All Episodes

October 31, 2025 60 mins
Recomendaciones prácticas para tu salud mental:

1. Cultiva una RED DE APOYO a través de la maduración de la amistad y las relaciones con tu familia.

2. Establece RITMOS y rutinas saludables que te sirvan como de pilares o estructura para tu vida.

3. Aprende a ENTREGAR aquello que no está en tu control; si eres creyente, apóyate en oraciones y salmos que te recuerdan que Dios es Providente y nos ama.

4. Prepara adecuadamente y realiza oportunamente aquellas CONVERSACIONES DIFÍCILES, que a menudo nos recargan interiormente.

5. Cultiva algunas AFICIONES (hobbies) que sirvan de descanso y de puerta hacia otros aspectos y talentos de tu vida; esto incluye actividad fìsica, creatividad y algunas labores manuales.

Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/fray-nelson-en-directo--335777/support.
Mark as Played
Transcript

Episode Transcript

Available transcripts are automatically generated. Complete accuracy is not guaranteed.
Speaker 2 (00:00):
Para nadie es un secreto que vivimos tiempos complejos desde
el punto de vista de la psicología y de las
relaciones interpersonales. Creo que en nuestro tiempo se han disparado
distintos malestares. Por ejemplo, la dificultad para enfocar la atención.

(00:22):
También estamos encontrando muchas situaciones de ansiedad, tendencia depresiva. Es decir,
que la salud mental definitivamente no está en su mejor momento.
Y por eso, algunas personas me han pedido algunas sugerencias.

(00:42):
Por supuesto, esto que voy a decir, que es algo
muy sencillo y de sentido común, No reemplaza una buena
asesoría psicológica allí donde es necesaria. Tampoco esto reemplaza una
vida espiritual sólida, como gracias a Dios muchas personas la tienen.
Pero creo, repito, que unas cuantas sugerencias pueden ser útiles.

(01:05):
Soy Fray Nelson Medina y esta sección se llama Preguntas
y Respuestas. Hoy nos preguntamos qué sugerencias o como se
dice popularmente, qué tips nos pueden ayudar para conservar o
para mejorar nuestra salud mental. Téngase en cuenta que estas

(01:27):
sugerencias tal vez usted las ha encontrado en otros lugares
y es apenas natural que sea así. Pero en cualquier caso,
de lo que se trata aquí es de aprender eso
tan hermoso que se llama autocuidado. El primer aliado, la
primera aliada de tu salud mental, has de ser tú misma,

(01:51):
tú mismo. Tú mismo puedes ayudar en buena parte a
ese aspecto tan importante de tu vida como es la
salud mental. La salud mental tampoco es todo. Es decir,
no vamos a idolatrar el bienestar mental o el bienestar personal.
Lo mismo que la salud física también es importante y

(02:14):
también debemos decir que no es todo. pero es un
elemento integral de lo que Dios quiere de nosotros. No
se nos olvide que Cristo nuestro Señor se preocupó de
nuestra salud física, por eso realizó tantas curaciones en personas
que estaban paralíticas, que estaban ciegas, que estaban sordas, incluso

(02:38):
resucitó muertos. Cristo se preocupó de nuestra salud física y
Cristo se preocupó también de nuestra salud mental. Esto no
se menciona, pero hay varios pasajes del Evangelio que van
en ese sentido. Creo que uno de los más elocuentes

(02:59):
es cuando Él nos dice,« Venid a mí los que
estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré». Si bien
el contexto nos habla del cansancio de un legalismo religioso,
pues las expresiones son lo suficientemente amplias como para que
sepamos que Cristo se preocupa de ese bien nuestro. También

(03:23):
a los discípulos, a sus discípulos más cercanos, les dijo
en una oportunidad, vamos a un lugar tranquilo y apartado. Claramente,
nuestro Señor los veía recargados. El estar continuamente atendiendo a
tantas personas y viendo a tantas personas, pues tiene también

(03:45):
un costo emocional. Y a Cristo eso le preocupa. Cristo
quiere que nosotros tengamos una sana alegría. Esto lo encontramos
en el Evangelio según San Juan, cuando Él dice, para
que su alegría sea completa. Es decir, que Él quiere
que realmente estemos bien. No debemos convertir, insisto en esto,

(04:09):
no debemos convertir el bienestar en una especie de fin.
No debemos convertirlo en un ídolo. Más bien, la expresión
del amor de Dios en nosotros que trae ese bienestar
es para que también nosotros seamos instrumentos de bondad hacia
otras personas. En efecto, está claro que cuando nos sentimos

(04:34):
doblegados por la enfermedad física o cuando nos sentimos recargados
o por el contrario, nos sentimos absolutamente vacíos y secos emocionalmente,
pues no vamos a poder realizar esos dos grandes mandamientos
que Cristo nos dejó. Amar a Dios sobre todas las

(04:55):
cosas y amar al prójimo como a nosotros mismos. Así
que tiene mucho sentido preocuparnos de este aspecto de la
salud mental, la salud emocional, así como también tiene su
importancia la salud física. Todo esto, lo repito por última vez,

(05:16):
sin caer en la idolatría del bienestar, sin creer que
el fin último de nuestra fe es que nosotros nos
sintamos bien. No, lo que queremos es recibir esa bondad
que Dios le da a todo nuestro ser y aprender
a ser responsables con nuestro propio cuerpo y con nuestro

(05:38):
propio estado mental. Pasemos entonces a algunas sugerencias prácticas, porque evidentemente,
como enseña Santo Tomás de Aquino, en lo que tiene
que ver con el comportamiento humano, pues lo práctico y
lo concreto llevan la delantera, en la medida en que

(05:58):
una persona que se encuentra en necesidad, pues precisamente lo
que requiere, precisamente lo que necesita, son sugerencias prácticas. Una
última anotación antes de entrar en nuestra pequeña lista que
tendrá solo cinco puntos. Pequeña sugerencia y es más vale

(06:19):
prevenir que curar. Esto yo creo que es algo que
vale tanto para la salud física como para la salud mental. Recuerdo,
por ejemplo, a un odontólogo que hablaba de la importancia
de la profilaxis, es decir, todos esos cuidados que hemos

