Episode Transcript
Available transcripts are automatically generated. Complete accuracy is not guaranteed.
Speaker 2 (00:00):
Don't tell the gods I left a mess I can't
undo what has been done Let's run forever What if
I'm the only hero left You better fire off your
gun Once and forever
Speaker 3 (00:18):
Abrimos nuestra cita semanal con el mundo de la psicología
y les anunciaba en el sumario que hoy traigo un
tema muy necesario con la ayuda de Isabel Moya, de
Isabel Moya Psicólogos, que hoy nos acompaña ella. Vamos a
abordar algo que nos cuesta bastante o que al menos
no sabemos hacer del todo bien y es pedir ayuda. Isabel,
muy buenos días. Muy buenas, Loli. Solemos pensar que pedir
(00:39):
ayuda es fácil, ¿no? Estoy en problemas, estoy en un conflicto,
pido ayuda, pero llega el momento de hacerlo y hay
algo que nos bloquea.¿ Por qué pedir ayuda nos resulta
tan complicado? Todos conocemos personas, ¿no?, que podemos ver a
nuestro alrededor que están absolutamente desbordadas, saturadas o incluso en
tareas pequeñas que dices, jo, si es que sería más
fácil que lo hiciéramos entre dos y no piden ayuda.
(01:02):
Y llama la atención, ¿verdad? Sí. Vamos a analizar las
causas porque creo que tiene miga. Es buen tema. Antes
de empezar con las causas,¿ lo soléis ver en consulta?
O sea, es algo que la gente os comenta de...
No es un motivo de consulta. Nadie levanta la mano
y dice, vengo a consulta porque no sé pedir ayuda.
Pero es verdad que vemos a personas con un nivel
de sobrecarga muy grande, de estrés, de ansiedad. Vemos que
(01:24):
tienen unas manifestaciones incluso a nivel fisiológico y cuando analizas
cómo funciona su vida... y que no sabe decir que no,
pero además tampoco sabe levantar la mano y decir, no
puedo más, necesito ayuda, delegar todas estas cosas, pues entonces
empezamos a entender por qué llega en la situación que llega.
Y ahí es donde tenemos que atajar el problema, desde
(01:44):
el origen. Pues vamos a ello, vamos a las causas.¿
Nos cuesta pedir ayuda o no sabemos hacerlo bien?¿ A
qué se debe? Bueno, podemos remontarnos a las experiencias tempranas
que hemos podido tener en un contexto a lo mejor
social o familiar donde pedir ayuda es de débiles. Tenemos
(02:05):
una sociedad que premia mucho la productividad, la autosuficiencia. Y
el ser fuerte, entendiendo que pedir ayuda es una debilidad,
que somos súper mujeres, podemos con todo, tenemos súper poderes,
entonces se nos están atribuyendo una serie de cargas que
entendemos que van con nuestro rol de madres, mujeres, trabajadoras,
(02:27):
por ejemplo, ¿no? Que es lo que en consulta vemos más,
que hay más problemas de este tipo, pero a los
hombres también les pasa, por supuesto. Vemos que ocurre, por ejemplo,
en roles de liderazgo, que parece que alguien que tiene
un estatus teme perderlo si dice hasta aquí, estoy mal,
no puedo o no llego. Y claro, ahí hay muchas
(02:51):
creencias limitantes que se han empezado a instaurar desde muy
pequeñitos y luego están alimentadas por este imaginario social colectivo
que tenemos de ese rol premiado de, es que,¿ cómo
lo haces? Es que puedes con todo. No, no, no puedo.
Parece que a lo mejor, pero no podemos con todo
(03:12):
y no podemos siempre además. Claro, y no podemos solos,
porque muchas veces esa frase de yo puedo, pero además
es yo puedo solo, ¿no? Yo no voy a tirar
de nadie, yo puedo con todo esto. De hecho, ese
es un freno muchas veces a la hora de pedir
ayuda psicológica, ¿no? Personas que creen que decir, oye, no
puedo con mi relación de pareja salir adelante con estas
(03:34):
dificultades que tenemos, o no puedo como padres encontrar la
solución a este problema que tenemos con nuestro hijo, o
no puedo a nivel personal. con esto que me está preocupando,
me está pasando factura y no encuentro solución. A lo
mejor puedes, pero puedes peor que si lo haces acompañado,
que si lo haces asesorado. Y ese es un freno
muy importante que tienen muchas personas que llegan muy tarde
(03:57):
a consulta y llegan ya muy desgastados o con una
acumulación muy grande de síntomas y de problemas y nos
cuesta más deshacer el nudo. Entonces, bueno, ahí yo diría
que es mejor antes que más tarde. Claro, de consecuencia¿
Qué consecuencias puede traer no pedir ayuda a tiempo, no
ser conscientes de que esa situación era un momento ideal
(04:18):
para no haber cargado con tanto? Claro, pues va a
depender de muchos factores, pero desde fracasos en tareas que
colaborativamente hubieran salido mejor, hubieran salido antes, hubieran salido a tiempo...
Y hace falta a lo mejor esa visión de equipo,
sea en la familia, sea en el trabajo, en cualquier contexto.
