a llevar a una
persona a la tristeza sin salida, a la desesperación, si

(18:41):
la va a llevar a un estado de pánico en
el que queda como congelada la persona, o si vaya
a llevar a esa persona a una sensación de incredulidad,
de no creerle a Dios, de no creerle a los sacramentos,
eso no viene, eso no puede venir del Señor. Si
la palabra de conocimiento induce al pecado o induce a

(19:02):
la falta de fe, obviamente no es correcta. Ese es
el primer criterio. La palabra de conocimiento siempre se inscribe
dentro de lo que es la fe verdadera y dentro
de lo que es la enseñanza moral. Cualquier cosa que
se salga de ahí, Pues obviamente ya no es. Y
aquí debo anotar algo importante, y es que también se

(19:23):
sale de la enseñanza de la iglesia y se sale
de los criterios de Dios todo lo que sea manipulación.
Hay casos que se han dado de personas que pretenden
utilizar la palabra de conocimiento para una cierta manipulación. Por ejemplo,

(19:45):
se va a hacer oración por una joven religiosa. Está
dando sus primeros pasos en la vida religiosa. Es una
chica que se siente un poco nerviosa, un poco insegura.
Y entonces se hace oración por ella y viene una
palabra de conocimiento, supuesta palabra de conocimiento. Y la palabra
de conocimiento dice, el Señor me muestra que si tú

(20:08):
te sales de esta comunidad, lo único que te espera
es la condenación eterna. Fíjate la gravedad que tienen esas palabras.
Porque al hablar de ese modo, realmente lo que se
está haciendo es manipular la conciencia de la persona.¿ O
qué tal esto otro?¿ Qué ha pasado? Un sacerdote que

(20:31):
supuestamente tiene palabra de conocimiento, entonces dice, el Señor me
muestra que usted solamente debe confesarse conmigo. Eso es manipular
la conciencia. Entonces, todo lo que sea manipulación de conciencia,
que es algo contrario a la moral de la iglesia católica,
todo lo que vaya en contra de la fe o

(20:51):
de la sana enseñanza de nuestra moral, todo eso queda
descartado automáticamente y es un primer criterio de discernimiento. Un
segundo criterio de discernimiento, que también lo propone el libro
del Deuteronomio, es las cosas que se cumplen. Que puede
ser algo tan sencillo como, mira, el Señor me está

(21:14):
mostrando esto. Y la persona dice, yo realmente voy a orar,
pero yo no lo conecto. Eso que me estás diciendo
como que no tiene relación conmigo. Y es que efectivamente...
Pues la persona que tiene un carisma de conocimiento, pues
ha recibido un regalo muy grande del Espíritu Santo, pero

(21:37):
eso no significa que se convierta en un ser infalible.
Porque de todas maneras nosotros como seres humanos seguimos teniendo deseos,
seguimos teniendo imaginación, seguimos teniendo memoria, seguimos teniendo gustos y
preferencias o disgustos. Seguimos teniendo todo eso. Entonces si nosotros
seguimos teniendo todo eso, Quiere decir que puede haber ruido, atención,

(22:02):
puede haber ruido. Es decir, hay cosas que una persona
que tiene, auténticamente tiene, ha recibido el carisma del conocimiento,
puede recibir ruido. Y ese ruido quizás lo expresa Y
lo expresa como si viniera de parte de Dios y
resulta que no es y no se cumple. Y no
tiene realmente una relación, no hay una relación verdadera, auténtica.

(22:28):
No una cosa forzada, porque también se da el caso
de personas que tratan como de forzar, ¿no? Tratan de
forzar que quede todo así, como forzado. No, no hay
necesidad de forzar las cosas. Lo de Dios no hay
necesidad de forzarlo. Entonces, ese es un segundo criterio de discernimiento.