(06:41):
de tener para evitar dificultades en nuestra salud bucal o
en nuestra salud dental. Prevenir. En ese mismo tono van
muchas de estas sugerencias que vamos a comentar. Tienen esa
característica de prevención. Lo que tú puedes hacer para organizar

(07:02):
tu vida, para ordenar tu vida, de tal manera que
el impacto de las tensiones en que inevitablemente nos vamos
a encontrar, pues no haga daño en tu corazón, no
haga tanto daño. A veces es inevitable que haya algún
daño en tu vida. Muy bien, cinco sugerencias. La primera,

(07:25):
la primera se llama red de apoyo. Esto es algo
de vida o muerte y por eso lo pongo en
primer lugar.¿ A qué llamamos una red de apoyo? Es
el conjunto de aquellas personas que son cercanas a ti,
con las que hay un grado suficiente de confianza, personas

(07:48):
a las que tú les pedirías ayuda, personas con las
que puedes consultar una decisión difícil. personas con las que
puedes incluso desahogarte, porque a veces lo que necesitamos cuando
estamos sobrepasados por las circunstancias es que alguien nos escuche,
quizás derramar unas cuantas lágrimas, quizás recibir un cálido y

(08:12):
sincero abrazo. Así que convirtamos esta primera sugerencia en una pregunta.¿
Tenemos una red de apoyo?¿ Cuál es tu red de apoyo?
Alguien podría pensar, bueno, pero eso simplemente se da. En

(08:36):
parte es cierto, en parte es cierto, pero cada uno
de nosotros puede ir cultivando esa red de apoyo. Usualmente
las buenas redes de apoyo son simplemente la evolución o
la maduración de las buenas amistades, las amistades sinceras. Y

(08:58):
yo creo que todos estaremos de acuerdo en que sí
que hay cosas que podemos hacer para tener buenos amigos,
para tener buenas amigas. Te invito, y esto tiene mucho
que ver con lo que decíamos de la prevención, te
invito a que trabajes en cultivar el don de la amistad.¿

(09:21):
Cómo se cultiva? Bueno, ese es todo un capítulo que
daría para todo un programa, pero por decir lo mínimo...
La sinceridad, la correspondencia, el estar para la otra persona,
el compartir momentos, todo esto va ayudando a que crezca

(09:45):
una amistad. Uno no puede forzar la amistad, pero uno
sí puede propiciar la amistad. uno sí puede presentarse y
presentar su propio tiempo, su propia colaboración, como una especie
de invitación para que esas otras personas que están a

(10:08):
nuestro alrededor, hombres, mujeres, matrimonios, pues puedan encontrar en nosotros
buenos amigos y nosotros los podamos encontrar en ellos. También,
y esto no se nos debe olvidar, Suele suceder que
en las propias familias, en nuestras propias familias, hay personas

(10:29):
con las que congeniamos un poco más. Para muchos, su
primera red de apoyo es su propia familia, y yo
diría que en principio así debe ser. Qué mejor que
un esposo, por ejemplo, encuentre que su primer apoyo es
precisamente su mujer y que ella encuentre en él su
principal interlocutor, el que está dispuesto a escucharla, el que

(10:53):
le da importancia a las cosas que ella vive. Así
que también en la familia podemos ayudar a cultivar estas
redes de apoyo. Si, por ejemplo, una mujer casada le
quiere comentar a su esposo sobre algunas preocupaciones que tiene,
sobre algunas situaciones felices o no tan felices que está viviendo,

(11:16):
y el esposo, pues, la está medio escuchando. Qué tenebroso
es ese verbo, medio escuchar. Medio escuchar es, por ejemplo,
cuando tú me estás hablando, pero yo no suelto el celular.
Eso es medio escuchar. medio escuchar, es cuando no hay
contacto visual, cuando no hay preguntas que ayuden a avanzar

(11:40):
la conversación. Recordemos que una conversación es algo que se
construye entre dos, dos o más. Y la construcción de
una conversación supone que hay interés, supone que se hacen preguntas,
supone que se complementa lo que la otra persona dice,
supone que se hace un esfuerzo de empatía. Si esto

(12:00):
no aparece, cuando la esposa le habla al esposo, pues
ella siente que simplemente, aunque sea su esposo, pues no
hay verdadera comunicación. Y en cierto sentido, aunque tiemblo en decirlo,
pues pareciera que ese esposo no es parte de la
red de apoyo de ella. Es un ejemplo. Las cosas

(12:22):
pueden darse también al revés. A mí me llama la
atención que algunos esposos, algunos hombres casados, hablan muy poco
de su situación laboral con la propia esposa. Y sería
muy interesante que ella también se convirtiera en la primera
interlocutora cuando se trata de las cosas que son importantes

(12:43):
para él. Muchos hombres no le dan inmediatamente tanta importancia
a lo emocional. Preguntas como,¿ qué tal te sentiste? O,¿
eso qué significó para ti? O,¿ qué expectativa tenías? Muchos
hombres tal vez no le dan tanta importancia a esas preguntas.

(13:05):
Pero eso no significa que el hombre no quiere que
haya un grado de interés por las cosas que hace,
por las cosas que son importantes para él. Entonces, tanto
en la familia como en los amigos, hemos de cultivar
eso que se llama red de apoyo. Hay estudios en
distintas partes del mundo que muestran cómo la soledad, entendida

(13:30):
precisamente como falta de una buena red de apoyo, resulta incluso,
podríamos decir, mortal. Equivale a una especie de agresión continua.
La persona que carece de redes de apoyo es una
persona que de alguna manera experimenta como la agresión de vivir.