(04:40):
Y verán salido mejor esas tareas o esos objetivos hasta
la factura personal que paga la persona que se sobrecarga
y no pide ayuda. Lo primero que vemos son síntomas
asociados a la ansiedad, al estrés. Desde sentirse muy cansados,
esto es algo que mencionan además mucho los pacientes en consulta,
(05:00):
no me da la vida y estoy agotado, estoy agotado,
estoy agotado. Esto se repite muchísimo. Entonces diría que el
cansancio físico, emocional, mental, de la sobrecarga de cosas que
tengo en la cabeza, esto es de lo primero que
se ve. Pero luego ya toda la sintomatología de dormir mucho,
dormir poco, comer mucho, comer poco... el notar dolores de
(05:22):
cabeza en el estómago, digestiones pesadas, todas estas manifestaciones de
dolores musculares, y empieza a bajar la respuesta inmunológica y
la gente se pone mala muy a menudo. Bueno, estas
respuestas de estrés que todos ya creo que conocemos bastante
bien son las manifestaciones más comunes. Pero llega un momento
(05:42):
que es que hay personas que hacen crack. Y hacen
crack y de repente se quedan paralizadas, bloqueadas o cogen
una enfermedad ya muy grave que les hace parar. Porque
el cuerpo primero susurra, pero si no le haces caso
te acaba gritando. Se quiebra. Exacto. Entonces, el cuerpo y
la mente. Entonces, creo que escucharnos y darnos cuenta que
(06:05):
somos humanos y que es bellísimo tener limitaciones. Daríamos mucho asco.
Si fuéramos perfectos. Hablando de que no todos somos iguales,¿
has hablado antes un poco de las cargas que llevamos
las mujeres o que nos autoimponemos? También de las dificultades
de los hombres para pedir ayuda. Pero vosotros que trabajáis
(06:27):
además con grupos especiales de...
Speaker 2 (06:30):
Neurodivergentes. Y de
Speaker 3 (06:31):
hiperactividad, de TH adultos.¿ Qué pasa en estos casos?¿ Les
cuesta más o menos pedir ayuda? Es muy curioso, pero
es verdad que pedir ayuda... Requiere de una buena actividad
de nuestra corteza prefrontal, esto que tenemos justo detrás de
la frente, que es una parte del cerebro que se
encarga de tener una visión global de las situaciones, pasado,
(06:55):
presente y futuro, de todo lo que hay por delante
que hacer y poder planificar. Entonces, ese me paro, analizo
lo que tengo delante, me veo mis capacidades y todo
lo demás y veo que no voy a poder y
levanto la mano a pedir ayuda es algo que, claro,
como estas habilidades de visión y planificación de tareas y
(07:16):
de tiempo a quienes padecen TDAH en la vida adulta
les cuesta, pues claro, pedir ayuda les cuesta. Luego, además,
se les suma, que esto les puede pasar a cualquiera,
no es una cosa exclusiva y patentada para el TDAH, no. Bueno,
les pasa más. Y luego también es que son personas que,
como han cometido muchos errores, acumulan un bagaje casi te
(07:39):
diría que traumático de críticas y recriminaciones recibidas por cometer errores. Entonces,
de alguna manera, si luego solo... Entonces nadie puede ver
si me equivoco o no me equivoco, si voy agobiado,
si llego tarde, yo me lo resuelvo. Entonces ese yo
me lo guiso, yo me lo como para no exponerme
a recibir más críticas, pues también está muchas veces detrás
(08:04):
de esa falsa autosuficiencia. Y claro, no quieren sentirse vulnerables
a ser expuestos otra vez a equivocarse. Menuda mochila, menudo
peso para cargar con ella todos los días. Claro, porque
al final es una autoestima que está dañada de todo
esto que han sufrido muchas veces cuando no se ha
(08:24):
recibido el diagnóstico desde pequeños porque creen que son vagos,
que son torpes, que es por una serie de características
personales suyas la que les hace sentirse más incompetentes. Pues
para ellos, pero para todos también, vamos a intentar poner
remedio a estas situaciones y ayudarnos a pedir ayuda facilitándonos
unas claves o unos consejos básicos. Sí, bueno, yo creo
(08:48):
que hay que entender el pedir ayuda como una forma
de autocuidado. La palabra autocuidado ahora me parece que está
muy manida, que se utiliza muy alegremente y no, no,
es que yo me voy a hacer esto porque el
autocuidado no es hago check, estoy yendo a entrenar o
me acuesto a tal hora y entonces ya estoy teniendo autocuidado,
(09:10):
porque si el resto del tiempo lo que tienes es
un automaltrato, pues no nos sirve de nada. Hay que
ser un poco más coherentes y estables en esto. Y
pedir ayuda es una forma más, no la única, de autocuidado,
de saber poner límites y cuidarnos un poquito. Igual que
si miramos a alguien a quien queremos, imagínate cargado con
(09:32):
un montón de bolsas que va que se mata por
las escaleras y vamos corriendo a ofrecerle ayuda porque... Bueno,
no queremos que se haga daño, creemos que va a
resultar más sencillo o porque simplemente le tenemos cariño.¿ Por
qué no lo hacemos con nosotros mismos? Es una forma
de alimentar nuestra autoestima y decir, yo también importo, mis
necesidades también cuentan. Igual que yo estoy para los demás,
(09:56):
los demás también pueden estar para mí. Pero ojo, aquí advierto,
hay personas que nunca piden ayuda y de repente cuando
empezamos a trabajarlo en terapia, una vez piden ayuda porque
se ven desbordados por lo que sea y no corre
todo el mundo a ayudarles. No, no. No pasa nada,
es que pedir ayuda no significa que automáticamente todo el
mundo vaya a dejar sus cosas y vaya a salir
(10:16):
corriendo a ayudarte ese día que a ti se te
ha ocurrido pedir ayuda. Hay veces que las personas pueden
y otras que no, y eso no significa que pasen
de no quererte a quererte o al contrario. Entonces creo
que es importante saber que esto es un hábito y
que se puede ir entrenando poquito a poco desde las
pequeñas cosas. Entonces, bueno, pues vamos a ver un poco
(10:39):
los pasos para ir cogiendo este hábito de pedir ayuda.
