Episode Transcript
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Speaker 2 (00:01):
Este podcast pertenece a la red Podcast SN. Historia con sentido.
Un podcast realizado y presentado por Juan Carlos González.
Speaker 3 (00:31):
Un saludo a cuantas personas se acercan a través de
las redes sociales, de Facebook, de Twitter y de mi
página web Historia con Sentido. Yo soy Juan Carlos González
y un día más encantado de acercaros una parte de
la historia. Hoy el tema propuesto es Muhammad II, Sultan Nazarí,
(00:52):
de este recorrido que estamos haciendo para desentrañar lo que
era la historia de de esa parte de nuestra península
y esa parte de la historia tan olvidada y tan desconocida.
Y lo estamos haciendo, acompañando durante unos cuantos capítulos de
la exposición de los latidos del Corán. El Corán estaba
(01:15):
presente en la vida del morisco desde el momento del nacimiento.
Como contrapunto al bautismo, los moriscos realizaban el rito de
las fadas mediante el cual se le imponía al recién
nacido un nombre islámico, a fin de deshacer los efectos
(01:36):
del sacramento cristiano. Esta ceremonia tenía lugar a los siete
días del nacimiento. Esto también tenía algo parecido... que era
que el día 1 de enero en los cristianos era el
dulce nombre de Jesús, o sea que está puesto en
ceremonias similares. Y esta ceremonia, como digo, después de los
(01:59):
siete días del nacimiento, se hacía en la clandestinidad del hogar,
se bañaba, se perfumaba y se ponían alhajas a la criatura,
al tiempo que se le recitaba al oído diversas plegarias
y pasajes coránicos.
Speaker 2 (02:18):
El
Speaker 3 (02:19):
rito se remataba con el sacrificio de una res junto
a la limosna en oro, equivalente al peso del recién nacido.
El texto coránico también está presente en el tránsito entre
la vida y la muerte. Tras la confirmación del óbito,
se procedía al lavado del cadáver con agua fresca aromatizada
(02:41):
y se hacía el amortajamiento con varios lienzos blancos que
se perfumaban y se ungían con ungüentos. Preparado el cuerpo,
se procedía a la conducción desde la casa al cementerio,
acompañada de la recitación de ejaculatorias y el cortejo del
que estaban excluidas las mujeres, a excepción de la esposa, madre,
(03:03):
hermano o tía del difunto. Llegados al cementerio, se realizaba
la oración ante el cadáver, y finalmente se disponía en
el sepulcro, siempre en contacto con tierra virgen, y de
tal manera que la cara quedase orientada hacia la meca.
Bien en la mano del difunto, bajo la cabeza, en
la mejilla o en la mortaja, se depositaba a sí
(03:27):
mismo la denominada carta de la fuesa, texto generalmente en árabe,
que contenía su profesión, así como la... la condición o
la fe como musulmán. Tras el enterramiento, los familiares se
reunían en las casas para las setenas, que se celebraban
(03:51):
durante siete noches, durante las cuales se hacían lecturas colectivas
para las que se disponían de monumentales ejemplares del Corán.
Más allá de estos usos litúrgicos, el Corán constituía un
elemento esencial para en la religiosidad popular de morejares y moriscos,
(04:11):
como el más poderoso de los talismanes. La recitación de
ciertas azoras, especialmente la inicial, la al-fitah, era ya conocida
en la época del profeta como remedio eficaz contra el
mal de ojo. Pequeños libritos con texto coránico o simples
hojas con algunas alellas escritas se ocultaban entre la ropa
(04:34):
a modo de amuleto. El Corán formaba parte a sí
mismo de conjuros, ensalmos, talismanes, bebedizos y saumerios con los
que se curaban los más variados padecimientos. Se adivinaba el futuro,
se exorcitaba al endemoniado, se procuraba el amor, se libraba
(04:57):
aquel que estaba preso, se hacía tornar al huido, etcétera.