(13:52):
Experimenta que la vida es algo muy pesado. Y los
estudios muestran que las personas que tienen una buena red
de apoyo, Suelen ser personas que viven más y sobre
todo que tienen mejor calidad de vida. Esos estudios hay
que tomarlos en serio. Y si hasta ahora no hemos

(14:14):
contado con una buena red de apoyo, pues nunca es
tarde para empezar. Conocemos personas que incluso en una edad
relativamente avanzada, pues han sabido cultivar nuevas amistades y han
sabido tender puentes con personas incluso de otras edades o

(14:35):
de condiciones muy diversas. Yo tengo un buen recuerdo, muy
buen recuerdo de mi padre. que murió de 88 años, y
yo recuerdo que él perfectamente, a sus 80 y ochenta y
tantos años, tenía esa capacidad de ir conectando con otras
personas y de ir fortaleciendo puentes e incluso creando auténticas

(15:02):
relaciones de amistad. Aunque repito, la amistad siempre se tiene
que construir desde las dos orillas. No podemos limitarnos únicamente
al esfuerzo de una persona porque eso ya no es
amistad propiamente. Y la red de apoyo requiere un poco
de esa reciprocidad. Así que ese es el consejo número uno.

(15:24):
Cultivemos y cuidemos nuestras redes de apoyo. Se ha dicho
que la falta de redes de apoyo... Es el elemento
que empeora de modo más dramático la situación de aquellos
que se encuentran en cualquier malestar emocional. Quiere decir eso,

(15:45):
que una persona que está con una situación de ansiedad,
pues va a empeorar su situación de ansiedad cuanto más
frágil o más pequeña o incluso inexistente sea su red
de apoyo. Si una persona está pasando por un bajón
emocional que incluso se puede calificar de depresión, obviamente la

(16:08):
falta de una red de apoyo va a empeorar las cosas.
Y si una persona ha llegado al extremo de pensar
incluso en quitarse la vida, pues la falta de una
red de apoyo puede ser toda la diferencia en el
desenlace de esa historia. De ese tamaño son las cosas
y ese es un gran cuidado que todos debemos tener.

(16:31):
Pasemos a una segunda recomendación. La segunda recomendación se llama ritmo. Ritmo.
Nuestro cuerpo está marcado por ritmos. Nuestro ánimo está marcado
por ritmos. Nuestra vida social también tiene sus ritmos. Precisamente

(16:55):
esa combinación entre la repetición y la novedad, que es
lo propio de un buen ritmo, esa combinación es la
expresión misma de la vida. Piensa, por ejemplo, típicamente lo
que es una semana. Para muchos de nosotros la semana
tiene como dos ritmos diferentes. Una cosa es el ritmo

(17:20):
del trabajo, que para muchos está sobre todo entre lunes
y viernes. Otra cosa es el fin de semana. Y
durante ese tiempo de trabajo, esos días que solemos llamar
de entresemana, Pues hay unos ritmos respectivos. Y lo mismo,
el fin de semana tiene su propio ritmo.¿ Pero qué

(17:43):
queremos decir con esto de ritmo y por qué es
tan importante en la salud mental? Hay otra palabra que
también empieza por ere y que nos ayuda a entender
qué es lo que está en juego aquí. Es la
palabra rutina. Pero recuerda que hay dos modos de ver
la rutina. Una cosa es la rutina como repetición fastidiosa.

(18:09):
Por ejemplo, un trabajo rutinario. Esa es la rutina como
repetición fastidiosa. Pero hay otro modo de ver la rutina,
la rutina como la construcción de un hábito, de una
buena costumbre. Por ejemplo, hay personas que tienen una rutina
en su ejercicio físico. Son personas que tienen determinado un

(18:33):
horario y entonces saben que por decir algo cuatro o
cinco veces a la semana, por decir algo, salen a
trotar o van al gimnasio y ya se convierte en
un hábito. Entonces, cuando aquí hablamos de los ritmos, estamos
hablando de la importancia de esos buenos hábitos que tienen

(18:54):
una frecuencia dentro de tu vida y que se convierten
como en pilares estables en tu manera de afrontar las dificultades,
los retos, los desafíos de cada día. Esto significa que
tener rutinas saludables es Tener puntos fijos de referencia te

(19:17):
ayuda a mantener una salud mental. Tener puntos fijos de referencia.
La razón por la que esto es así no es
difícil de comprender. Cuando tú tienes puntos fijos de referencia,
por ejemplo, un horario del cual no eres esclavo, pero

(19:38):
que te ayuda a distribuir bien el tiempo y hacer
lo que tienes que hacer, cuando tú tienes esos ritmos establecidos,
esas rutinas establecidas, Pues es maravilloso, porque entonces tu mente,
vamos a decirlo de un modo incluso más orgánico, tu
cerebro queda libre para otras cosas. Miremoslo de esta manera.

(20:05):
Lo imprevisto, lo improvisado, siempre suponen un desafío para el cerebro.
Supongamos una persona que se despierta en la mañana y
no sabe de dónde va a sacar la comida. No
sabe dónde o cómo va a poder comer. Es la

(20:26):
situación muy triste de algunas personas que se encuentran, por ejemplo,
como habitantes de calle. O piensa en una persona que
no sabe con qué se va a encontrar mañana. en
ese día porque hay malas noticias y hay un pésimo
ambiente en su trabajo. Claramente estas situaciones no son agradables

(20:50):
y traen un desgaste de nuestra energía, traen un desgaste
de nuestras fuerzas, porque toca afrontar un problema. Es inevitable
que lleguen situaciones así de distintas maneras a todos nosotros.
Eso es inevitable. Pero en la medida en que nosotros

(21:11):
podemos asegurar unos ciertos puntos de referencia o como los
he llamado unos ciertos pilares, en la medida en que
nosotros podemos asegurar esos pilares, pues le quitamos esfuerzo, le
quitamos tensión, le quitamos agobio a nuestra vida. Ahora bien,

(21:35):
para que este consejo sea útil, hay que tener en
cuenta que Si nos volvemos esclavos de un horario, si
nos volvemos esclavos de nuestras rutinas, hasta el punto de angustiarnos,
porque es que se supone que yo tengo que desayunar
a las 8 y 17 minutos, y si no estoy desayunando a

(21:57):
esa hora, mi día va a ser un fracaso, pues
le estamos añadiendo angustia a nuestro día desde otro ángulo.
Así que saber tener unos ritmos saludables indudablemente marca una diferencia.
Pero saludable quiere decir que es un ritmo que facilita
tu existencia, que te ayuda a ser más productivo en