(22:52):
Si se ve que no, que no es, pues quiere
decir que posiblemente lo único que sucedió es que tu
imaginación interfirió. Hubo una interferencia de tu imaginación. Hubo una
interferencia de tus deseos. Hubo una interferencia de tus temores.
Vuelvo al caso de esa oración que están haciendo por

(23:12):
esta joven religiosa. Y entonces está orando una señora y
la señora ve la carita de esta chica y realmente
esta señora desea, pero es que desea con todo el corazón,
que esta muchachita siga en la comunidad, que sería una
monjita muy linda, que seguramente Dios la quiere, pero es

(23:33):
el deseo de esta señora. No sabemos si eso corresponde
al deseo de Dios y es el deseo de esa
señora solamente. Y ese deseo de esa señora de alguna
manera interfiere con el carisma que tal vez la señora
efectivamente tiene. Estas interferencias no suceden únicamente con el carisma

(23:54):
de palabra de conocimiento. Pueden suceder en cualquier carisma. Doy
un ejemplo diferente. Existe el carisma de la predicación. El
predicar la Palabra de Dios con poder que pueda llegar
a los corazones y que los transforme es algo maravilloso
y eso viene del Espíritu Santo. Pero una persona puede
tener el carisma de predicación y sin embargo, porque tiene

(24:18):
unas determinadas opciones o preocupaciones de tipo político, Pues esta
persona termina diciendo en una homilía más sus preferencias políticas
o sus miedos en torno a la política, más que
lo que realmente, digamos, era parte de la obra de Dios.
O sea, puede darse esa mezcla. Y ya esto nos

(24:41):
va poniendo en la ruta del último punto que vamos
a comentar, que es el cultivo de los carismas en
general y de este carisma de palabra de conocimiento en particular. Entonces,
en el discernimiento pueden darse equivocaciones, o mejor dicho, se
puede detectar que hay equivocaciones.¿ Por qué? Porque hubo una interferencia,
esa es la causa principal. También pueden darse interferencias del demonio.

(25:06):
Por eso todos debemos pedir, como dice la primera carta
a los tesalonicenses, todos debemos pedir discernimiento para quedarnos con
lo auténtico, quedarnos con lo que es correcto, quedarnos con
lo que es sano. Porque puede haber interferencias, incluso interferencias
del demonio. Dice el gran San Ignacio de Loyola, dice

(25:28):
que este tipo de pensamientos pueden venir de Dios, pero
también pueden venir de uno mismo. Por ejemplo, lo que
les dije, esta señora, ay que tan linda que sería
esta de religiosa. Y como es el deseo de ella,
ella trata de forzar las palabras para que esa religiosa
pues no se vaya a salir, esa jovencita no se
vaya a salir del convento. Entonces los gustos personales, los

(25:53):
miedos personales pueden interferir y esa interferencia por supuesto que
le quita espacio a la obra del espíritu que siempre
va a ser lo mejor para todos. Entonces hay que
tener cuidado con eso. Hay que tener cuidado con eso
y hay que ver entonces si las cosas realmente se
cumplen o no se cumplen. En resumen, los criterios básicos

(26:14):
de discernimiento son mantenernos dentro de lo que nos enseña
la iglesia, teniendo mucho cuidado de evitar toda forma de manipulación,
eso por una parte, y por otra parte estar atentos
a qué es lo que se cumple y qué es
lo que no se cumple. Dice el libro El Deuteronomio
que el falso profeta al final cae porque... Pues porque

(26:35):
no se cumple lo que dijo, no se cumple lo
que deseó, eso no se cumplió, entonces ahí quedó. Así
quedaron las cosas simplemente. Bueno, contesto con esto que hemos dicho,
yo creo que está bastante claro que evidentemente se necesita
cuidar y cultivar el don. Y vamos a dar unas

(26:59):
cuatro recomendaciones sobre este cuidar y cultivar el don, particularmente
este carisma de conocimiento. Primera característica o primera recomendación. Claramente,
necesitamos cuidar el envase. Quiero decir, si nosotros vamos a