Determinadas leyes reconocidas por sus virtudes y beneficios se entreveraban
con remedios populares en los que la fórmula mágica se
escribía con azafrán, se conjuraba al alba o a la
luz de la luna, se quemaba e inhalaba como saumerio
(05:19):
o se bebía desleída en agua, agua de rosas o
agua de lluvia. El Corán también fue objeto de estudio
en la península por los intelectuales cristianos. A las primeras
traducciones latinas, como Robert de Kenton en 1143 o Marcos de
(05:41):
Toledo en 1210, sucedió una versión árabe-latín-castellano auspiciada por Juan de
Segovia en 1455. Su estrategia de acercamiento al islam per vian
pacis et doctrina, por vía de la paz y de
la doctrina, incluía una nueva traducción, ya desaparecida, por la
(06:02):
que contó con la colaboración del alfaquí segoviano Isaac de Gebir.
Otro mudéjar, Juan Gabriel de Teruel, resultará pieza clave para
la traducción latina promovida por el cardenal Egidio de Viterbo en 1520.
defensor también del diálogo interreligioso. Autoridades eclesiásticas como el obispo
(06:24):
de Granada, Pedro de Castro, se apreciarán de contar con
ejemplares del texto sagrado islámico en sus bibliotecas. Alguno de
estos manuscritos, al encontrarse plenamente vocalizados, contiene además anotaciones que
denotan su uso como material de aprendizaje de la lengua árabe.
(06:47):
Este espíritu conciliador no dominó siempre las relaciones entre el
cristianismo e Islam. Juan Andrés, alfaquí de Jatíqueva, convertido al cristianismo,
realizará una nueva tradición bajo los auspicios de Martín García,
inquisidor general de Aragón, que usará en su polémica anti-islámica
(07:08):
conocida como sermones. Fragmentos de esta versión se reproducen en
la obra posterior que dará fama a Juan Andrés, que
es Confutación de la secta maomética y del Alcorán, punto
de partida de una serie de obras apologéticas del siglo
XVI que culmina con Tirso González de Santillana en Manoductio
(07:31):
ad conversionem maometanorum de 1687. Finalmente, los distintos índices de libros
prohibidos publicados por la Inquisición incluyeron todos los libros de
la secta de Mahoma escritos en arábigo, en romance o
en cualquier otra lengua vulgar. No pocos ejemplares del Corán
(07:54):
acabaron en manos de la Inquisición destruyéndose en su mayor parte.
Solo en el Tribunal de Valencia, entre 1566 y 1609, fueron requisados
medio centenar mientras que en la plaza del mercado de
Zaragoza la Inquisición mandó quemar miles de coranes y libros árabes.
(08:16):
Para el morisco de a pie la posesión de un
corán constituía algo poco común y es que el tiempo
y el coste que suponían las labores de copia hacían
que el libro sagrado fuera un bien preciado al alcance
de muy pocos. Los que se podían hacer con un
(08:36):
ejemplar lo guardaban con celo y como algo familiar pasaba
de una generación a otra. Al igual que otros libros islámicos,
los coranes viajaban entre territorios, muchas veces ocultos entre las
mercancías de arrieros y trajineros moriscos que cubrían las rutas
de Valencia a Granada, de Aragón a Castilla, etc. Incluso
(09:01):
en las alforjas de otros que iban y venían al
norte de África a la busca también de libros islámicos.
Y algunos viajaban con sus propietarios a los destinos de exilio.
Los distintos edictos y sanciones promulgadas a lo largo del
siglo XVI obligaron a los moriscos a vivir su fe
(09:22):
islámica en la clandestinidad del hogar. A pesar de la
prohibición de hablar, leer y escribir en árabe y de
las purgas masivas de obras islámicas, siguieron conservando sus libros.
Ocultos entre los muros y falsos techos de su casa,
permanecieron estos códices durante siglos tras el desahucio de los
(09:43):
inquilinos y su expulsión de la península ibérica. El gran
hallazgo de Almonacid de la Sierra supone un elocuente ejemplo
de estas ocultaciones moriscas. En agosto de 1884, al levantar el
falso suelo de una casa en la localidad zaragozana, tuvo
(10:04):
lugar el descubrimiento de cientos de códices árabes y aljamiados.