(22:19):
un sentido sano de la palabra. No quiere decir que
es una esclavitud, que es un agobio o que es
un problema que le añades a todos los problemas de
tu día. Aprender a tener unos ritmos es parte de
un sano autoconocimiento. Saber cuáles son las rutinas que realmente
me ayudan. Saber cuáles son las prácticas que van preparando

(22:45):
mi organismo y mi ánimo para lo que sigue. Hoy
muchos están recomendando esa clase de rutinas en distintos aspectos
de la vida. Por ejemplo, me llama la atención, no
sé si será una coincidencia, que me he encontrado en
mis redes sociales varios avisos sobre las rutinas que preparan

(23:09):
el sueño. Entonces, los estudiosos de estos temas nos dicen, mire,
lo mejor para que usted tenga un buen descanso nocturno
es que usted tenga una rutina que prepara el sueño.
Por decir algo, faltando una hora y media para el
momento en el que usted va a recostar su cabeza

(23:30):
sobre la almohada, Usted ya se desconecta de su celular,
ya no más celular. Usted deja las pantallas. Usted tiene, seguramente,
algunos rituales. Esa palabra también se utiliza, ¿no? Usted tiene
algunas costumbres propias del final del día. Entonces, muchas personas

(23:53):
tienen una rutina para el cuidado de su piel. personas
que por supuesto tienen una rutina de aseo cuando llega
el final del día, la manera como vas preparando la
habitación en que vas a descansar. Eso es parte de
unos ritmos.¿ Por qué? Porque tú le estás enviando a
tu cuerpo, a tu mente, a tu ánimo, le estás

(24:17):
enviando un mensaje, le estás diciendo... Mira, ya llegó el
tiempo de descansar. Vamos a bajar el ritmo. Vamos a
prepararnos para una realidad diferente. Los ritmos ayudan extraordinariamente. Hay
ritmos que son cotidianos. Hay ritmos que son semanales. Hay

(24:39):
ritmos mensuales, hay ritmos anuales. Así funciona también nuestro cuerpo.
Lo vemos en particular, tal vez es más notorio, en
el cuerpo de la mujer, en que se notan muy
definidamente estos ritmos, ritmos mensuales, semanales, cotidianos. Y cuando uno

(24:59):
aprende a conocer los ritmos del propio cuerpo y empieza
a tener prácticas saludables, rutinas saludables de autocuidado, esos ritmos
dan una estabilidad, dan una estructura interior. Esto, a su vez,
significa que cuando hay problemas, cuando llegan desafíos, no vamos

(25:23):
a estar en una condición de, se me dañó todo,
se me cayó el mundo. No. Esos ritmos establecidos, por
eso los he llamado antes, esos pilares, esos pilares tienen
la capacidad de servir como de baluarte, como de ancla.

(25:43):
Van a servir como un punto de referencia. Muchas cosas
han quedado devastadas por esta noticia que acabo de recibir,
pero tengo unos ritmos, por lo menos sé algunas cosas
que voy llevando. Y parece mentira, pero ese solo ir
llevando unas determinadas cosas, ir respondiendo de algunas cosas en orden,

(26:07):
ayuda a bajar bastante de la ansiedad y ayuda a
preparar una respuesta mucho más inteligente mucho más sensata frente
a las dificultades que nos llegan. Así que el segundo
punto de autocuidado, los ritmos. Muy importante, los ritmos. Muy bien,

(26:29):
pasemos a un tercer punto. El tercer punto lo vamos
a llamar entrega. Entrega, entregar. Tengo dos versiones de este
tercer punto. Una versión desde el ángulo de lo lógico
y lo racional. Una versión que es conocida desde hace

(26:52):
muchos siglos y que pertenece un poco a la escuela
filosófica del estoicismo. Y tengo una versión todavía mejor que
es la propia de nuestra fe y que depende de
la enseñanza del apóstol San Pedro en una de sus cartas.
Voy a presentar ambas versiones y miraremos cómo se conectan.

(27:13):
Algo que descubrieron los estoicos es que en esta vida
hay cosas que tú puedes controlar y hay cosas que
tú no puedes controlar. Cosas que tú puedes controlar, por ejemplo,
pues tienes bastante, supongo, tienes bastante margen de control en

(27:35):
los ritmos de tu vida. Eso es algo que tú
puedes controlar. No del todo, tú no determinas seguramente el
horario de la empresa en la que trabajas, pero sí
hay cosas que tú puedes controlar, por ejemplo, de tus
horarios de despertada, de acostada, en fin. Tienes cosas que

(27:55):
puedes controlar, pero hay cosas que no puedes directamente controlar.
Por ejemplo, que es el ejemplo que siempre se da,
el clima. Tú como persona individual muy poco puedes hacer
sobre si el próximo domingo va a llover a torrentes
o va a haber un sol esplendoroso. No tienes mucha

(28:17):
capacidad de control de eso. Entonces, la propuesta que hace
esta escuela estoica y que se ha ido difundiendo bastante
en redes sociales es la propuesta de concéntrate en lo
que sí está en tus manos. Concéntrate en lo que
sí debes y puedes controlar. Haz, por decirlo de alguna manera,

(28:41):
haz tu parte y no te preocupes demasiado de lo demás.
Ahí es donde entra la palabra entrega. Es decir, como
no te vas a obsesionar con lo que no puedes controlar,
de alguna manera lo sueltas, de alguna manera lo entregas.
Es como si tú dijeras, bueno, en eso no puedo

(29:04):
hacer nada, pero No tiene sentido que yo me angustie
por eso. Si yo tengo, por ejemplo, el deseo de
montar en bicicleta el próximo domingo, pero no sé si
va a llover a torrentes o no va a llover
a torrentes, que yo me angustie desde ahora hasta el
próximo domingo, si será que llueve, no será que llueve,

(29:27):
qué irá a pasar, qué irá a pasar, qué irá
a pasar. Si yo entro en esa angustia, eso no
cambia nada, eso no resuelve nada, y en cambio me
pone en una peor condición. Así que no es buena idea,
no es buena idea que yo me angustie por aquello
en lo que no tengo ninguna influencia. Esto que damos