(27:20):
ser depositarios, como decía San Pablo, llevamos el tesoro en
vasijas de barro. Pues ya que somos vasijas de barro,
que sean vasijas limpias. Y por eso es necesario cuidar
que nuestro cuerpo, que nuestro corazón, que nuestra mente, que
nuestra intención sean limpias en la presencia de Dios. Estar

(27:44):
en la gracia divina, vida sacramental, vida de oración. Eso
es indispensable. Es evidente que fue la principal característica de
los profetas. Los profetas siempre fueron los grandes amigos de Dios.

(28:05):
Por eso el profeta Amós dice que Dios le revela
sus secretos a sus amigos los profetas. Porque están cerca
de su corazón. Entonces lo primero es cuidar esa relación
con Dios. Y cuidar esa relación significa cuidarla en espíritu
de oración y buscando vivir, vivir en la gracia de Dios,

(28:29):
evitando toda forma de pecado. De hecho, buscando la santidad.
Antes hemos dicho que la acción principal del Espíritu Santo
está en esa santificación nuestra.¿ Qué es lo que más vale?
Porque Uno puede llegar a la gloria del cielo sin

(28:52):
haber hecho ni un solo milagro en esta tierra. En cambio,
uno puede haber hecho muchos milagros en la tierra y
perderse para la eternidad. Y San Pablo nos lo advierte.
San Pablo pensando en sí mismo dice que él practica
la penitencia, la penitencia corporal y dice, no sea que
habiendo predicado a otros, sea yo mismo descalificado. Entonces, primera recomendación,

(29:17):
vivir en la gracia de Dios, una vida de amistad
con Él, una vida en su presencia, una vida donde
evitamos el pecado, buscamos la santidad, tenemos oración. Eso es
lo primero. Segundo, como la palabra de conocimiento supone que
vamos de alguna manera a hablar de parte de Dios,

(29:42):
Pues tiene que cumplirse en nosotros lo que dice Juan capítulo 10,
y son palabras de nuestro Señor Jesucristo. Cristo dice, refiriéndose
a sus discípulos en general, mis ovejas conocen mi voz. Entonces,
para este carisma hermoso de la palabra de conocimiento, hay

(30:03):
que realmente conocer la voz del Señor.¿ Y dónde conocemos
particularmente la voz del Señor? Leyendo, meditando, orando la Sagrada Escritura. Y,
por supuesto, lo que surge de la Sagrada Escritura, que
son los escritos de los santos, los santos padres, los

(30:26):
doctores de la iglesia, los grandes teólogos, la tradición viva,
el magisterio de la iglesia, cuanto más formados estamos, más
tenemos el corazón sintonizado con el querer de Dios. Podríamos
decir que estamos más identificados con su manera de pensar,
con su manera de obrar, con su manera de amar.

(30:49):
con su manera de ser. Eso es precioso. Eso es precioso.
Estar así sintonizados, estar así realmente educados por Él, formados
por Él. Entonces, segunda recomendación, mucha lectura de la Palabra
de Dios. en la medida de las posibilidades de la

(31:13):
vocación de cada uno, formarse muy profundamente en lo que
tiene que ver con catequesis, en lo que tiene que
ver con tradición de la iglesia, en lo que tiene
que ver con la liturgia, en lo que tiene que
ver con la espiritualidad. Esa es una segunda recomendación importantísima.
Tercera recomendación. La palabra de conocimiento, ya lo hemos dicho,

(31:37):
es como una participación en la manera como Dios mira.
Y recuperar para nosotros la mirada de Dios, o sea,
recuperar para nosotros eso que está en los ojos de Dios,
indudablemente nos pone en tónica de servicio. Pensemos en cómo