Lo primero, cambiar el chip. Revisar un poco esas creencias
de es que soy fuerte, soy fuerte, soy fuerte. Y entonces, claro,¿
qué hay detrás de soy fuerte? Yo no necesito a nadie,
yo lo puedo todo. No necesito ayuda. Pedir ayuda es
de débiles o de cobardes. No, al contrario. Pedir ayuda
(11:01):
es de valientes. Pedir ayuda es de personas amables. maduras,
que saben sus limitaciones y que además pueden poder hacerlo,
pero es que no quieren. No quieren el coste que
supone hacerlo ellos solos siempre. Entonces, creo que este cambio
de chip es el punto de partida por el que
hay que empezar a trabajar. Y después estaría la práctica.
(11:22):
La práctica desde pequeñas cosas, pues en situaciones a lo
mejor más sencillas. No es lo mismo a lo mejor
pedir ayuda a tus compañeros o a tu jefe que
pedir ayuda a un familiar o cercano, a alguien con
quien tienes mucha confianza. No es lo mismo pedir ayuda
porque has cometido un error o has tenido algún tipo
de descuido que te ha hecho llegar in extremis a
(11:44):
una situación. Que en el día a día, pues simplemente
porque te resulte algo más cómodo, algo más fácil. Entonces, bueno,
pues a lo mejor un día que te cae un chaparrón,
no te pilla con paraguas y el autobús no llega
ni para atrás, llamar a un amigo para que te
recoja en coche, pues tampoco pasa nada, ¿no? Y entonces
(12:04):
ir buscando situaciones de entrenamiento. Y puedes empezar por, Loli,
parece que hace un poco de frío aquí,¿ puedes quitarle
el aire acondicionado, por favor? Y ese pedir, es pedir
ayuda también para estar mejor. Para estar confortables, para estar
a gusto. Nos han educado, Isabel, tanto desde pequeñines, y
lo digo porque yo tengo un pequeño en casa, a
(12:27):
fomentar la autonomía, que malentendemos esa autonomía, esa autonomía de
te tienes que valer por ti mismo, la extrapolamos a
todo y te estaba escuchando y es verdad que a
veces no somos capaces de todo y pedir ayuda pues
tampoco pasa nada, sino todo lo contrario, nos permite cuidarnos
y disfrutar mejor. Claro, y una cosa es la autonomía
de saber hacer las cosas, poder tener el hábito de
(12:50):
hacer las cosas sin que nadie vaya detrás y otra
cosa es tener que hacerlo todo siempre solo. Por eso
digo que es que hay veces que tiene que ser
no porque no puedo, si es que no quiero esta
carga en este momento. Pues vamos a ir practicando poquito
a poco. Vamos a cambiar el chip. Lo primero de todo,
pedir ayuda no es malo. Pedir ayuda también es generosidad,
(13:11):
es brindar la oportunidad a otro de que me ayude.
Y además es que es eso, ayudar a otros genera dopamina.
Un muy buen consejo para establecer un vínculo inicial cuando
tú entras en un grupo nuevo de trabajo, de amigos,
es nada más llegar, pedirle a alguien algo. de, ay, perdona,
me dejas en ese sitio que aquí me da el
(13:32):
aire acondicionado y cualquier cosita, ¿no? Me dejas un boli
que me ha venido sin bolígrafo. Dar cualquier punto de
apoyo hace, fíjate, Loli, que la otra persona se agregue
dopamina y se sienta más vinculado a ti. Porque en
la medida que te presta ayuda, su cerebro interpreta, es
alguien amigo, con lo cual voy a establecer una buena
(13:54):
relación con él, ya que le he prestado ayuda. Siempre
y cuando eso no se repita muchas veces. No gustemos,
no gustemos. Ya vino el Geta que está siempre pidiendo, ¿no?
Las cosas con mesura. Cuánto aprendemos, Isabel Moya. Muchísimas gracias.
Gracias a ti, Loli. Nos vemos la semana que viene
Speaker 4 (14:15):
Un saludo.