(29:51):
como ejemplo en la naturaleza también se refiere a otras cosas.
Por ejemplo, yo puedo tener grandes incertidumbres de tipo laboral.
Hay cosas que puedo hacer y hay cosas que no
puedo hacer. Cosas que yo sí puedo hacer, por ejemplo,
son prepararme para distintos escenarios. Es posible que me llegue

(30:15):
una promoción en mi trabajo, es posible que las cosas
sigan igual o es posible que la empresa pues intente
negociar conmigo y en la práctica pues tenga yo que
salir de la empresa. Lo que yo sí puedo hacer
es prepararme para unos escenarios. Lo que yo no puedo

(30:36):
hacer es tomar esa decisión, porque yo no soy el
que decide qué es lo que va a pasar en
la empresa, ni siquiera con respecto a mi propio trabajo. Entonces,
lo mejor es que yo haga mi trabajo de manera responsable,
sin agobiarme demasiado, Sin desentenderme, por supuesto, no voy a
ser irresponsable. Lo mejor es que yo haga lo que

(30:58):
tengo que hacer y me prepare para algunos escenarios. Y
lo demás, pues sucederá como llegue a suceder. Esa actitud,
que parece algo tan simple cuando uno lo enuncia, es
capaz de salvar vidas. Porque esa actitud te va enseñando,
por una parte, a no martirizarte, no maltratarte con lo

(31:22):
que no te corresponde a ti. Y por otro lado...
como te ayuda a reenfocar tu preocupación y tu interés
en lo que sí puedes hacer, pues seguramente vas a
ser una persona que da mejores resultados, que tiene mejores
relaciones interpersonales, que tiene más paz interior. Por ese lado

(31:45):
va esa recomendación de tipo estoico. Nuestra fe tiene una
expresión parecida cuando nosotros buscamos, y esto te lo voy
a dejar como tarea porque está en las cartas del
apóstol San Pedro. Cuando nosotros buscamos aquel versículo que dice,
descargad en el Señor todas vuestras preocupaciones porque Él se

(32:10):
interesa por vosotros. Él se interesa por vosotros. La novedad
que tiene el texto de la Escritura frente a la
propuesta puramente racional del estoicismo es que con el lenguaje
del apóstol San Pedro estamos entendiendo que no es mía

(32:32):
únicamente la batalla, que no estoy simplemente solo en medio
de una tormenta. Un estoico se siente, frente a las dificultades,
como una barca solitaria en medio de la tormenta. Y bueno,
es razonable lo que intenta el estoico. No puedo controlar

(32:53):
las olas, no puedo controlar los vientos, pero puedo tratar
de asegurar lo mejor posible mi vida y la vida
de este barco en el que me encuentro. Eso puede
hacer el estoico. Pero el creyente... El que tiene fe viva,
que yo espero que sea el caso de muchos de
ustedes a los que puedan llegar estas palabras, el creyente

(33:16):
sabe que hay todavía un principio superior. Más allá de
mis decisiones, más allá de mi poder, incluso más allá
de mis previsiones, Pues está esa frase que nos enseña
y nos recuerda a San Pedro. Descargad en él todas
vuestras preocupaciones porque él se interesa por vosotros, porque él

(33:42):
os ama. Es decir, es el amor de Dios, es
la providencia de Dios la que permite que haya esa
auténtica entrega. Y por eso, ahora desde luego me estoy
refiriendo expresamente, estoy dirigiendo estas palabras a los creyentes y
por eso el valor tan grande que tiene la oración.

(34:05):
Yo no me estoy refiriendo aquí a la meditación como
hoy se habla de meditación, eso de respirar profundo, poner
la mente en blanco. Eso puede ayudar a algunas personas,
pero no es lo que yo estoy recomendando aquí. Porque
poner la mente en blanco es el ejercicio que le
toca hacer al que no sabe cuán amado es de Dios.

(34:30):
Si yo no conozco a Dios, si yo no conozco
del amor de Dios, digamos que lo que alcanza a
hacer mi mente es tratar de desocuparse de pensamientos negativos.
Hasta ahí llega el que no conoce a Dios. Y
si una persona realmente no sabe nada de Dios, si
una persona no conoce nada de Dios, pues tal vez

(34:51):
lo único que puede hacer es lo que propone el
mindfulness o lo que propone el budismo, ese desocupar la mente,
ese concentrarte únicamente en el momento presente, ese tratar de
dominar los pensamientos negativos. Seguramente eso es lo único que
puedes hacer. Pero a esa persona, yo lo primero que

(35:12):
le recomendaría es un camino para que se encuentre con
el Dios vivo. De manera que tu mente no se
tenga que quedar en blanco. Para mí una mente en
blanco es un fracaso. Para mí una mente en blanco
es algo muy triste. Porque es como la persona que
tiene su casa y la barre y saca la basura.

(35:36):
Pero en el fondo está solo. Está completamente solo. Y
eso es terrible. Es terrible porque siempre hay cosas que
nos sobrepasan. Siempre hay cosas que son mucho más graves.
Siempre hay cosas que están más allá del alcance de
nuestra razón. Entonces, mi recomendación no es mente en blanco,

(35:57):
mi recomendación no es mindfulness, mi recomendación no es ningún
tipo de meditación parecida a lo que propone el budismo,
tipo meditación zen. Mi recomendación es, sigue el consejo estoico,
es decir, no todo lo puedes controlar, hasta ahí estamos
de acuerdo, pero ahora te recomiendo porque soy creyente y

(36:19):
porque deseo que tú tengas fe viva. Conoce que hay
un Dios que es grande y en esa oración de
entrega y en ese entregar al Señor, en ese darle
al Señor lo que nos agobia, estaremos cumpliendo lo que
nos dijo Jesucristo. Venid a mí los que estáis cansados

(36:40):
y agobiados. Con esa oración, con esa entrega, ciertamente estamos
cumpliendo lo que Cristo nos dijo. Estamos yendo a Él.
Estamos entregándonos a Él. Estamos dándole lo que más nos agobia.
Hay textos que nos ayudan a tomar esta actitud. Por ejemplo,