creídos que no tenían ningún valor por los albañiles, muchos
de estos libros fueron arrojados a los escombros y otros
quemados para divertimiento de los muchachos del pueblo. Pero el
(10:25):
centenar de manuscritos que consiguieron sobrevivir se custodian hoy en Madrid,
en la biblioteca Navarro Tomás del CSIC, como legado de
lo que es nuestro pasado y para futuras generaciones. Muchas veces,
yo no sé si nos damos cuenta, pero estas obras,
(10:48):
estos coranes de esta época, es que es algo nuestro,
es parte de lo que es nuestra historia. Yo creo
que a muchos, sobre todo a muchos incultos de este
último siglo, les cuesta... Les cuesta profundamente, no sé si
la palabra es digerir, que la historia de la España
(11:11):
musulmana es también nuestra historia. Bueno, la anarquía reinó en Castilla,
volvemos a Mohamed II, a partir del 26 de abril del año 1295.
fecha de la muerte de Sancho IV y de la
subida al trono de su hijo Fernando IV, un niño
(11:31):
de nueve años. La unidad del reino y la integridad
territorial se vieron gravemente amenazadas. El rey de Aragón, Jaime II,
se aprovechó de la situación para ocupar Murcia entre 1296 y 1298
y Mohamed II no dejó escapar esta ocasión para vengarse
de los castellanos. En noviembre de 1295 atacó Quesada, ahí en
(12:01):
la tierra de Cazorla, en Jaén, plaza que se adueñó
después de varios días de combate. Los granadinos lanzaron algunas
incursiones por Andalucía en 1296 y 1297. Mohamed II conquistó Alcaudete entre 1300 y 1302. Bednar,
(12:25):
el castillo de Locubín, en la frontera de Guadalquivir, con
miras a proteger los accesos a la capital. Bednar y
el castillo de Locubín son enclaves estratégicos. Sin embargo, en 1320,
los progresos aragoneses en el reino de Murcia tocaban a
su fin. Fernando VI había pasado a la ofensiva y
(12:48):
por un tratado concretado en Zaragoza en septiembre de 1301 y
ratificado en Granada en 1º de 1302, Jaime II reconocía al sultán
de Granada sus derechos sobre Tarifa, Medina Sidonia, Alcalá de
los Gazules y Béjar. Todo su empeño iba encaminado a
impedir que reanudara las relaciones con Castilla. Pero Muhammad II
(13:13):
sin duda alguna no se fiaba de su nuevo aliado,
este haciendo preparativos contra Castilla cuando la muerte le sobrevino
el 8 de abril de 1302. Pondremos brevemente en relieve algunos aspectos
principales de su política exterior. Para contrastar las aspiraciones de
(13:36):
los castellanos, había recurrido a la alianza, como hemos dicho
muchas veces, con los soberanos mariníes de Marruecos. Sobre texto
de venir a cumplir en tierra andaluza el deber de
la Guerra Santa o Yigab, solo consiguieron hacer una situación
aún más confusa. Esta intromisión casi permanente de los mariníes
(13:58):
en la política exterior de la Granada nazarí estuvo igualmente
marcada por la formación de la milicia magrebí, compuesta principalmente
de mariníes, muchas veces en desacuerdo con su soberano, que
se colocaron al servicio de los nazaríes. Sin duda, Mohamed
(14:23):
II no se dio cuenta del peligro de esta situación.
En tiempos de sus sucesores, en el siglo XIV, los
guerreros mariníes Se ponían unas veces al servicio del soberano legítimo,
pero otras veces al servicio de un usurpador y consiguieron
influir en los destinos del trono nazarí. En la historia
(14:47):
compleja de los nazaríes que se desarrolló a partir de 1273,
Mohamed II debió no sólo de aplastar los focos de
sedición que desgarraba en su territorio, sino que también Para
restablecer el equilibrio de fuerzas en el tablero peninsular hubo
de practicar una política oportunista basada en decisiones tomadas sobre
(15:11):
la marcha a fin de contrarrestar la influencia marini en
su propio sultanato. Así es como se alió unas veces
con los rebeldes castellanos, otras con la corona de Aragón
y otras con el emirato abd al-Wadi de Tremecén. Después
(15:31):
de los largos reinados de Mohamed I y de Mohamed II,
el reinado de Mohamed III solo iba a durar siete años.