(31:58):
miraba Cristo a las multitudes. Pensemos en esa palabra que
sale de la boca de Cristo porque estaba en el
corazón de Cristo. Se me conmueven las entrañas. La palabra
de conocimiento no es un ejercicio de adivinación. Dios nos libre.
No es un ejercicio puramente intelectual. Es una participación en

(32:21):
el amor compasivo de Dios que quiere hacerle una obra,
una obra de misericordia. Entonces, cuanto más practiquemos la misericordia...
Cuanto más entrenemos nuestros ojos en la misericordia, en ojos
de misericordia, hacia el pobre, hacia el pequeño, hacia el pecador,
hacia el desvalido, hacia el que está marginado, cuanto más

(32:46):
cultivemos esa mirada, pues más podremos tener también esa misma
mirada en la palabra de conocimiento. Y por supuesto, viene
una cuarta recomendación. Este carisma hay que ejercerlo con prudencia,
por supuesto, pero hay que ejercerlo. Y hay que discernirlo
sin temor. Siempre con este criterio. No interesa aquí lo

(33:14):
que a mí me guste. No interesa aquí lo que
a mí me dé miedo. No interesa aquí lo que
yo prefiera. No interesa aquí lo que a mí me
gustaría hacer. Lo único que interesa aquí es estar en
eso que San Ignacio, maestro del discernimiento, llamaba la santa indiferencia.

(33:37):
Es decir, me voy para donde Dios quiera. Si es
hacia allá, si es hacia acá, si es hacia arriba,
si es hacia abajo. Eso no importa. Lo que importa
es la santa indiferencia. Entonces, ejercer el carisma dentro de
la santa indiferencia, buscando que en todo se glorifique Él.

(33:58):
Que sea gloria tuya, Señor. Que este momento sea gloria tuya.
Que este momento sea para ti. Que este momento sea
para el bien de mi hermano o de mi hermana,
por quien estoy orando o a quien tengo aquí cerca.
Esos criterios son los que nos ayudan a crecer en
este hermosísimo carisma de la palabra de conocimiento. Demos gracias

(34:23):
a Dios que es generoso con sus dones y pidamosle
que sea Él mismo. el que nos eduque, el que
nos corrija, porque muchas veces tenemos que ser corregidos, el
que nos aliente, el que nos consuele, y sobre todo,
el que se regocije, el que se goce, viendo que

(34:44):
nosotros deseamos servirle y que seamos útiles así para su gloria.
Gracias por estar aquí. Que Dios los bendiga. Estuvo con
ustedes Fray Nelson Medina.
Advertise With Us

Popular Podcasts

On Purpose with Jay Shetty

On Purpose with Jay Shetty

I’m Jay Shetty host of On Purpose the worlds #1 Mental Health podcast and I’m so grateful you found us. I started this podcast 5 years ago to invite you into conversations and workshops that are designed to help make you happier, healthier and more healed. I believe that when you (yes you) feel seen, heard and understood you’re able to deal with relationship struggles, work challenges and life’s ups and downs with more ease and grace. I interview experts, celebrities, thought leaders and athletes so that we can grow our mindset, build better habits and uncover a side of them we’ve never seen before. New episodes every Monday and Friday. Your support means the world to me and I don’t take it for granted — click the follow button and leave a review to help us spread the love with On Purpose. I can’t wait for you to listen to your first or 500th episode!

Dateline NBC

Dateline NBC

Current and classic episodes, featuring compelling true-crime mysteries, powerful documentaries and in-depth investigations. Follow now to get the latest episodes of Dateline NBC completely free, or subscribe to Dateline Premium for ad-free listening and exclusive bonus content: DatelinePremium.com

Stuff You Should Know

Stuff You Should Know

If you've ever wanted to know about champagne, satanism, the Stonewall Uprising, chaos theory, LSD, El Nino, true crime and Rosa Parks, then look no further. Josh and Chuck have you covered.

Music, radio and podcasts, all free. Listen online or download the iHeart App.

Connect

© 2026 iHeartMedia, Inc.