(37:03):
textos muy conocidos de la Biblia son el Salmo 23, el
Salmo del buen pastor. Léelo despacio y descubrirás la fuerza
que eso tiene. El Señor es mi pastor, nada me falta.
En verdes praderas me hace recostar. Repara mis fuerzas. Más

(37:25):
adelante dice, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo porque
tú vas conmigo. Para el no creyente, estas palabras son
simplemente fantasías de la mente que trata de agarrarse de algo.
Así hablaría un ateo, pero el que conoce de Dios

(37:45):
sabe que estas palabras son exquisitamente ciertas y son realmente descanso.
Otro Salmo que también es precioso es el Salmo 91. Tú
que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la
sombra del Omnipotente, di al Señor, refugio mío, alcázar mío,

(38:10):
Dios mío, confío en ti. Y ahí sigue el texto.
O qué tal el Salmo 103, que nos habla de ese
amor tierno de Dios. En una parte ese Salmo 103 dice,«
Como un padre siente ternura por sus hijos, así el
Señor siente ternura por sus fieles». Y luego, para aliviar

(38:32):
nuestra conciencia, no para dormirla, pero sí para aliviarla y
para evitar todo rastro de desesperación, dice también ese Salmo,«
Él aleja de nosotros nuestros delitos, como dista el oriente
del ocaso». Entonces esas palabras, esos salmos y muchos otros

(38:53):
textos de la Escritura nos pueden hacer un inmenso bien.
Fíjate que la oración del Padre Nuestro, la gran oración
del cristiano enseñada por el mismo Señor Jesús, esa oración
es una oración de entrega. Cuando nosotros decimos, venga a
nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como

(39:15):
se hace en el cielo. Hágase tu voluntad.¿ Qué estamos
diciendo ahí? Que nosotros entendemos que por encima de nuestra
voluntad y por encima de nuestras preferencias y por encima
de nuestras limitaciones, Pues está la voluntad del Señor. Esa

(39:35):
es la entrega. Y esa entrega practicada de una manera frecuente, profunda,
del corazón. No como una oración repetitiva simplemente, como puramente mecánica,
sino oración que sea profunda, reposada del corazón. Hace un

(39:57):
bien inmenso. hace un bien inmenso para tu salud mental.
Esa es la entrega. Llevamos entonces tres puntos. Nuestro primer punto,
la red de apoyo. Segundo punto, asegura unos ritmos. Tercer punto,
la entrega. Son elementos que van ayudando a construir la

(40:21):
salud mental. Vayamos a un cuarto punto. Lo vamos a
llamar conversaciones difíciles. Hay una palabra que describe en español
lo que agobia y drena, atención a ese verbo, drena

(40:45):
nuestro corazón aunque no nos demos cuenta. Esa palabra es pendiente.
Los asuntos pendientes pendientes. las deudas que toca pagar en
algún momento, los trabajos que debo terminar en una determinada fecha.

(41:09):
Pero si bien es cierto que todos esos pendientes tienen
un impacto en nuestra salud mental, yo creo que uno
de los pendientes es que más daño nos hace, y
por eso le doy este punto particular, son las conversaciones difíciles.¿

(41:30):
Por qué le doy esa importancia a estas conversaciones? Primero,
porque si yo tengo un trabajo que debo entregar en
una determinada fecha, pues de alguna manera me puedo organizar
Diríamos que en principio está en mis manos organizarme para

(41:55):
entregar ese trabajo. Pero en una conversación las cosas son
diferentes porque ya no es solo lo que yo tengo
que hacer o lo que yo quisiera hacer. Ahora se
trata también de de lo que la otra persona piensa,

(42:17):
de lo que la otra persona quiere, del ángulo, la
perspectiva que tenga esa otra persona. Pero las conversaciones pendientes
son indispensables. Las conversaciones pendientes son como un peso que
está ahí. Y esas conversaciones pendientes alteran nuestra salud mental.

(42:44):
En efecto, Muchas de esas conversaciones pendientes tienen que ver
con temas de justicia. Por ejemplo, si una persona se
siente incomprendida, si una persona se siente abusada, se siente maltratada,
si una persona se siente no escuchada, esa persona está

(43:05):
experimentando una injusticia. Y resulta que la psicología humana está
dispuesta para guerrear contra la injusticia, para pelear contra la injusticia.
La reacción natural de nosotros los humanos frente a la
injusticia es la lucha. Esto lo explica muy bien Santo

(43:30):
Tomás de Aquino hacia el comienzo de la Prima Secunde,
donde hace el Tratado de las Pasiones. Ahí nos damos
cuenta lo que implica la injusticia. La injusticia despierta ni
una reacción.¿ Pero qué sucede cuando esa reacción no puede completarse?

(43:54):
Entonces se acumula como una especie de presión interior. En
mi país utilizamos la expresión olla de presión. también conocida
en otros lugares o en muchos sitios como olla express.
La olla de presión, pues precisamente, lo indica su nombre,

(44:16):
trabaja a presión. Y si trabaja a presión, quiere decir
que por dentro, pues la situación no es amable. Resulta
amable para nosotros lo que le sucede al alimento que
está ahí, pero estar bajo presión no es agradable para nadie.
Si una olla a presión no tiene cómo sacar esa

(44:39):
presión de alguna manera, pues ya sabemos que pueden suceder catástrofes.
Es absolutamente lamentable lo que puede acontecer cuando estalla una
olla que no aguantó más la presión porque no tenía
por dónde sacarla. Entonces, de esa metáfora puedes comprender lo
que sucede cuando tenemos acumuladas cosas, cuando tenemos acumulados disgustos,

(45:02):
cuando de alguna manera sentimos que hay cosas que están
por resolver. Esas conversaciones difíciles, que son conversaciones pendientes, pueden
convertirse en un auténtico elemento que erosiona, que destruye tu
paz interior, que te consume interiormente. Y eso, por supuesto,