Poco tiempo después de su subida al trono, se sintió
deseoso de volver a la alianza marini a la que
su padre había recurrido en varias ocasiones. Envió al sultán
(15:55):
marini Abu Yaqub, que sitiaba a Tremecén, un cuerpo de
arqueros andaluces. Mientras tanto, proseguía la lucha contra Castilla y
la confiaba al jefe de la milicia magrebí, Hammub ibn Ad-Alak, Raúl.
(16:15):
Quince días después de su subida a trono, se adueñó
de Medna, en los alrededores de Jaén y de otras fortalezas,
mientras que sus tropas efectuaban incursiones en Andalucía. Mohamed III
dio inmediatamente cuenta de sus éxitos a Jaime II, con
quien tenía interés de continuar en buenas relaciones, aunque considerase
(16:38):
la alianza con Aragón ineficaz. En verano de 1303 marcó un
brusco cambio en la política exterior de Mohamed III. Cuando
Castilla salía de la anarquía, Mohamed concretó una tregua con
Fernando IV. Cada una de las partes presentes conservaba las
tierras y las ciudades ya conquistadas. Mohamed III se comprometía
(17:01):
a pagar tributo anual que su padre tenía costumbre de
entregar a Sancho IV, predecesor de Fernando. A este último
le preocupaba poner remedio a la desastrosa situación de las
finanzas castellanas. Concretada por tres años, la paz irritó al mariní,
quien volvió inmediatamente a Granada a a los arqueros andaluces
(17:25):
que combatían desde hacía un año entre Mecén. La ruptura
tuvo lugar entre 1303 y 1304. Jaime II, que había proyectado una
alianza con el de Marruecos, Abu Yaqub, renunció a su proyecto,
pues estaba interesado en Granada y trataba de evitar que
(17:46):
cayera bajo la influencia castellana. Aunque la corte de la
Alhambra parecía confiarse en una estricta neutralidad y aunque despidiese a 6.000
mercenarios africanos, Jaime II daba muestras de intranquilidad. Su oportunismo
le llevaba a tratar de conseguir, frente al cambio brusco
(18:10):
del nazarí, una reconciliación con Castilla. Después de lentas negociaciones,
unas conversaciones directas entre Jaime II y Fernando IV, dieron
por resultado la firma de la Paz de Ágreda. Jaime
II conservaba
Speaker 2 (18:30):
la
Speaker 3 (18:30):
zona oriental del Reino de Murcia, es decir, la franja
mediterránea con Alicante, Elche, Orihuela y Cartagena. Restituía al rey
castellano las ciudades de Murcia y de Lorca y Mohamad
III aparecía asociado a esta paz a título de vasallo
de Fernando IV. En la primavera de 1304 la paz reinaba
(18:56):
en la península y los granadinos comenzaron a poner sus
miras sobre Ceuta. Desde 1294 se había sacudido el yugo de
los mariníes y las velidades de independencia de Lusbano al-Azafi,
señores de Ceuta, eran manifiestas. En mayo de 1306, un mariní disidente,
(19:22):
Után Ben Abí al-Ulab, al-Abbad al-Ab, el don Uzmen de
las crónicas castellanas, cómplice de los nazaríes, levantó el estandarte
de la revuelta, hizo reconocer la autoridad granadina en Ceuta
y envió a los Banu al-Azzi, al-Zafí, a la tierra nazarí.