(45:26):
es indeseable, hace mucho daño, acaba con la paz, acaba
con la felicidad, acaba con la esperanza. Así que necesitamos
tener esas conversaciones difíciles. No todas las conversaciones, sin embargo,
provienen de la injusticia. En algunos casos, tenemos una genuina

(45:48):
preocupación por una persona. Puede ser un hijo. Puede ser
un buen amigo. Puede ser alguien de nuestra parroquia. He
visto mal a tal señora, a tal amiga. La he
visto mal. Y siento que sería bueno acercarme. Tal vez
no sé cómo acercarme. Tal vez no sé cómo decirle

(46:10):
aquí estoy. Fíjate que esto conecta con lo de las
redes de apoyo que decíamos al principio. No sé cómo
acercarme a esa persona, pero quisiera poder decirle algo. Quisiera
poder decirle algo a esa hija a la que veo
en un mutismo, la veo encerrada, metida en su cuarto,

(46:31):
con tendencia depresiva. Quisiera poder decirle algo. Es un tema
muy amplio, es un tema muy complejo en donde entran
muchos factores. Entra el respeto, entra la asertividad, entra la
capacidad de escucha. No podemos desarrollar todo ese tema en

(46:52):
unos breves minutos, pero sí podemos dar algunas recomendaciones sobre
este tema tan importante, el tema de las conversaciones difíciles.
Sí podemos dar recomendaciones. La primera recomendación está precisamente en
la palabra respeto. Es decir, hay que entender que cada

(47:15):
persona es un misterio, que cada persona es una historia
o como alguien decía, cada persona es una obra en construcción.
Si yo voy a trabajar porque soy escultor, voy a
trabajar en una piedra, no le tengo que pedir mil
permisos a esa piedra. Agarro el cincel, el martillo y

(47:37):
empiezo mi tarea. Pero yo no puedo acercarme a mi vecino,
a mi hermano de comunidad, a mi hijo, a mi esposa,
a la persona que sea. Yo no me puedo acercar
con un martillo y un cincel a decir, voy a
hacer esto contigo. Partir de esa actitud de respeto, que

(47:57):
incluso podemos llamar una actitud de veneración. Una actitud de veneración.
Es decir, de reconocer la dignidad de esa persona. Y
si somos creyentes diremos más. Reconocer que esa persona es
amada de Dios. Que esa persona vale lo que vale

(48:20):
la sangre de Cristo. Cuando yo tomo conciencia de ese
valor inmenso que tiene la otra persona, hasta llegar prácticamente
al punto de la veneración, las actitudes de consideración, de respeto,
de humildad, van a ir encontrando su punto. Esa es

(48:41):
una primera recomendación cuando se trata de estas conversaciones difíciles.
Lo segundo, que lo tomo de Don Bosco, Ten presente
que las conversaciones de desahogo no son lo mismo que
las conversaciones difíciles. Una cosa es una conversación difícil y

(49:02):
otra cosa es la conversación de desahogo. Todos alguna vez
tal vez necesitamos desahogarnos, pero para desahogarte está la red
de apoyo. La red de apoyo es el lugar donde
quizás puedes desahogarte oportunamente. Pero una conversación difícil no es,
no es. Una conversación de desahogo. Porque cuando tú vas

(49:27):
donde la otra persona simplemente a presentarle un memorial de
agravios y a decirle, mira, esto es un desastre, me
siento decepcionado con esto, tú no has respondido con esto,
estoy muy mal con esto, ya me desahogué. Te desahogaste
momentáneamente porque con ese modo de expresarte seguramente lo que

(49:49):
vas a hacer es empeorar las cosas y levantar una
muralla más alta. Estás levantando una nueva dificultad. Supuestamente te desahogaste,
pero estás creando una nueva dificultad. Entonces, eso hay que
tenerlo presente. Primero el respeto y luego la diferencia entre

(50:10):
conversación difícil y conversación de apoyo. Por eso la conversación
difícil tiene que tener un propósito en tu mente. Y
ese propósito, cuanto más consciente lo tengas, mejor.¿ Cuál es
buena idea como propósito de una conversación difícil? Una buena
idea es,¿ qué es lo que yo quiero que resulte

(50:32):
de esta conversación?¿ Cómo puede terminar bien esta conversación? Eso
es interesante.¿ Cómo puede terminar esta conversación? Entonces, por ejemplo,
tú no estás muy bien con un cuñado, la relación
es tensa.¿ Qué quieres tú cuando hablas con esa persona?¿

(50:54):
Qué quieres tú? Ah, yo quiero decirle unas cuantas verdades.
Ya vimos que eso no funciona. Eso es conversación de desahogo,
esa no es conversación difícil. Eso lo único que va
a hacer es empeorar las cosas. Entonces la conversación difícil seguramente,
y este es otro elemento interesante, va a requerir pasos. Normalmente,

(51:15):
escúchame esto, normalmente las conversaciones difíciles son parte de procesos
y normalmente el primer paso es Es abrir un camino,
abrir un espacio, abrir una escucha. Entonces,¿ qué quiero yo
en esta conversación? Pues quiero retomar la comunicación con ese cuñado.

(51:42):
Fíjate que es un objetivo muy modesto. No vamos a
resolver todos nuestros problemas mutuos, pero quiero simplemente reabrir la comunicación.
Eso es lo que yo quiero, reabrir la comunicación. Que
podamos volver a comunicarnos. Es algo muy modesto, pero es

(52:03):
algo realmente útil. Por eso, otra recomendación para las conversaciones difíciles.
Acércate a la otra persona en una tónica de escucha.
Parte siempre de la base de que tu perspectiva es
solamente tu perspectiva y que muy probablemente hay cosas que

(52:25):
tú no conoces. Varias veces a lo largo de mi
vida me ha pasado que personas a las que yo
consideraba más bien como arrogantes. No eran arrogantes y yo
me equivoqué. Simplemente eran personas tímidas o incluso personas que

(52:46):
tenían sus propios agobios en ese momento. Si yo pillo
a una persona en un momento malo, en un momento
de agobio, de gran preocupación, quizás su mente Está tan
lejana de lo que yo le pueda decir o de