(19:45):
La muerte del sultán mariní Abu Yaqub en 1307 favoreció la
expansión de los grenadinos en la zona montañosa del norte
de Marruecos. El joven sultán mariní Abu Tabik decidió levantar
el sitio de Tremecén y volver a Marruecos y fundó
la ciudad de Tetuán para tener una base de operaciones
(20:07):
contra Ceuta y envió a Mohamed III una embajada a
fin de pedir la redicción de Ceuta. pero murió en
Tánger en 1308 antes de que llegase la respuesta. El belicoso
Mohamed III no quedaba inactivo. Había tomado el título de
señor de Ceuta, dueño del Marruecos septentrional y se preparaba
(20:32):
para enfrentarse otra vez a Castilla. La diplomacia aragonesa se
dedicó enseguida a contrarrestar sus proyectos. La influencia de los
emisarios de Jaime II pudo más que la corte de
Fez que los agentes de Granada. Con la fuerza que
le daba el entendimiento con Aragón y Tremecén, Abutavik consiguió
(20:55):
derrotar a Uthman y arrebatarle Tánger. Pero su muerte sobrevino
cuando se estaba disponiendo de sitiar a Ceuta. y a
su sucesor Abu al-Ram, Mohammed III, que había vuelto a
llamar a Aután, a Andalucía, le propuso la paz. La
(21:17):
guerra cesó el mes de agosto de 1308 y Ceuta seguía
siendo una posesión nazarí. Jaime II no renunciaba al objetivo
esencial de su política, que era formar una triple alianza
contra los granadinos, asociando a sus estados Castilla y el
(21:39):
Marruecos Mariní. Tenía como objetivo proseguir su empuje a lo
largo del litoral mediterráneo peninsular y conseguir una parte del
dominio del Estrecho de Gibraltar. Tenía puesta las miras en
la Almería, que dominaba las rutas marítimas de África del Norte.
Trató entonces de reconciliarse con Castilla de Fernando IV, En
(22:03):
Alcalá de Henares tuvo lugar una entrevista entre los dos
monarcas cristianos. Se concretó el 19 de diciembre de 1308 un tratado
de alianza ofensiva contra Granada que consagra el triunfo de
la política aragonesa. Se daría remate a la reconquista, la
guerra empezaría en julio de 1309 y los aragoneses atacarían Almería
(22:28):
y los castellanos Algeciras y Gibraltar. Los preparativos militares catalanes
alarmaron a los granadinos. A finales de febrero de 1309, Mohamed
III preguntaba a Jaime II contra quién se disponía a
entrar en guerra. El rey de Aragón respondió que pensaba
(22:51):
adueñarse de Cerdeña, pero los granadinos no se dejaron engañar.
En Almería replicaron encarcelando a los mercaderes barceloneses y valencianos
que allí residían y confiscándole sus bienes. Y la flota
nazarí empezó a surcar el estrecho. En Granada la situación
(23:11):
no era muy brillante. Estalló una revuelta en el palacio
y El visir Ibn al-Hakim, oriundo de Ronda, a quien
se atribuía una influencia nefasta sobre el soberano, fue asesinado.
Y Mohammed III fue obligado a abdicar el 14 de marzo
de 1309 en favor de su hermano Nagar Ibn. Se retiró
(23:40):
al Muñécar con algunos familiares. Su reinado había marcado la
recuperación política y de prestigio inaugurada por su padre Mohamed
II y la afirmación de la fuerza naval nazarí en
la Batalla del Estrecho. En un momento crítico para la
(24:03):
dinastía nazarí tomaba el poder un sultán de 22 años, Abul
Ayuyú Nazar. Por primera vez desde la fundación del Reino
de Granada, Castilla y Aragón se unían con el fin
de aniquilar el poder nazarí. Unas cuantas galeras catalanas salieron
(24:23):
de Barcelona en primavera de 1309 y patrullaron las aguas del
Estrecho de Gibraltar. Además, Jaime II concretó con el poderoso
sultán mariní de Marruecos, Abu al-Rabí, el Tratado de Fed,
el 6 de julio de 1309, que le aseguraba para sus súbditos
(24:44):
ventajas económicas y financieras. Al inicio de la ofensiva cristiana
contra el Emirato, fijado para finales del mes de junio
de 1309 por el Tratado de Alcalá de Henares, sufrió un retraso.
Fernando IV, No comenzó el asalto terrestre hasta fines de
julio de 1309 y la escuadra aragonesa no llegó a la
(25:07):
altura de Almería hasta el 11 de agosto de 1309. Un complot
contra el nazarí fue urdido en Ceuta, ciudad que el
sultán Abu al-Rabid consiguió reconquistar en julio de 1309. Los castellanos
se apoderaron del Gibraltar a principios de septiembre de 1309, con
(25:31):
el apoyo de la flota aragonesa, lo que permitió a
Fernando IV ese acceso al estrecho con el que durante
tanto tiempo había soñado. Nasser se encontró a partir de
ese momento dispuesto a admitir todas las condiciones del sultán mariní.