(53:07):
lo que yo le pueda preguntar que me parece que
no me da ninguna importancia. Pues quizás no es que
me quiera quitar importancia a mí, sino que hay situaciones
que está viviendo que le rebasan, le sobrepasan. Bueno, es
toda una ciencia esto de las conversaciones difíciles, pero creo
que con la parte del respeto, con la parte del proceso,

(53:32):
con la parte de la escucha y con tener una
meta definida en cada conversación, podemos mejorar mucho y podemos
mejorar también nuestra salud mental porque ya no vamos a
tener simplemente esos pendientes. Una última recomendación, quinta y última recomendación,

(53:53):
o como suele decirse hoy, un último tip. Pues hablemos
de las aficiones, que todavía se suelen mencionar con la
palabra en inglés, los hobbies, ¿no? Las aficiones. Es muy
bueno para la salud mental tener algunas aficiones. Yo recuerdo

(54:14):
a un querido sacerdote jesuita, gran exégeta colombiano, el padre
Pedro Ortiz. Era un hombre disciplinado, era un hombre de estudio,
era un hombre de gran dedicación a su campo de
experticia que era la Sagrada Escritura. Pero él tenía también

(54:34):
toda una dimensión en el estudio, también estudio, pero muy diferente,
de las orquídeas. Las orquídeas. De tal manera que este hombre...
podía dedicar horas enteras a precisar el significado de un

(54:55):
versículo y consultar distintos códices y ver traducciones a distintos
idiomas antiguos, que esto en ugarítico se dice de tal manera,
que esto en copto se dijo de tal manera. Estudios
de una gran especialización. Pero de alguna manera había un
descanso para él en la simple y serena belleza de

(55:17):
las orquídeas. Una buena afición ayuda muchísimo a la salud mental.
Lo típico de una afición es que es algo que
trae una satisfacción, es algo que se realiza no con
un deseo de producir, ni producir dinero, ni producir resultados,

(55:40):
Y es algo donde de alguna manera el ritmo está
marcado más por la situación interior, la situación subjetiva que
por la obligación exterior. Si yo soy contador de una empresa,
pues tengo que dar resultados en fechas específicas y hay
cosas que se tienen que hacer. Lo propio de un

(56:04):
buen hobby, de una buena afición, lo propio es que
la persona, pues, no tiene tanto esa obligación exterior, sino
más bien la actividad surge de un interés y de
un gusto interior. Le escuché a una psicóloga hace ya

(56:29):
unas cuantas semanas, no sé si meses, que toda persona
debería cultivar tres hobbies. Y yo estoy difundiendo esa idea
porque me gusta. Es bueno que tengas un hobby o
una afición, las uso como palabras intercambiables, es bueno que
tengas un hobby que implique actividad física. Esa actividad física

(56:54):
puede ser trotar, la bicicleta, algún deporte, qué sé yo,
tenis o algo parecido, senderismo, algo que tenga actividad física.
No descuides tu cuerpo. Entonces, un hobby con actividad física.

(57:14):
Según esta señora, también es conveniente que tengas otro hobby
que sea creativo. Por ejemplo, componer música, aprender a tocar
piano y hacer tus propias improvisaciones. La palabra creativo aquí
es interesante porque hay áreas de tu vida, incluso áreas

(57:39):
de tu cerebro, que se abren a través de la creatividad.
Y sobre todo, se le quita a tu cerebro ese
pensamiento que a veces entra subrepticiamente. Ese pensamiento de que
somos simplemente esclavos que tenemos que hacer y hacer y hacer.
Como dice una amiga mía, como un hámster corriendo en

(58:00):
su pequeña jaula circular. Entonces, lo creativo te libera en
ese sentido. Hay que tener también un hobby creativo. Y
en tercer lugar... Es bueno que tengas algún hobby, alguna
afición puramente manual. Utiliza tus manos. Hay estudios muy interesantes

(58:20):
sobre la relación entre la mano y el cerebro. Y
por eso hay personas que están redescubriendo el tejido. El
tejido que a veces asociamos con las abuelitas. Yo me
acuerdo la imagen de mi madre tejiendo. Le encantaba tejer.
Ese es un ejemplo. O puede ser la cerámica. O

(58:45):
puede ser carpintería, no como una obligación, sino llamémosle a
una carpintería tal vez creativa o por afición. Puede ser origami.
Puede ser, no sé si ya lo mencioné, cerámica. Algo
que sea con tus manos. Esos tres hobbies son que son,

(59:08):
como se nota, diferentes, tienen un efecto tremendamente saludable en
tu salud mental, valga la redundancia. Así que son sugerencias,
sugerencias para que cuidemos esa parte de nosotros mismos, sugerencias
para ese autocuidado. Y recuerda que cuanto más responsable tú

(59:28):
seas en el autocuidado, pues menos carga eres para otras personas,
porque a veces hay ocasiones en que uno como que
recarga a otras personas cuando sería uno mismo el que
tendría que aprender a cuidarse. Le doy muchas gracias a
Dios por esta pregunta o sugerencia de tema que me hicieron.

(59:48):
Soy Fray Nelson Medina, les agradezco su presencia y espero
que todos, con la ayuda del Señor, podamos tener una
mejor salud mental. Dios los bendiga.
Advertise With Us

Popular Podcasts

Dateline NBC

Dateline NBC

Current and classic episodes, featuring compelling true-crime mysteries, powerful documentaries and in-depth investigations. Follow now to get the latest episodes of Dateline NBC completely free, or subscribe to Dateline Premium for ad-free listening and exclusive bonus content: DatelinePremium.com

Stuff You Should Know

Stuff You Should Know

If you've ever wanted to know about champagne, satanism, the Stonewall Uprising, chaos theory, LSD, El Nino, true crime and Rosa Parks, then look no further. Josh and Chuck have you covered.

The Bobby Bones Show

The Bobby Bones Show

Listen to 'The Bobby Bones Show' by downloading the daily full replay.

Music, radio and podcasts, all free. Listen online or download the iHeart App.

Connect

© 2026 iHeartMedia, Inc.