Hacia mediados de septiembre concretó con Abu al-Rabid un acuerdo
(25:54):
de alianza. Algeciras, Ronda y sus dependencias volvían a ser mariníes.
La ayuda marroquí fue por su parte efectiva y por
primera vez desde 1294 los marroquíes desembarcaron otra vez en Al-Ándalus.
El sitio de Almería por los aragoneses a partir del 11
(26:16):
de agosto fue breve y terminó en fracaso. Los castellanos
que sitiaban Algeciras sufrieron grandes reveses. Guzmán del Bueno murió
el 19 de septiembre de 1309 mortalmente herido por una flecha granadina
cuando combatía en la sierra de Guazí. Una parte de
(26:37):
la nobleza castellana desertó en noviembre de 1309 y se refugió
en Aragón. La energía de Nassar condujo a la negociación
con Fernando IV. Ofrecía al castellano reconocerle como señor y entregarle 11.000
doblones de oro de tributo anual, restituir, quesada y venda.
(27:00):
A finales del mes de enero de 1310, Fernando IV levantó
el sitio de Algeciras. El tratado de paz fue definitivamente
firmado en mayo de 1310. Jaime II salía vencido de la
expedición a Almería. Los marroquíes habían recuperado Ceuta, los castellanos
(27:22):
habían conservado Gibraltar y obtenido la restitución de algunas fortalezas
por parte de los granadinos. Aspirando a nuevos éxitos, Fernando VI,
una vez en posición de Quesada y Mennar, se apresuró
a violar la tregua. El 1312 se apoderó de Tempul y
(27:45):
de Alcaudete. Después de la muerte de Fernando VI en Jaén,
el 9 de septiembre de 1312, la ofensiva castellana fue abandonada. La
situación de Nazar en Granada se hacía cada vez más inestable.
Hubo un ataque en noviembre de 1310 y se temió por
(28:06):
sus días. Llamado por sus partidarios, Muhammad III volvió a Granada,
pero Nassar había curado porque había tenido un problema de
salud y el antiguo soberano fingió haber venido para enterarse
por su hermano y volvió al Muñeca donde volvería en 1314. Nassar,
(28:31):
que se hacía impopular aunque el sultán mariní Abú Sabultán,
en el poder de 1310... había restituido al nazarí en Algeciras
y en Ronda... así como en las dependencias de 1312... a
pesar de que la muerte de Fernando IV... había alejado
(28:51):
al peligro castellano... ya que su sucesor era un niño
de baja edad, Alfonso XI... y que además la nobleza
castellana volvía a agitarse... Una conspiración fue urdida por el
primo del sultán, el príncipe Abdul Al-Bail Ismail, con el
concurso de uno de los príncipes mariníes refugiado en España,
(29:15):
quien Nasar se había buscado el enfadarle, enlojarle, y Abu
Balid marchó sobre Granada. A pesar de la intervención de
fuerzas castellanas venidas de Córdoba, Nasir no pudo hacerse con
la situación. Sufrió una derrota en Archidona. En la misma Granada,
(29:35):
el populacho se sobravó a favor de Ismael y las
gentes de la Ibaicín le abrieron la puerta del Vira.
El príncipe rebelde se adueñó del Alcazaba y poco después
tomó Granada. Colmó los espíritus y los bolsillos y autorizó
(29:56):
al sultán de puesto retirarse a Guadix. Nasir abandonó Granada
el 8 de febrero de 1314 acompañado de una fracción de su
milicia magrebí que le había permanecido fiel. Se dirigió a
(30:18):
Guadix donde se atorgó el título de sultán y se
rodeó del fasto de una corte de provincia. ya que
hasta aquí nos ha traído Mohamed II y Mohamed III,
son los dos que hemos recorrido, y Nasir también, o Nasar.
Y hasta aquí, historia con sentido, en el capítulo de hoy,
(30:41):
una vez más encantado de acercaros una parte de la historia.
Speaker 2 (30:57):
Hasta aquí un episodio más de Historia con Sentido. El
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